Recordó que el país es considerado uno de los más vulnerables en el mundo y que por ello es necesario que el Estado y los ciudadanos adopten una cultura de gestión integral de riesgo que permita prevenir tragedias, una condición íntimamente ligada al desarrollo de la sociedad.
¿Cuáles han sido los avances que ha tenido el Sistema Nacional de Protección Civil en este año?
Debemos de entender que el Sistema Nacional de Protección Civil es una organización del Estado salvadoreño, es decir incluye los Ministerios, las Autónomas, la Empresa Privada, las ONG’s, la población, el Gobierno Central, gobierno municipal y está establecido el nivel comunitario. De tal forma que cuando hablamos de que ha avanzado el sistema, tenemos que verlo como ha avanzado el Estado salvadoreño para atender el tema de la gestión de riesgo. Ahí tendría yo que mencionar uno de los grandes avances que hemos tenido es la aprobación de la Política Centroamericana de Gestión Integral de Riesgo, que debe ser aplicada en el país, lo cual significa que cambiamos el concepto exclusivamente de gestión de los riesgos durante las emergencias a una gestión integral.
Lamentablemente nuestro país ha ido despacio, creó el sistema legalmente en el año 2005, no obstante en el año 2009 que nosotros tomamos posesión aún este sistema no estaba totalmente construido, tenía elaborado un plan para la respuesta de emergencia y además tenía un plan preventivo pero quizás muy poco desarrollado y bastante endeble.Hemos caminado hasta ahora en fortalecer la capacidad para que ese plan de emergencia funcione, que el sistema realmente exista, que haya una coordinación interinstitucional efectiva, que haya una visión interdisciplinaria y multisectorial para intervenir en aspectos de preparación, algunos aspectos preventivos y la emergencia misma.
Hemos tenido experiencias exitosas desde Ida, nos dejó muchas enseñanzas, tuvimos quizás la toma de conciencia que este es uno de los países más vulnerables del mundo; el 2010 que tuvimos 5 eventos extremos, no obstante el país, el sistema pudo atenderlo. La depresión 12E fue atendida de tal forma que Naciones Unidas le dio una felicitación al Gobierno de El Salvador por su sistema, que rompió prácticamente todos los estándares de atención de emergencias en el mundo entero, y de manera particular felicitó también a la Dirección General de Protección Civil por su papel de coordinación eficiente, es decir que nuestro país en realidad ha avanzado en organizar el sistema. Se han creado las 14 comisiones departamentales, las 262 comisiones municipales y actualmente tenemos 2102 comisiones comunitarias, es decir, directamente vinculadas a las comunidades de mayor riesgo, estaríamos hablando de aproximadamente unas 50 mil o 60 mil personas organizadas a nivel comunitario de manera permanente para atender las emergencias.
¿Cómo se están preparando este año para la llegada de la época lluviosa?
En el 2009 tuvimos la tormenta Ida asociada con una depresión tropical del Pacífico, en los 5 departamentos centrales del país tuvimos destrucción de puentes, asolvamiento de ríos, destrucción de más de 3 mil viviendas y tuvimos deslizamientos en algunos casos por centenares, como es en el área del lago de Ilopango y otras áreas. En el 2010 tuvimos un invierno extraordinario, llovió por encima del promedio de los últimos 60 años, tuvimos 5 eventos extremos, tuvimos 4 tormentas tropicales y una depresión y con la depresión 12E tuvimos el agravamiento de estos procesos de deslizamientos.
Pero hoy tenemos una cantidad de 139 deslizamientos grandes que tuvimos en la depresión 12E y tenemos más de 973 puntos de deslizamientos, buena parte de ellos son grietas de un kilómetro 2 kilómetros con una profundidad algunos de 9 metros 15 metros y una anchura de seis ocho y hasta nueve metros, es decir esta es una situación gravísima, el nuevo invierno a nosotros entonces nos va a encontrar con mayor susceptibilidad de que se generen inundaciones y lamentablemente con la posibilidad de decenas de deslizamientos de gran magnitud (…) pues hay que reconocer que no hay capacidad financiera viable para que nosotros hagamos obras de mitigación en todas las cordilleras, la Cordillera Norte, la Cordillera Central y la Cordillera del Bálsamo.
Es importantísimo que el sistema funcione, que las comisiones municipales y de manera particular las alcaldías, garanticen el Plan Castor, que hagan limpieza de quebradas, es decir de basura, de troncos, de obstáculos para permitir que fluya más fácil el agua cuando empiece el invierno.
Vamos a tener un invierno hasta el mes de junio nos dicen con el fenómeno de La Niñay después pasamos a un invierno neutro pero con una característica que las temperaturas en el Atlántico han bajado y tenemos elevación de temperatura en el Pacífico. Significa que vamos a tener posibilidades de tormentas súbitas, es decir, tormentas que no se pueden pronosticar, algo como lo que nos pasó en la venida con la depresión tropical.
Entonces el proyecto más importante de preparación es el proyecto de capacitación y equipamiento de mil 500 comisiones comunales de protección civil, ese es quizá el plan más importante porque llevará a que cada una de estas comunidades tengan la capacitación en lo que llamamos el programa AVC: Análisis de amenazas, sus vulnerabilidades y sus capacidades, fruto de lo cual tiene que concluir ese proceso en la elaboración de un plan, un mapa de riesgos. Es decir que ellos estén conscientes de la situación que enfrentan que tengan un sistema de alerta temprana o un punto de alerta temprana, mecanismos para avisar y un plan de evacuación, que tengan organizadas sus brigadas de evacuación y seguridad, sus brigadas de primeros auxilios, sus brigadas de albergues, es decir, de tal forma de que el país, la sociedad salvadoreña esté capacitada con lo que puede, con una nueva actitud con organización y el sistema apoyando.
Mencionaba usted que están en toda esa preparación a las comisiones comunales, en concreto, ¿qué es lo que ustedes les están enseñando y que es lo que necesita saber la gente, la población, para estar preparados para este invierno?
Primero se le orienta o se le capacita para que pueda ser capaz de analizar los riesgos, que tienen que ver con qué tipo de amenazas tenemos, la más inmediata amenaza que tenemos es la posibilidad de un invierno que puede presentarse repentinamente muy copioso o un evento que dure mucho tiempo, entonces tenemos que entender, por ejemplo si vivimos debajo de una ladera y si la ladera es inestable, si además tiene procesos iniciales de deslizamiento, esa comunidad debe saberlo.
Segundo, debe comprender que el peligro más grande lo va a tener cuando ese suelo ya esté totalmente empapado es decir que ya no tiene capacidad de filtrar más agua. Su vulnerabilidad, el hecho de estar en el paso donde puede haber un flujo de lodo de gran magnitud. Su capacidad, puede organizar brigadas de monitoreo, primero, pueden comunicarse con el sistema que le informe cómo va la saturación del suelo, si hay posibilidades de lluvia o de qué tipo de lluvia, también estar atento si le dan una alerta, si es verde amarilla, naranja o roja, si le dicen de manera específica a la zona donde está la comunidad una alerta de otro tipo.
Y luego tiene que organizar su brigada de monitoreo, esto sea de día o de noche, tiene que ir, ver si los árboles no se han movido, si las piedras no están flojas, sobre todo las grandes, si las grietas no se han ensanchado. Hay que poner estacas para poder medir si eso está moviendo o no. Es decir, una serie de técnicas de monitoreo y una forma de comunicación que debemos establecer entre la comunidad de arriba y la comunidad de abajo.También cómo se organizan los albergues en condiciones difíciles, que es lo que hay que atender, también hay que organizar entonces la comisión de evacuación hay que conocer de antemano, qué rutas hay que seguir.
Y sobre todo la gente tiene que tener disciplina y entonces una vez tienen la alarma tienen que actuar rápidamente en aplicar su plan.
Recién nos aprobaron el financiamiento de $1.3 millones el mes de febrero, entonces vamos a realizar la capacitación de 420 comunidades cada semana y diariamente vamos a estar realizando 28 talleres con 84 comunidades y esto va a ser sin parar y simultáneamente en los 14 departamentos del país.
Hay zonas que son reconocidas como de alto riesgo, por ejemplo en San Salvador la colonia Málaga, el Bajo Lempa en Usulután, ¿qué se está haciendo enconcreto en esas zonas?
La zona de La Málaga es una de las más atendidas, tiene obras de mitigación, tiene organización de vigilancia en monitoreo permanente, cuando ya los niveles o los umbrales que pueden provocar un desbordamiento inmediatamente la Policía Nacional Civil cierra la calle para que no pase ningún vehículo, para evitar lo que sucedió en el 2008 con un bus de feligreses de una iglesia. A una cuadra de donde se da el principal problema hay una base permanente de Cruz Verde y ahí cerca también tiene el cuartel central el Cuerpo de Bomberos.O sea que ahí es una de las zonas quizá menos problemática en el sentido de que hay un sistema ya montado.
El Bajo Lempa es un área que ha servido de ejemplo a nivel mundial de sistema de alerta temprana de organización comunitaria, pero además también es donde hay financiamiento para reconstruir las bordas para limpieza de drenaje, de canales de drenaje, está también el desarrollo de construcción de dos mega-albergues, esa zona también ha sido equipada, tiene buen sistema de comunicaciones, tiene lanchas y además mucha experticia.
El problema básico en la zona del Bajo Lempa es lograr consolidar comisiones de seguridad, hasta ahora hemos tenido comisiones de evacuación, pero el problema es que las personas cuando se les indica que hay que evacuar normalmente no lo hacenpor temor a perder sus pertenencias, y entonces ahora queremos que en el plan de ellos abarcar dos aspectos: uno, un refugio para animales, es decir sobre todo para ganado, una parte alta donde poder llevar su ganado para que este no fallezca; y dos, que la comisión de evacuación también tenga equipo de seguridad, que sobre todo son equipos de vigilancia de la misma comunidad para de manera comunitaria pues vigilar los bienes de las personas.También una cosa que se ha estado haciendo es reconstruir los pozos de agua con un sistema que impida que estos se contaminen, está en marcha también por parte de ANDA el crear un sistema de agua potable.
¿Cómo encontró usted el sistema nacional de protección civil y cuál es la diferencia ahora?
Básicamente el sistema era que se había aprobado la Ley, había un plan. Prácticamente tuvimos que construir todo el sistema, hoy está construido.Y en cuanto a la Dirección General era una oficina de 33 personas y es muy difícil trabajar en todo el país con 33 personas, ahora tenemos un poco más de 200 personas trabajando en la Dirección General y esto obedece a que el Presidente Funes decidió darle más prioridad.
Después de Ida tuvimos un incremento (presupuestario) de $5.8 millones, con eso se ha construido el sistema y se ha fortalecido la Dirección General, luego hemos tenido este año la aprobación de 1.3 millones de dólares para capacitar a las comisiones comunales, afuera de lo que es digamos el presupuesto ordinario, el cual pues es bastante apretado y escaso, porque todo el Gobierno está en una condición de trabajar de manera ajustada.
Partiendo de que El Salvador es uno de los países más vulnerables del mundo, ¿qué rol tienen los ciudadanos en el Sistema de Protección Civil?
Es el más crucial, el más importante, es decir, comprender que los grandes desastres no son fruto de Dios, no son fruto de algo inesperado, sino que obedecen a condiciones que podemos analizar, y que jamás deben verse como víctimas, de manera organizada se tienen mucho más recursos y más capacidades de lo que normalmente se cree.
Y además hay cosas que son sencillas, que cambiarán el país. Yo quisiera mencionar que en las ciudades las personas no deben tirar la basura a la calle, no deben reformar sus viviendas sin tener permiso, obviamente no deberían vivir a la orilla de las quebradas, mucho menos ya en el lecho de las quebradas. Aunque lamentablemente, por eso digo, esto es un problema de pobreza, pero cada uno de nosotros debe cooperar.
También el ciudadano es empresario y debe cumplir las normas constructivas, debe cumplir las orientaciones medioambientales y sobre todo esta cultura nueva que debemos generar. Debemos aprender a retener el agua, a reusar el agua y a re infiltrar el agua, retener el agua se oye complejo en realidad basta con que cada uno de nosotros tengamos un barril, dos, tres cuatro barriles en nuestras casas y vamos a primero a evitar tragedias si lo hacemos en cada casa, porque los volúmenes de agua que llegarían a las quebradas serían mucho menores, pero luego el gasto nuestro en cada hogar sería mucho menor y además esa cantidad de agua puede también las empresas crear mecanismos para captarla y re infiltrarla.
Tenemos que cambiar nuestras costumbres, en muchos ríos que se desbordan en realidad deberíamos derivar hacía lagunas que nos permitan hacer los proyectos productivos o proyectos turísticos. En fin tenemos que cambiar primero la mentalidad de la persona y eso se expresará como comunidad, como gobierno municipal, como empresario, claro que es fundamental el rol de cada uno de nosotros.
¿Qué relación vería usted entre protección civil y el desarrollo del país?
Si no trabajamos en la gestión integral de riesgos, el país no va a poder desarrollarse, es imposible, eso es algo de lo que debemos tener conciencia. Nuestro país crece a razón de 1% y el año pasado con la depresión 12-E tuvimos la pérdida de casi el 5% del Producto Interno Bruto, es decir es evidente que en un solo evento podemos perder años de esfuerzos.
Definitivamente la gestión integral de riesgo es parte indispensable de una concepción de desarrollo para el país.


