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El presidente Salvador Sánchez Cerén comenzó sus actividades públicas de 2016 con un mensaje contundente, nítido, de acuerdo con la expresión popular, sobre la transparencia y honradez de su administración: “Tenemos que ser un gobierno donde exista cero corrupción”.

Es una postura que está en los cimientos de su vida como luchador social y que enfatizó con energía la mañana del 1 de junio de 2014, cuando asumió la conducción del país ante la Asamblea Legislativa:

“Lo he dicho muchas veces y debo dejarlo claro: Los recursos del pueblo son sagrados y sólo se utilizarán para favorecer el desarrollo y el bienestar del mismo. Tal como se hizo en este gobierno, continuaremos el compromiso de no más corrupción, proclamó ese día en su primer mensaje a la nación como presidente.

El compromiso la reafirmó el pasado miércoles 6 de enero, como un regalo al pueblo en la celebración del Día de Reyes, cuando realizó el primer consejo de gabinete ampliado del año recién comenzado y cuando recordó algunas de las grandes líneas de trabajo planteadas en su discurso de toma de posesión.

“Una de ellas es que este gobierno va a trabajar con honradez, con austeridad, con eficiencia y transparencia… o sea que tenemos que ser un gobierno donde exista cero corrupción, y además abrir los espacios para la participación ciudadana”, expresó.

“Hemos caminado en el esfuerzo de la participación ciudadana, pero se requiere mayor energía, se requiere mayor esfuerzo, hay que llevar al territorio las políticas, porque si no llevamos al territorio las políticas de nada sirve porque no llegan los servicios a la población o llegan los servicios de forma inadecuada”, afirmó.

Y agregó: “Entonces, territorializar las políticas implica abrir también los espacios de participación ciudadana que es parte de las grandes proyecciones que establecimos al comprometernos con ser un gobierno honrado, con austeridad, eficiente, transparente y con participación ciudadana y cero corrupción”.

El primer acto del gobierno en ese camino ocurrió el 1 de junio de 2014, cuando el estadista confirmó la creación de la Secretaría de Participación, Transparencia y Anticorrupción de la Presidencia, con lo cual elevó el rango gubernamental a la dependencia que atendió esos temas en la administración precedente.

La decisión ratificó también la promesa de profundizar los cambios iniciados por el anterior gobierno, expuesta durante la campaña electoral como candidato del Frente Farabundo Martí para la Libera ión Nacional (FMLN).

La conducción de la Secretaría la encargó el Presidente a Marcos Rodríguez, quien tuvo a su cargo la subsecretaría de la administración de Mauricio Funes.

“La corrupción riñe con la ética y el bien común, es por ello que combatirla debe ser un esfuerzo nacional organizado y sostenido”, afirmó Rodríguez el pasado 7 de diciembre en un acto de presentación del libro “Abriendo camino, seis años de transparencia en El Salvador”.

En el documento se destacan 50 medidas que el gobierno ha impulsado para avanzar en transparencia, participación y lucha contra la corrupción.

Importantes avances se han logrado en estos seis años, sin embargo, queda mucho por hacer y muchos retos por superar, por lo que es necesario que todos nos comprometamos a combatir la corrupción en los diversos ámbitos en que se expresa y desarrolla. Esa es la aspiración de este gobierno nacional, dijo Rodríguez.

Recordó que a partir de 2009 el gobierno trabajó para documentar y denunciar ante la Fiscalía General de la República 160 casos de presuntos actos indebidos, entre ellos la construcción del ex boulevard Diego de Holguín y de los hospitales dañados por los terremotos de 2001.

Subrayó que “a partir de 2009 se abrió el camino de la transparencia en El Salvador… Yo trabajaba en transparencia desde la sociedad civil y antes de esa fecha no había nadie con quien hablar del tema en el Ejecutivo”.

“Tampoco había muchas organizaciones sociales trabajando en esa temática y los que lo hacíamos no conseguíamos tan fácilmente que los principales medios de comunicación se interesaran en el trabajo que hacíamos”, precisó Rodríguez.

El presidente Sánchez Cerén profundizó la senda de la honradez gubernamental desde el inicio de su gestión: Ejerceré la Presidencia con honradez, austeridad, eficiencia y transparencia.

Sus palabras continúan grabadas en la conciencia nacional y de todo el aparato gubernamental:

Los recursos del pueblo son sagrados y sólo se utilizarán para favorecer el desarrollo y el bienestar del mismo.