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New York, 26 de septiembre de 2015

Estimados amigos:

Agradezco al Banco Interamericano de Desarrollo por el valioso acompañamiento que ha hecho en estos meses funcionando como Secretaria Técnica de la Alianza.

 

Ahora contamos a nivel regional con un Documento de Acciones Estratégicas para cada uno de los pilares de la Alianza del Triángulo Norte.

 

Sobre la base de ello, los países hemos celebrado diálogos nacionales con el sector privado y la sociedad civil que nos han permitido asentar nuestras prioridades de forma inclusiva.

 

 

En El Salvador hemos priorizado cuatro proyectos emblemáticos para el 2016. Estos se relacionan con:

 

El incremento del empleo rural mediante el impulso a la caficultura; la ampliación de la oferta de formación técnica a jóvenes dentro y fuera del sistema educativo; mayor eficiencia de la Policía  Nacional Civil en la investigación científica y la mejora de las políticas públicas para desestimular la migración.

 

Estas prioridades no son solamente una lectura desde el Gobierno sobre lo que el país necesita. Se trata de un consenso amplio que nos ha posibilitado crear un Grupo Consultivo para acompañar este esfuerzo.

 

Para llevar adelante las prioridades señaladas, contamos con la voluntad del gobierno de Estados Unidos y sobre todo, con recursos nacionales muy significativos.

 

Estos compromisos tienen una marcaje especial en los presupuestos del Estado para 2016 con un monto de 700 millones  de dólares, que evidencia nuestro compromiso y confianza en que las acciones definidas no tardarán en producir resultados palpables en beneficio de nuestros pueblos.

 

 

Señoras y señores,

 

Permítanme presentar un resumen sobre los compromisos de El Salvador con cada uno de los ejes del Plan.

 

En cuanto al combate a la inseguridad, mi gobierno ha tomado las riendas con todas sus fuerzas.

 

Estamos luchando, con Unidad, Valor y Esperanza, a nivel político y operativo para combatir este flagelo.

 

Ningún gobierno había puesto tanta responsabilidad y firmeza ante este fenómeno, y estaremos luchando por nuestro país hasta que todos los ciudadanos puedan vivir en paz y plenitud.

 

Y lo estamos haciendo con una concertación amplia de todos los sectores de la sociedad.

 

 

Creamos el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia compuesto por instituciones del Estado, gobiernos locales, empresa privada, iglesias, medios de comunicación, partidos políticos, representantes de la sociedad civil y de la comunidad internacional.

 

Producto de este esfuerzo se lanzó el Plan El Salvador Seguro, que recoge medidas concretas que se están implementado con muy buenos resultados.

 

En el gobierno aprobamos la Política Nacional de Justicia, Seguridad y Convivencia 2014-2019 y con ella validamos, entre otras medidas, la Policía Comunitaria, la cual es parte de un nuevo enfoque de comunicación y articulación entre la policía y las comunidades en favor de la prevención y la seguridad.

 

Ahora, la Policía Comunitaria abarca el 80 por ciento del territorio nacional.

 

También se trabaja en el Subsistema Nacional de Prevención de Violencia, enfatizando en  10 de los 50 municipios priorizados debido a sus  índices de violencia y esta experiencia la llevaremos a los municipios restantes.

 

 

Asimismo desarrollamos una reingeniería del sistema penitenciario que abarca un mayor control de la población reclusa, de su comunicación con el exterior, la desarticulación de estructuras de crimen organizado adentro de nuestras cárceles y la implementación de programas de rehabilitación.

 

Entre estos, destaco el programa “Yo Cambio”, que ha dado resultados admirables.

 

En todo este esfuerzo por la seguridad el gobierno no está solo.

 

Conjuntamente con la Asamblea Legislativa aprobamos una ley especial contra el delito de Extorsión y reformas para castigar a autores de ataques a policías y otras autoridades.

 

En tanto, la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia declaró en agosto de este año a las pandillas y sus colaboradores como grupos terroristas.

 

Asimismo, promovido por mi gobierno, los cinco principales partidos políticos celebramos un pacto a finales dc agosto donde acordamos 10 grandes compromisos, casi todos centrados en resolver de manera conjunta el tema de la seguridad.

 

Permítanme ahora referirme al eje económico y productivo, que es clave para el futuro de El Salvador y refuerza las múltiples iniciativas que este Gobierno ha puesto en marcha a partir del Plan Quinquenal.

 

En el marco del Triángulo Norte venimos avanzando en el plano nacional, pero también regional con importantes acuerdos sobre temas cruciales como la integración del mercado energético, la interconexión gasífera, la agilización de aduanas en fronteras, entre otros.

 

En el plano nacional, especial importancia hemos dado en el registro único de empresas, los diálogos públicos-privados para la reactivación de sectores productivos clave como el café, y otros.

 

Igual relevancia se ha otorgado a crear las condiciones para mejorar el acceso al crédito de las micro, pequeñas y medianas empresas.

 

También lanzamos el proyecto piloto de reinserción económica de salvadoreños retornados, el cual en su primera fase beneficiará a 200 familias.

 

 

Por otro lado, nuestros avances en los temas sociales, llamados de capital humano en el marco de la Alianza, han sido considerables.

 

Sólo en el último año el gobierno invirtió 51.5 millones de dólares en infraestructura de salud y equipamiento médico.

Se han remodelado y equipado 77 establecimientos de salud de las redes de servicio público.

 

Ampliamos el modelo de Escuela Inclusiva de Tiempo Pleno, inauguramos el programa Ciudad Joven, y se extendió el programa Ciudad Mujer a 7 sedes en todo el país.

 

Estamos discutiendo una importante Ley sobre soberanía y seguridad alimentaria y nutricional, entre muchas otras acciones.

 

En el eje de fortalecimiento de las instituciones estamos innovando con apuestas en el tema de transparencia, entre las que destacan la aprobación de la Ley para la penalización del tráfico de efectivo, así como las reformas a la Ley contra el lavado de activos, con énfasis en las personalidades políticamente expuestas.

 

La Secretaria de Participación Ciudadana, Transparencia, Anticorrupción y ha venido trabajando incansablemente en distintas líneas, como la aprobación de la Ley de Acceso a la Información Pública, medidas de contraloría como el gobierno abierto, la rendición de cuenta obligatoria para todo el gobierno, observatorios de la sociedad civil.

 

Estas medidas y otras aplicadas desde el Poder Ejecutivo nos han permitido escalar 10 posiciones en la más reciente publicación del Índice de Presupuesto Abierto.

 

Los avances reflejan la apuesta de mi gobierno por la transparencia que nos coloca por encima del promedio en una evaluación de 88 países.

 

Este es una muestra del reconocimiento internacional que tiene El Salvador en materia de transparencia y anticorrupción. En diciembre de 2014 se ubicó al país como el segundo menos corrupto de Centroamérica.

 

De manera que los salvadoreños nos sentimos satisfechos de contar con una institucionalidad que funciona cada día mejor y que garantiza a la ciudadanía que los recursos y esfuerzos del Estado son utilizados con absoluta honestidad en bien de la mayoría.

 

 

Amigas y amigos:

 

Reafirmo el compromiso que como país tenemos para promover más acciones concretas que ayuden al cumplimiento de las metas trazadas en la Alianza para la Prosperidad.

 

El trabajo debe continuar encaminado a implementar los planes nacionales, a la búsqueda de socios que nos acompañen en estos desafíos y en el compromiso de sumar a esta iniciativa a todos los sectores de la sociedad.

 

Tenemos la voluntad política y firmeza para llevar al éxito a esta Alianza que tiene la meta de asegurar la prosperidad de nuestros pueblos.

 

 

Muchas gracias.