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“ES TIEMPO DE UNIDAD, VALOR Y ESPERANZA”

SOYAPANGO, MARTES 1 DE SEPTIEMBRE DEL 2015

 

Es importante, en este mes de septiembre, mes de la Patria, hacer nuestro el lema de este mes cívico que es  tiempo de unidad, valor y esperanza, eso es lo que mueve en este momento a El Salvador, unidad nacional, valentía para enfrentar los desafíos y además la esperanza que siempre este pueblo ha salido victorioso  de las situaciones difíciles. Nunca este pueblo se ha doblegado ante nada.

Este mes queremos hacer que el corazón de la sociedad salvadoreña, el corazón de las niñas, niños, jóvenes, se impregne de estos tres valores, el valor de la unidad, de la importancia que tiene de estar unidos ante la adversidad y ante los triunfos, la importancia de la valentía para enfrentar los nuevos desafíos.

Lo que nunca este pueblo ha perdido es su fe, su esperanza en construir futuros, futuros de progreso y de prosperidad, esos son los valores que inspiraron a nuestros  padres de la patria, nuestros próceres que conquistaron la independencia hace 194 años; nos liberamos de España, nos declaramos libre como República y nos integramos como Centroamérica.

Pero tiempos después, en la década de los años 80, el país vivía nuevamente convulsionado por un enfrentamiento civil, de carácter militar, pero siempre fue la valentía, siempre fue la unidad la que se impuso; y en 1992 se firmaron los Acuerdos de Paz.

Ahora, en este tiempo, en esta época enfrentamos el problema de la falta de seguridad para nuestras familias, de la inseguridad en que viven nuestros niños y nuestras niñas, ese es el reto que tenemos, pero ese reto para salir victoriosos tenemos que estar unidos, unidos como nación, pero no solamente unidos, sino con la valentía que tiene este pueblo salvadoreño de salir adelante y con la fe y la esperanza que vamos a salir adelante.

Es por ello que nos reunimos en este querido municipio de Soyapango, para dar  inicio a las actividades del mes cívico, para rendir un digno homenaje a los próceres de nuestra independencia, pero también para reflexionar todo lo que debemos hacer para que sus sueños de libertad y progreso continúen haciendo realidad.

Por ello hemos escogido un hermoso lema: “Es tiempo de unidad, valor y esperanza”. Tres palabras que encierran el carácter y propósito de nuestra gente.

Así es como estamos dando la bienvenida a septiembre, el mes de la patria: con alegría, unidad, valor, esperanza, con orgullo de ser llamados salvadoreños y de tener la oportunidad de trabajar por el bien de nuestro país.

El 15 de septiembre de 1821 los países centroamericanos declararon su independencia de España. De ahí comienza un nuevo tiempo para nuestra región, pero también somos conscientes de que la lucha por la verdadera independencia  apenas comenzaba. Han sido 194 años de lucha continua por la libertad, la paz, la justicia y la igualdad.

Hoy queremos recordar los sueños de grandes hombres y mujeres que construyeron la República y dieron pasos significativos para alcanzar el progreso y la libertad de nuestros pueblos.

Hombres como el prócer Santiago José Celis, alcalde de San Salvador e impulsor del proceso emancipador de nuestra patria, José Simeón Cañas, quien además de prócer, fue el primer líder que solicitó públicamente e hizo gestiones para la liberación de los esclavos.

También recordamos hoy a Pedro Pablo Castillo, un artesano del pueblo que luchó por alcanzar la tan anhelada libertad política de Centroamérica y que lamentablemente murió desterrado y en la miseria.

Los hermanos Aguilar, José Matías Delgado, Manuel José Arce, entre otros visionarios, constituyen hoy un entrañable grupo de líderes del movimiento independentista, cuyo ejemplo nos alienta a ganar nuevas batallas. Ellos son forjadores de la patria.

Pero no son sólo hombres los que engrandecen nuestra historia, también hay mujeres valientes que abrieron caminos para nuestro pueblo.

La Asamblea Legislativa ha contribuido con la creación del Decreto 227donde se reconoce como próceres de la Independencia de nuestro país a cuatro mujeres: Manuela Antonia Arce de Lara, María Feliciana de los Ángeles Miranda, María Felipa Aranzamendi de Arce y Manuela Miranda y muchas mujeres más que han entregado su vida por la libertad, paz y unidad de El Salvador.

La República que ellas y ellos soñaron aún sigue siendo la motivación de todos nosotros para fortalecer el Estado de Derecho, en la cual cada ciudadano y ciudadana tienen la libertad de seguir y alcanzar sus sueños y aspiraciones.

Sigue siendo nuestro objetivo hacer de Centroamérica una región de integración que se fundamenta en la cooperación, la solidaridad y la hermandad.  Está demostrado que nuestros pueblos tienen una tradición integracionista que va desde la Federación Centroamericana, pasando por la ODECA hasta el actual Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).

Nuestra región debe seguir avanzando, inspirada siempre en los ideales de grandes centroamericanos como Francisco Morazán, cuyos sueños y lucha se comparan con los de otro gran latinoamericano: Simón Bolívar. El ejemplo de estas dos figuras fortalece la lucha de nuestros pueblos por una mejor Latinoamérica.

Querido pueblo salvadoreño:

Cada país tiene sus propios retos. Cada pueblo, en diferentes épocas, tiene que enfrentar diferentes desafíos. A lo largo de estos 194 años de independencia hemos tenido vicisitudes de todo tipo que hemos sabido enfrentar, gracias a la fuerza y valentía de nuestra gente hemos superado cada momento difícil.

No podemos dejar de recordar un suceso que marcó nuestra historia.  Me refiero a la Firma de los Acuerdos de Paz, llevada a cabo el 16 de enero de 1992. Este suceso constituye el hecho histórico más  relevante después de la gesta independentista.

Con los Acuerdos de Paz, los salvadoreños dimos un ejemplo al mundo de cómo superar un tiempo difícil. De igual forma hoy tenemos que unir fuerzas para poner fin a la criminalidad y a la delincuencia, así como luchar contra la pobreza y la desigualdad.

Ese es el gran reto que enfrentamos hoy en día. Y lo estamos haciendo juntos.

Este Gobierno no está  actuando solo, estamos trabajando de la mano del pueblo salvadoreño y de todos los sectores de la sociedad.

Creo en mi país. Creo firmemente que somos capaces de superar este tiempo y entregarle a nuestra niñez y juventud un país mejor.

En el inicio de este mes dedicado a la independencia, llamo una vez más a la juventud salvadoreña a que construyamos un país con armonía y paz.

Les invito a estudiar, a formarse académica y técnicamente. Aprovechar las oportunidades de educación, formación vocacional, empleo y participación que nuestro gobierno está abriendo para ustedes.

Para nosotros la participación activa de los jóvenes es fundamental para vencer los grandes retos que tenemos como sociedad.  Es tiempo de unidad, valor y esperanza, jóvenes trabajemos unidos, seamos valientes y cosechemos esperanza.

Queridos jóvenes, les invito a ser protagonistas en las actividades de cohesión social y prevención de la violencia.

Les invito también a que participen en las oportunidades que nuestro Gobierno está abriendo con el impulso de emprendimiento y empleo juvenil.

Hoy más que nunca necesitamos verdaderos líderes y lideresas que promuevan la convivencia ciudadana.

Los jóvenes son la energía para el desarrollo de una economía incluyente y el desarrollo humano en nuestro país.

Pueblo salvadoreño:

En este mes de la independencia es momento para renovar nuestro compromiso de trabajar por un desarrollo económico con inclusión, educación con calidad y cobertura y seguridad ciudadana efectiva.

Un vital interés de nuestro gobierno es la superación de la pobreza. Apostamos al desarrollo económico y social, la reducción de las desigualdades extremas, la exclusión y la vulnerabilidad.

Para nuestro Gobierno lo más importante es garantizar el bienestar de las familias salvadoreñas. Por eso nuestra visión de trabajo se fundamenta en el diálogo y el entendimiento, vistiendo el azul y blanco de la unidad nacional.

Una vez más, hago un llamado a que nos unamos como sociedad, a que trabajemos juntos poniendo en el centro de los intereses del bien de nuestro pueblo.

Hermanos salvadoreños, una vez más repito ese lema tan acertado para este mes patrio: “es tiempo de unidad, valor y esperanza”. Somos un pueblo valiente, hemos salido adelante siempre en los momentos de crisis. Lo hemos demostrado con nuestra lucha por la independencia, nuestra lucha por los Acuerdos de Paz y ahora lo estamos haciendo con la lucha frontal contra la delincuencia y crimen, contra la pobreza, la exclusión y la desigualdad.

Les pido que rescatemos los valores cívicos, morales, culturales y patrióticos que nos permitan ser una sociedad unida, capaz de enfrentar todos los retos que tenemos como país.

En este mes de la patria estamos llamados a fortalecer nuestra identidad nacional y el civismo y la integración centroamericana.

Iniciemos el mes patrio con optimismo, porque el dialogo condujo a los partidos representados en la Asamblea Legislativa alcanzar un compromiso de acuerdos para contribuir al combate contra la delincuencia, a llevar seguridad a la población, ese es el compromiso de los partidos políticos, al que yo felicito y saludo.

Es un paso que agradecí y felicite, porque ese es el camino correcto para llevar con unidad valor y esperanza, paz y tranquilidad a la familia salvadoreña.

Sigamos adelante construyendo una patria de todos, siendo gestores de la paz y la convivencia, cultivando la vida, el amor y respeto hacia nuestro país en las familias y comunidades de todo El Salvador.

Muchas gracias.