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No sería justo este día si en nombre de nuestro gobierno no felicitáramos a todo el personal del Hospital San Juan de Dios, de Santa Ana, a las enfermeras, a los médicos, al personal administrativo, a todos, porque este hospital tiene una característica, que tiene un proceso de modernización continua y eso implica ampliar la cobertura y darle más posibilidad a la ciudadanía para que pueda hacer uso de ese derecho a la salud.

 

Pero también eso garantiza, como ya lo expresaba el testimonio de la madre de estos trillizos, la calidez con que son atendidos, es algo especial, algo urgente en nuestro sistema de salud, no solo garantizar la atención, sino la atención humana, que quizás es lo más importante para una persona enferma, es decir, que sea recibida con agrado y con ese sentimiento de ayudar a resolverle una situación difícil que tiene.

 

Es importante también mencionar que este hospital no solo ha logrado hacer un uso efectivo de los recursos que destina el gobierno para el sistema de salud, sino también han sabido atraer la cooperación tanto nacional como internacional.

 

Aquí nosotros conocimos a un hombre que ya no está con nosotros, a don Nicolás Salume  que también ha sido una de las personas muy altruistas con este hospital, entiendo que una sala de partos tiene su nombre.

 

No se asusten sobre la cooperación de Estados Unidos, si tenemos cooperación de todo el mundo y esta cooperación va dirigida directamente al sistema de salud.

 

Ahora la cooperación suiza en representación de la Ayuda Médica para Centroamérica (AMCA), con su presidente Franco Cavalli ha trabajado en esta obra, pero también está en disponibilidad de seguir contribuyendo a estos esfuerzos.

 

Es un esfuerzo de gestión, no solo una gestión de hacer buen uso de los pocos recursos que tiene el Estado, sino también de gestionar esa bondad que hay en el mundo y a nivel nacional de mucha gente, que sabe que la mejor bondad que le ha dado Dios al tener la riqueza es compartir esa riqueza, eso es el don más divino que puede tener una persona que posee riqueza y la pone en función de los demás.

 

Les felicito también por ello y que también eso nos permite a nosotros, tener la satisfacción de que en estos tres años, a partir de la Reforma Integral de Salud que se ha implementado, los servicios se han extendido y se han ampliado, y la población ahora tiene la posibilidad de acceso a la salud pública, se garantiza el abastecimiento en medicinas a nivel del sistema nacional en un 86%, y además hay una atención a partir de diferentes instancias. Se ha invertido en mejorar los hospitales, se ha invertido en crear nuevas unidades de salud, se han creado las unidades comunitarias de salud, se extienden sus servicios más allá de la ciudad. Claro, no está resuelto todo.

 

Y el compromiso es seguir trabajando, y el compromiso es seguir buscando los recursos para que el sistema de salud, para que la salud y la educación sean verdaderamente los que cuenten con el mayor recurso del presupuesto del Estado.

 

Tenemos que trabajar bastante para lograrlo y que siga siendo la mayor inversión garantizar esos derechos tan fundamentales para la vida de nuestra población.

 

Es también un agrado conocer esta nueva unidad que hoy se inaugura, pues lleva el nombre de una persona de nacionalidad suiza, Jürg Weis, él también fue un estudiante de la teología, y a través de la teología se sensibiliza al ser humano, se comprende en mejor forma la vida, y él comprendió que su vida iba más allá de Suiza e incursionó en América Latina, en muchos países de América Latina, y vino aquí a El Salvador y aquí murió en 1988.

 

Por eso creo que su nombre es también ese compromiso que existe en el mundo, de no solo ver los problemas de un país sino ver los problemas del mundo.

 

Jorge, como se dice en español, fue también un hombre que se identificó con los jóvenes más humildes, con los jóvenes más pobres y les ayudó a progresar; se comprometió con las causas de los emigrantes de Europa, él conoció la situación que tenemos en El Salvador, que mucha población tiene que emigrar buscando oportunidades.

 

Ahora tenemos una situación que hay contra la migración, no desde un punto de vista humano, sino más de un punto de vista egoísta, de ver más los intereses particulares y no considerar los derechos que tienen las personas que emigran.

 

Pero él se identificó y abanderó también la lucha en defensa de los migrantes, y también se identificó con las amenazas que tiene el mundo.

 

Ahora el mundo tiene nuevas amenazas, nuevamente se ha levantado la expectativa de una guerra nuclear, cosas que nosotros creíamos que estaban ya olvidadas.

 

Pero ahora nuevamente se ha levantado esa posibilidad de querer resolver los problemas de la humanidad por la vía de la guerra y por la vía de la destrucción de la humanidad.

 

Por eso, recordar a esta persona es también recordar que además de las casusas nacionales, nosotros tenemos una profunda solidaridad con la humanidad, que debemos de acompañar a aquellas causas justas.

 

Quiero también dar una felicitación especial a la Unidad Neonatal, creo que se puede hacer mucho y se puede hacer más por lo que es fundamental para nuestra sociedad que son los niños y las niñas.

 

Por eso yo me uno a la alegría de estar aquí en esta ciudad heroica, esa alegría se multiplica porque venimos a inaugurar una instalación hospitalaria para el beneficio de la niñez, una mejor calidad de vida debe estar asegurada, incluso, desde antes del nacimiento.

 

Por eso la atención oportuna y especializada al momento de nacer y en los primeros días de vida, es fundamental para una vida saludable.

 

Para nuestro gobierno asegurar una atención integral y de calidad es compromiso con la vida y la dignidad humana; en tal sentido reconocemos y agradecemos a esta Unidad de Neonatología del Hospital Nacional San Juan de Dios de Santa Ana por la admirable labor que realiza.

 

Ustedes dan lo mejor para atender a los recién nacidos provenientes de la región occidental del país. Antes en condiciones no tan favorables pero a partir de hoy harán y tendrán la mejor infraestructura y equipo médico.

 

También nuestro profundo agradecimiento a la ONG Suiza, Ayuda Médica para Centroamérica (AMCA), que unió sueños y objetivos junto al Ministerio de Salud y a las autoridades del Hospital Nacional de San Juan de Dios para brindarle a nuestras niñas y niños una unidad médica segura y moderna y a las madres un lugar digno donde dar a luz.

 

Un especial agradecimiento también al doctor Franco Cavalli, Presidente de Ayuda Médica para Centroamérica, por depositar su confianza en este proyecto y convertirlo  en una realidad.

 

La nueva Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital San Juan de Dios de Santa Ana, tiene hoy modernas y seguras instalaciones, equipo de alta calidad, los suministros necesarios y el mejor personal médico y paramédico  para salvar vidas y dar una mejor atención a los recién nacidos.

 

Hoy celebramos la terminación de este proyecto que constituye un modelo de atención médica para neonatales y confirma los grandes pasos que damos con la Reforma de Salud.

 

En lo referido a la infraestructura, se amplió el segundo nivel para el funcionamiento de diez incubadoras, una estación de enfermería, bodegas y equipos de insumos, y un área de estar para médicos residentes.

 

Sobre el tercer nivel del edificio se construyeron las instalaciones del nuevo albergue materno, con capacidad para dieciocho camas, baños y lavanderías.

 

La inversión en la Unidad de Cuidados Neonatales ascendió a 970 mil dólares, en la cual nuestros amigos de Ayuda Médica para Centroamérica (AMCA), destinaron 415 mil dólares en infraestructura y 295 mil en equipamiento.

 

De igual manera, el Hospital San Juan de Dios aportó los otros 260 mil dólares para esta gran obra, que fue construida con un uso eficiente de los recursos.

 

Los beneficios para la población neonatal no terminan aquí. Se prevé para finales de este año iniciar el Proyecto de Transporte Inter-hospitalario del Neonato Crítico, con fondos de la Cooperación Suiza, en el empeño de continuar cambiando la vida de miles de niños y niñas con la solidaridad de este país amigo.

 

Amigas y amigos:

 

Obras como la Unidad de Cuidados Neonatales constituyen un trascendental avance en las grandes transformaciones que hacemos por el desarrollo social de El Salvador.

 

Los logros obtenidos desde el 2009 con la Reforma al Sistema de Salud marcaron un precedente histórico en nuestra historia, este país que había padecido por muchos años una desatención a los servicios de salud pública.

 

Ahora el acceso a la salud es totalmente gratuito y ya no existe la llamada cuota voluntaria.

 

Para nuestro Gobierno, el desarrollo y el progreso del país requiere de servicios de salud con una amplia cobertura en todo el territorio nacional.

 

Por ese motivo hemos puesto a disposición del pueblo los Equipos y Unidades Comunitarias de Salud Familiar, las casas de la Salud, los Centros Rurales de Nutrición. También, hemos fortalecido los Hogares de Espera Materna e invertido en construcción y mejoramiento de los hospitales públicos.

 

En los ocho años de gobierno hemos casi duplicado el número de unidades de salud, que pasaron de 377 en el 2009 a 750 este año.

 

Entre los grandes logros de la reforma de salud, están la reducción de la tasa de mortalidad materna, infantil y de desnutrición.

 

Hemos puesto especial atención a mejorar la calidad de la salud de nuestra niñez, extendiendo la cobertura de vacunación, la cual es una de las mejores de América Latina.

 

Es por eso que desde el 2009 las enfermedades como el Sarampión, la Polio, el Tétano Neonatal y la Difteria han desaparecido en nuestro país.

 

Asimismo, desde hace 7 años no se reportan fallecimientos infantiles a causa de los rotavirus en el territorio nacional.

 

La desnutrición crónica se ha visto reducida en un 42 por ciento en escolares de primer grado.

 

Un mejor futuro para El Salvador consiste esencialmente en profundizar la inversión en la niñez.

 

Los programas sociales deben continuar beneficiando a más niños y niñas en áreas tan fundamentales además de la salud como la educación, donde nuestra responsabilidad es brindarles acceso a la tecnología con computadoras, Alimentación Escolar, uniformes, zapatos, útiles escolares y Vaso de Leche.

 

Reafirmamos nuestro compromiso en la construcción de un mejor país, optimizando cada vez más los servicios básicos que están a disposición de la ciudadanía.

 

La nueva Unidad de Cuidados Neonatales garantiza la igualdad de derechos y el desarrollo humano en El Salvador.

 

Agradecemos nuevamente a Ayuda Médica para Centroamérica (AMCA) por la importante contribución en pro del desarrollo de nuestra gente y por colaborar por hacer realidad el derecho fundamental a la salud.

 

Reiteramos nuestros agradecimientos al Ministerio de Salud y a las autoridades del Hospital Nacional San Juan de Dios por sus encomiables esfuerzos en hacer realidad esta obra.

 

Obras como esta permiten alcanzar mejores niveles de salud en el país, esa es nuestra visión: profundizar y consolidar un Sistema Nacional de Salud equitativo y universal.

 

Muchas gracias.