Print Friendly

La calidez de la costa salvadoreña fue testigo de un evento inspirador para los aficionados del fútbol de playa en El Salvador, ya que la espera terminó y el segundo estadio para esta disciplina fue inaugurado por el presidente Salvador Sanchez Cerén en el centro recreativo de la Costa del Sol.


 

A este gran evento no podía faltar el equipo que ha representado con orgullo al país en esta modalidad deportiva, y que ha puesto el nombre de El Salvador en  lo más alto: la Selección Salvadoreña de Fútbol Playa.

Portando con orgullo los colores azul y blanco de la bandera en sus uniformes se ubicaron en uno de los graderíos extremos del estadio, en espera del Presidente de la República, quien arribó feliz al lugar el pasado miércoles 30 de julio.

“Qué alegría estar reunidos como la gran familia que somos” dijo el Presidente. “Es lo que hace el deporte: nos une, nos divierte, hace florecer valores tan importantes como el amor a nuestra tierra”, agregó al inicio de su discurso.

La construcción del nuevo estadio fue un esfuerzo del gobierno, a través del Ministerio de Turismo y la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT), y constituye un homenaje a estos guerreros de la selección nacional por haber ubicado al país en el cuarto lugar en el campeonato mundial realizado en Ravena, Italia, en 2011.

La promesa nació durante el pasado quinquenio, bajo la administración del entonces presidente Mauricio Funes, y constituía una deuda que el Ejecutivo se propuso cumplir como una muestra del apoyo al deporte salvadoreño.
“Ese compromiso no quedó en el olvido. Se puso manos a la obra y hoy estamos presenciando estas modernas instalaciones. Es un sueño hecho realidad”, dijo el mandatario.

El gobierno no solo cumplió con un estadio, sino con dos, puesto que recientemente el vicepresidente Oscar Ortiz inauguró el construido en el Centro Recreativo Apulo, en el lago de Ilopango, el cual tiene una capacidad para 1,000 espectadores.
Con la construcción de estos espacios, Frank Velásquez, pívot de la selección, augura un futuro esperanzador para este deporte, ya que considera que permitirá que más jóvenes sientan interés.

“Los que nos gusta el fútbol playa estamos contentos por esta linda obra,  creo que podemos hacer crecer más este deporte  y siempre seguiremos trabajando fuerte para representar con orgullo al país”, dijo Velásquez, quien fue considerado el tercer mejor jugador de la Copa Mundial de Fútbol Playa FIFA 2011.

Por su parte, uno de los integrantes del cuerpo técnico de la selección, Carlos Cañadas, comparte esta sensación, y aunque asegura que al principio dudó de la promesa, al ver que los trabajos iniciaban también empezaron a materializarse sus esperanzas.

“Cuando nos invitaron a la colocación de la primera piedra en el estadio de Apulo, vimos que este sueño podía hacerse realidad y así se hizo, y ahora con este nuevo estadio aquí en la Costa  nos sentimos alegres, porque ya no tendremos que pedir espacio en otros lugares para entrenar”, dijo.

Durante el acto de inauguración, el presidente Sánchez Cerén anunció que tanto la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) y la Confederación de Fútbol de Norte, Centroamérica y el Caribe (CONCACAF) confirmaron que los dos nuevos estadios cumplen con los estándares para realizar campeonatos internacionales.

“Creo que para todos es una excelente noticia saber que El Salvador será la sede del Premundial de Fútbol Playa 2015, y de la realización de la Primera Copa UNCAF el 17, 18 y 19 de octubre del 2014”, anunció emocionado el mandatario.

Este mismo sentimiento de alegría  lo comparte Eliodoro Portillo, portero de la selección, quien asegura que el equipo, del que orgullosamente forma parte, está listo para grandes retos.

“Creo que la selección de playa es un patrimonio para El Salvador, al principio nadie daba un cinco por ella y ahora tenemos todos los ojos puestos en nosotros, esto nos motiva a no arrugar la cara y seguir para adelante”, dijo el atleta salvadoreño.

Con estos dos estadios El Salvador se convierte en el primer país centroamericano en contar con un espacio deportivo de alto nivel para esta disciplina.

El costo de inversión de la obra en la Costa del Sol fue de $1.6 millones, y cuenta con un área de 3,278.55 metros cuadrados con capacidad para dos mil personas distribuidas en cuatro graderíos. Además de cuatro vestidores para jugadoress, equipados con sus respectivas duchas, lockers, servicios sanitarios, área de masajes, taquillas, vestidores para árbitros, clínica de antidopaje, locales para comida rápida y rampas de acceso.

“Con estas importantes obras de infraestructura estamos proporcionando mejores condiciones para el desarrollo y proyección de nuestro deporte, de nuestros deportistas. Estamos seguros que estas instalaciones favorecerán el sano esparcimiento de nuestra niñez y juventud. Este lugar se convertirá en un semillero de deportistas”, expresó el mandatario.

El jefe de Estado resaltó ante el público asistente, que en su mayoría eran jóvenes y adolescentes, la importancia del deporte como un elemento impulsor de la paz y la convivencia, y un aliciente para mantener a los jóvenes alejados de los hábitos perjudiciales a su salud física y mental.

“La obra que hoy contemplamos es parte del esfuerzo nacional de prevención de la violencia. Esta es una obra generadora de desarrollo, esparcimiento y paz”, dijo.

Luego de la inauguración,   el gobernante desfiló por la cancha de arena, acompañado del vicepresidente Ortíz, una comitiva de funcionarios y, por supuesto, de los héroes de la selección salvadoreña de fútbol playa, para develar la placa conmemorativa y hacer un saque de honor.

“¡Gracias, Selecta de Playa! Gracias por la contribución que han hecho al deporte nacional. Nuestros niños y jóvenes ven en ustedes un ejemplo a seguir. Gracias por el mensaje de paz y desarrollo que están dando a toda la nación. Este estadio es un homenaje a ustedes”, dijo el mandatario con alegría.