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Con la tranquila seguridad de quien gracias a su esfuerzo avanza en la vida, el joven alfabetizador Óscar Roberto Cruz sostiene que unidos es posible alcanzar este año la meta de declarar a El Salvador libre de analfabetismo, la gran tarea a la que convocó el Presidente Salvador Sánchez Cerén.

Óscar Roberto, facilitador en el Programa Nacional de Alfabetización, tiene razones suficientes para la confianza: junto a otros voluntarios es uno de quienes contribuyó a que el municipio de Cuscatancingo se convirtiera este sábado 27 de enero en el 90 del país en lograr ese éxito educativo.

La proclamación por el estadista tuvo lugar en los programas Gobernando con la Gente y Festival para el Buen Vivir, acompañado por la primera dama, Margarita Villalta de Sánchez, miembros de su gabinete, el alcalde Jaime Recinos, alfabetizados, voluntarios y una entusiasta multitud.

“Ese esfuerzo de declarar a Cuscatancingo libre de analfabetismo es un noble ideal que une. Los 90 municipios ya alfabetizados han logrado hacer esa unión por algo noble: enseñar a leer y escribir”, dijo.

“Mi gobierno está convencido que alfabetizar El Salvador es posible. Ese es nuestro lema para este 2018: alfabetizar El Salvador y creemos que es posible lograrlo, porque se unen voluntades alrededor de una noble causa”, agregó el gobernante.

“Un país educado construye desarrollo y la educación es lo esencial, lo fundamental”, subrayó.

Recordó que Alberto Masferrer insistió en la necesidad de aprender a leer y escribir porque la carencia de conocimientos es un mecanismo de dominación empleado para confundir y engañar al pueblo con las campañas mediáticas de los dueños del poder económico.

“Todos los que tenemos creencias cristianas, religiosas, creemos que lo mejor es servir, no servirse”, afirmó.

Añadió que el programa de alfabetización comenzó en 2009 con el primer gobierno del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) presidido por Mauricio Funes.

“Ya teníamos un compromiso muy grande con un gran líder, con un gran revolucionario, con mi hermano Shafick Hándal. Él inició el proceso de alfabetización, aun no estando en el gobierno sino a través de las alcaldías y un programa radial”, afirmó.

“Enviamos un grupo de maestros del FMLN a que se prepararan en Cuba y en Cuba aprendieron un método que le ha enseñado al mundo a aprender a leer y escribir”, explicó, al agradecer la permanente solidaridad del pueblo de esa nación.

El Presidente Sánchez Cerén manifestó que educar a toda la población es “el compromiso que tenemos los que creemos en este país, en los más necesitados, en esos olvidados”.

“A los poderosos no les importa que este pueblo sea analfabeta, para ellos es mejor, lo engañan fácilmente con todas esas campañas mediáticas que desarrollan, engañan a la gente porque no ha profundizado sus conocimientos”, advirtió.

“Por eso la educación, saber leer y escribir, comprender, es esencial en la vida de los pueblos, si no, van a seguir esclavizados”, subrayó.

En Cuscatancingo, una de las alfabetizadas, dona Benita Huezo, confirmó que aprender no tiene límites de edad: “He aprendido a leer y escribir… Estoy muy agradecida y contenta con la señorita que me enseñó”, manifestó.

“Yo le doy las gracias por este evento que usted ha hecho y el programa que ha abierto para todos los que no podíamos leer”, expresó al Presidente.

El alfabetizador Óscar Roberto relató que desde el primer día pensó en “cómo enseñar a los vecinos de la comunidad de Cuscatancingo para que sean alguien en la vida” y afirmó estar orgulloso de compartir lo que ha aprendido.

“Una de mis alumnas, María Yolanda Aguilar, fue una de las tantas beneficiadas con el Programa Nacional de Alfabetización, y ella, a pesar de sus años y de su trabajo, hacía el esfuerzo de estar aprendiendo todas las noches”, contó.

“Ahora veo que con ayuda de otros compañeros facilitadores, unidos, podemos hacer que este país sea declarado libre de analfabetismo”, afirmó el joven, quien se esfuerza por concluir su carrera de docente en la Universidad de El Salvador.

El Presidente Sánchez Cerén destacó que es posible lograr esa noble meta.

“La familia es un centro fundamental en esto. No es una tarea solo del gobierno, es una tarea de esa unión de la comunidad, de la familia, de gobierno local y del gobierno central, y la voluntad de todos de hacer de eso un ideal”, afirmó.