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La Secretaría Técnica y de Planificación de la Presidencia, el Ministerio de Relaciones Exteriores con el acompañamiento de la Secretaria de Transparencia y Participación Ciudadana, presentaron y discutieron el Plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte con representantes de distintos sectores de la sociedad civil salvadoreña. La actividad tuvo como objetivo difundir entre ellos los avances alcanzados en la elaboración y definición de programas y proyectos del plan trinacional.

 

Con este plan regional de los gobiernos de El Salvador, Guatemala y Honduras se pretende generar condiciones para frenar el fenómeno migratorio y la crisis humanitaria que ocasionó el incremento reciente en el flujo de niñas y niños migrantes no acompañados hacia los Estados Unidos.

 

Para esto los tres países acordaron medidas que pretenden transformar la calidad de vida de los ciudadanos y generen arraigo, por medio de cuatro líneas estratégicas que derivan en un cambio estructural de los tres países que conforman la Alianza:

  1. Dinamizar el sector productivo
  2. Desarrollar el capital humano
  3. Mejorar la seguridad ciudadana y acceso a la justicia
  4. Fortalecer las instituciones

 

La definición de este Plan regional también representa hitos significativos en la colaboración, decisión y compromiso político entre los tres países, los Estados Unidos y otros países amigos. En este sentido las tres naciones y sus aliados invertirán de manera conjunta para transformar la dinámica de las economías, fortalecer las instituciones y potenciar el capital humano para cambiar el presente y futuro de nuestra gente.

 

El fruto de los esfuerzos combinado con esta iniciativa podría elevarse el crecimiento de las economías entre un 2.4% y 3.5% y generar 600 mil nuevos empleos a lo largo de estos años, consolidando el Estado de Derecho y los avances en  los procesos democráticos. En El Salvador se ha avanzado en mantener la estabilidad macroeconómica y financiera, aumentado la recaudación  tributaria, fortaleciendo el gasto e inversión social, generando incentivos y estabilidad jurídica para las inversiones e impulsando los consensos necesarios para el desarrollo de la estrategia de seguridad pública y espacios de diálogo para articular acciones entre el Estado y los diferentes  sectores sociales como parte del proceso de gobernabilidad y consolidación  democrática.

 

Adicionalmente, ya fue aprobada la Ley Antiextorsión (por 78 votos), que completa la definición del marco legal para el desarrollo humano, la protección e inclusión social.

En El Salvador también se ha propuesto una reforma ambiciosa que sienta las bases de un nuevo sistema integrado de salud y acelerado la Implementación de programas educativos, con jornadas continuas con perspectiva integral. Estas y otras acciones están integradas en el Plan Quinquenal de Desarrollo El Salvador productivo, educado y seguro presentado a la nación el 13 de enero pasado.

 

Los desafíos de desarrollo y el financiamiento de las acciones que se incorporan en este Plan demandan cuantiosos recursos que exceden la capacidad financiera y fiscal de los tres países, así como la capacidad de endeudamiento. Por lo tanto, es indispensable la participación de otros países aliados, sector privado, organismos multilaterales y socios de desarrollo de la región para el logro de los objetivos y metas.  El crecimiento y la generación de oportunidades solo serán posibles si el sector privado invierte en forma decidida en la región. Igualmente, el Plan requiere del decidido compromiso, acompañamiento y monitoreo por parte de la sociedad civil.

 

El Plan regional  de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte está siendo impulsado con el respaldo del Gobierno de Estados Unidos y el apoyo técnico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

 

San Salvador, 7 de abril de 2015