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La multitud, de pronto, hace silencio bajo el sol ardiente de la mañana, en la cancha polvorienta del municipio Mejicanos, cuando la mano delicada de la niña Lorena Esmeralda Landaverde hace vibrar las cuerdas de una guitarra y sus acordes dispersan entre la gente una inesperada sensación de bienestar.

Lorena Esmeralda acaba de recibir el instrumento de manos del presidente de la república, Salvador Sánchez Cerén, al inicio del programa Gobernando con la Gente, esa forma inédita de su gestión de sacar a los funcionarios de los escritorios y ponerlos en contacto directo con la población.

La niña quiere ir más allá de las palabras de gratitud al líder de la nación y demostrarle cuanto puede hacer con la guitarra, donada por el estadista, junto a otros instrumentos, a la reinaugurada Casa de la Cultura y la Convivencia de Mejicanos, municipio anfitrión del Programa este sábado 24 de octubre.

La entrega fue el primer acto tras la llegada del estadista a la cancha número uno de la populosa colonia Zacamil, donde desde temprano comenzó el Festival del Buen Vivir, iniciativa de la primera dama, Margarita Villalta de Sánchez, para poner los servicios del gobierno a mano de los ciudadanos.

Personal de unas 40 instituciones del estado desplegaron carpas por toda la extensión de la popularmente conocida “Cancha Polvosa”, donde centenares de familias recibieron servicios de todo tipo en medio de un bullicio de carnaval interrumpido brevemente por Lorena Esmeralda.

La guitarra que recibió forma parte de una donación de la Fundación ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), que confirma su vocación social también con aportes para la educación como la entrega hasta la fecha de más de 15 mil computadoras personales para la enseñanza pública.

El donativo a la Casa de la Cultura y Convivencia de Mejicanos es mucho más amplio y consiste en un equipo de sonido, tres micrófonos, tres guitarras acústicas, tres guitarras eléctricas, tres bajos eléctricos, dos violines, una batería de percusión, un set de congas, tres trompetas, un saxofón y un teclado.

En la decisión de la niña de demostrar qué se puede hacer con una guitarra hay también un profundo mensaje que el Presidente escuchó con respeto y ternura.

En su discurso posterior, Sánchez Cerén reafirmó que la cultura es un derecho de todos y una oportunidad para acercar a los jóvenes a formas de convivencia y desarrollo que enriquezcan sus vidas.

En sus palabras explicó que es eso lo que se puede hacer y para lo cual están destinadas las Casas de la Cultura y la Convivencia.

La primera de la Red de estas instituciones fue inaugurada el 23 de junio de este año por el Presidente en la ciudad de Jiquilisco, como iniciativa que busca fortalecer, mediante la participación social y la gestión cultural, la cohesión de la población.

El estadista explicó que se trata de un “espacio con un enfoque renovador, adaptado a los nuevos desafíos que enfrentan nuestros municipios”.

“Un nuevo modelo de gestión cultural, al que se le suman otros elementos fundamentales como la participación ciudadana y la prevención de la violencia.

“Es un proyecto que ha nacido del pueblo, de la demanda de la población de disponer de espacios para convivir, participar y construir su visión de desarrollo desde la cultura.

“Nuestros municipios tienen una rica historia de tradiciones, desarrollo artesanal, iniciativas de respeto a la naturaleza y protección al ambiente. Todo eso construye tejido comunitario y valores solidarios”, subrayó.

Este sábado 24 de octubre, el Presidente ratificó que sí es posible construir un país distinto, con oportunidades de una vida mejor para todos.

Con seguridad, es el mensaje de aliento en los acordes de música de Lorena Esmeralda, en su solicitud de demostrar al líder de la nación que puede hacer con una guitarra.

Es también la nueva imagen que se consolida de la niñez y la juventud de El Salvador.