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El presidente Salvador Sánchez Cerén celebró hoy la beatificación de monseñor Óscar Arnulfo Romero realizada el pasado 23 de mayo, calificando el evento histórico como una bendición para todo el pueblo salvadoreño.

 

Durante el programa Gobernando con la Gente, realizado este sábado en San Juan Opico, el mandatario salvadoreño recordó las palabras de aliento que recibió por parte de monseñor Vicenzo Paglia, postulador de la causa de canonización de Monseñor Romero, durante su visita al Vaticano en abril de 2014.

 

“Él me decía ‘las cosas van caminando, hay que tener paciencia, es cosa de tiempo, pronto El Salvador va a recibir una bendición’”, recordó el jefe de Estado.

 

“Y la bendición se hizo realidad: tenemos un beato en El Salvador”, celebró el mandatario.

 

Dijo también que considera un privilegio que monseñor Romero haya sido beatificado durante su gestión.

 

“Debemos sentirnos llenos de esperanza, llenos de esperanza de que podemos hacer de El Salvador un país de paz, un país digno y un país donde los humildes y los pobres tengan oportunidades y tengan futuro, eso significa la bendición de monseñor Romero”, afirmó el presidente.

 

“Eso significa que tengamos un beato que nos inspire, que nos de fuerza, que nos dé valentía para enfrentar los retos de la vida”, agregó.

 

 

San Salvador,  30 de mayo de 2015.