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Con la reforma de salud iniciada en 2009 la atención oportuna y de calidad a la mujer embarazada y a su bebé se convirtió en una prioridad en el país, registrando en los últimos dos años la tasa de mortalidad materna más baja en la historia.

En la Unidad Comunitaria de Salud Familiar Intermedia de Atiquizaya, en el departamento de Ahuachapán, un pequeño refugio alberga a un grupo de mujeres embarazadas que esperan pacientemente las últimas semanas para poder conocer el rostro de sus bebés.

 

Se trata del Hogar de Espera Materna, donde se alojan un promedio de 8 mujeres que comparten sentimientos encontrados: la alegría por la nueva vida que llevan dentro de sus vientres y la preocupación porque se les ha detectado alguna complicación de salud que puede poner en riesgo sus embarazos.

 

Esta situación es la causa por la permanecen en esta área para recibir toda la atención necesaria hasta el día del parto, así se garantiza el bienestar de ellas y los futuros salvadoreños que pronto nacerán.

 

De acuerdo con la directora de esta Unidad de Salud, Norma Murgas, la creación de los Hogares de Espera Materna es parte de una estrategia impulsada por el gobierno a través del Ministerio de Salud, para salvar la vida de las madres y sus recién nacidos.

 

“El Hogar de Espera Materna es universal, sus servicios están dispuestos para toda la que así lo requiera, aunque viene enfocado más a las mujeres que son de escasos recursos económicos y que tienen difícil acceso geográfico”, comentó la directora, quien a través de su gestión ha demostrado un decidido compromiso porque las embarazadas y sus bebés tengan una atención oportuna y exitosa.

 

A nivel nacional funcionan 21 Hogares de Espera Materna y en el departamento de Ahuachapán se ubican dos, uno de ellos en el municipio de San Francisco Menéndez y el otro en Atiquizaya, municipio donde este sábado 19 de agosto el Presidente Salvador Sánchez Cerén, junto a la Primera Dama, Margarita Villalta, realizarán el Festival para el Buen Vivir y el programa Gobernando con la Gente.

 

Entre los servicios que presta se encuentra el alojamiento temporal para mujeres gestantes provenientes de zonas rurales y de difícil acceso, servicios completos de salud durante las semana previas al parto, traslado desde el hogar materno hacia el hospital más cercano para la atención médica respectiva, alojamiento temporal a las mujeres después del parto y a sus recién nacidos y alimentación. .

 

“Junto con el Ministerio de Salud hay un equipo, un comité de apoyo para el Hogar de Espera Materna que es de la localidad, quienes contribuimos para el mantenimiento del hogar, tenemos capacidad para alojar ocho mujeres diarias”, explica Murgas.

 

“Tenemos mujeres embarazadas de todos los municipios del departamento, pero con mayor énfasis de Tacuba, Guaymango, Jujutla, que es la parte norte de Ahuachapán, todas provienen de lugares de difícil acceso”, explicó.

 

Las pacientes se alojan por un periodo de dos o tres semanas en el cual reciben todos los controles médicos necesarios, cuentan con una enfermera las 24 horas del día, ya que el propósito es garantizar un parto seguro.

 

De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud, El Salvador ha registrado en los últimos dos años la tasa de mortalidad materna más baja en la historia, colocándose entre los primeros cinco países de América Latina en salvar vidas de mujeres embarazadas. Se pasó del 42.3% en 2015, a 27.4 muertes maternas por 100 mil nacidos en 2016.

 

“Se han hecho muchos esfuerzos para contribuir a que este indicador disminuya y colocarnos en el país, como uno de los municipios que más baja muerte aportan, a nivel nacional”, dijo la directora, quien asegura que la Unidad Comunitaria proporciona atención a las mujeres desde antes de la concepción.

 

“Ellas reciben una consulta pre concepcional, en la cual nosotros evaluamos si esta mujer está apta para quedar embarazada. También cuidamos aquella mujer de riesgo, que, por circunstancias de la vida, son obesas, desnutridas o tienen enfermedades sobre agregadas; tratamos de identificar el cien por ciento de ellas y, de igual manera, tenerlas preparadas para cuando ellas decidan” procrear, comentó.

 

Ana Gloria Martínez, es una de las inquilinas del Hogar de Espera Materna de Atiquizaya, esta es la segunda vez que se aloja en esta área, ya que en su primer embarazo sufrió convulsiones, por lo que tuvo que recibir atención de emergencia, ahora prefiere estar en el hogar para garantizar que el parto de su tercer hijo sea seguro.

 

“Desde la primera vez que vine me trataron bien, ellas son como mis segundas mamás. Yo me siento bien porque es para mi bien y para el de mi hijo”, dijo la madre, quien reside en el municipio de Jujutla.

 

Murgas informó que en 2016 se alojaron mensualmente un promedio de 25 a 30 mujeres, cifras que se han mantenido en el presente año, y aseguró que día a día trabajan con ahínco para dar calidad y calidez a los usuarios, especialmente a las embarazadas.

 

“El objetivo es que obtengamos el final feliz que es madre e hijo en óptimas condiciones”, dijo la directora.

 

San Salvador, 17 de agosto de 2017.