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El fraterno ambiente creado por el presidente Salvador Sánchez Cerén y la primera dama Margarita Villalta de Sánchez en el programa Casa Abierta contribuyó a dar un toque humano a un tema generalmente asociado al cálculo frío y despiadado de los intereses: las finanzas y los bancos.

La educación financiera, desde la óptica de un gobierno que tiene su prioridad en la inclusión social y un desarrollo con riqueza compartida, fue el asunto central del programa este sábado 4 de marzo en la ex Residencia Presidencial, hoy centro de encuentro y promotor de la cultura salvadoreña.

El Presidente señaló algunas luces de ese cambio profundo en El Salvador y del cual una de sus señales es la transformación de la elegante residencia donde vivieron sus predecesores y donde él y su familia renunciaron a vivir en los cinco años de mandato.

“Nosotros la hemos convertido en un espacio donde queremos hacer una alianza, una relación entre los grandes problemas del país con la cultura”, afirmó el gobernante.

Agregó que “la educación financiera tiene el gran propósito de fomentar una cultura, una cultura financiera que es importante para las familias, pero también para el país”.

“Si nosotros vamos formando esa cultura, si formamos la cultura del ahorro nacional, pues también el país va a salir fortalecido”, dijo.

En ese sentido celebró el convenio firmado en 2015 por el Ministerio de Educación y la Superintendencia del Sistema Financiero “que nos permite ir extendiendo a través del sistema educativo esta importante enseñanza de cómo manejar las finanzas, ese dinero que cuesta tanto que llegue al bolsillo”.

Añadió que “también tenemos que garantizar un buen manejo de ese recurso para darle estabilidad financiera a los hogares”.

Silvia Elena Regalado, secretaria de Cultura, resaltó la importancia del sistema de educación financiera del gobierno, “orientado a la utilización de los recursos, que es una cultura que los seres humanos debemos construir, porque venimos de culturas de despilfarros”.

El Superintendente Ricardo Perdomo agradeció al Presidente haber colocado como un eje estratégico de su programa de gobierno la educación e inclusión financieras.

Subrayó que se trata de un asunto fundamental, porque solo mediante la educación el ser humano se desarrolla y puede ser libre, en particular en un país donde la carencia de educación financiera contribuye a la pobreza estructural y al sobreendeudamiento.

“La mejor manera de atacar esos problemas es tener una población informada, educada, que pueda tomar decisiones inteligentes, que utilice la herramienta financiera para progresar, pero no para esclavizarse”, afirmó.

Advirtió que “si ante los retos de los productos financieros sofisticados por la vía electrónica no hay un adecuado conocimiento, las personas pueden cometer dos grande errores: no ahorrar como se debe y no gastar inteligentemente”.

El ministro de Educación, Carlos Canjura, señaló que se trata de un asunto sumamente importante para toda la sociedad, que también se afecta cuando un ciudadano destruye su vida por un mal manejo de una tarjeta de crédito.

El programa de educación financiera ha arrojado sus frutos y varios estudiantes y profesores dieron testimonio de ello en el programa Casa Abierta.

“Puedo decir que uno de los mayores beneficios obtenidos con dichas capacitaciones ha sido la capacidad que ahora poseo de tomar decisiones mucho más acertadas en relación a los productos financieros que circulan en el mercado, haciendo así un buen uso de ellos”, dijo Karen Ramos, estudiante de la UES.

Karen y la estudiante de la UCA Flor de María Rivera expresaron que esas capacitaciones también les permiten ayudar a los demás.

“A mí me correspondió promover el trabajo de la Superintendencia del Sistema Financiero en los Festivales del Buen Vivir, lugar en donde decenas de personas se acercan a preguntar a cerca de los servicios que ofrece esta institución”, dijo Flor de María al hablar de sus horas sociales.

La presidenta del Banco de Desarrollo de El Salvador (Bandesal), Mélida Mancilla, explicó que desde agosto de 2015 el país cuenta con la Ley de Inclusión Financiera.

“Significa el compromiso de que toda la población tenga acceso directo a los servicios y productos financieros”, dijo.

Y hacerlo de manera inteligente y razonable, con una educación financiera que como expresó el presidente Sánchez Cerén, sea importante enseñanza de cómo manejar las finanzas y el dinero que cuesta tanto llegue al bolsillo, y sea herramienta para darle estabilidad financiera a los hogares.

San Salvador, 4 de marzo de 2017