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Me dirijo a ustedes con sentimientos de esperanza sabiendo que vamos avanzando en la ruta del desarrollo social y económico del país.

Hay que recordar que históricamente las vías del oriente han estado olvidadas. Se aportó más en el quinquenio anterior en esta zona y se continúa en este período.

El Ministerio de Obras Públicas en conjunto con el FOVIAL tiene previsto invertir en el oriente del país un monto de 213.9 millones en este quinquenio.

Entre las obras más importantes a ejecutar en esta zona están: El baipás de San Miguel, la carretera Siramá que une el Puerto La Unión con Santa Rosa de Lima y la frontera El Amatillo, obras para mejorar el acceso al muelle El Zacatillo – Punto Chiquirín – Malecón, La Unión. También seguiremos mejorando las calles de la zona norte del país, para conectarlas con la Longitudinal del Norte, para dinamizar la economía, por ejemplo el tramo Corinto–Sociedad, Morazán.

Es gratificante para mí ser parte de un momento histórico, en el que vamos a marcar un punto de partida para ese gran cometido, que es convertir a El Salvador en un centro logístico y de servicios internacionales.

Imaginemos todas las posibilidades que se nos abren para el desarrollo económico y social de nuestro país. Este puerto significa la promoción y atracción de inversiones extranjeras.

Significa la creación de empleos, el acceso a los mercados internacionales, a la vez que fortalece la competitividad del país en el comercio exterior.

Es una buena noticia compartir con ustedes el hecho de que El Salvador haya subido 13 puntos en el informe de Competitividad Global y que pasará de la posición 97 a la 84, es un avance que nos dice que los últimos años vamos por el buen camino en esta materia.

 

Es importante decir que con este ascenso el país ocupa el décimo puesto como el país más competitivo de América Latina, por encima de otras naciones como Bolivia, Argentina, República Dominicana y Paraguay.

 

En Centroamérica nuestro país es el cuarto más competitivo y es importante destacar que el informe dice textualmente: “En Centroamérica El Salvador continúa su acenso aumentando 13 posiciones en el ranking global”.

 

En coherencia con estos propósitos, CEPA está impulsando la concesión del Puerto de la Unión Centroamericana. Ha iniciado con un proceso de precalificación de empresas interesadas para que estas presenten sus ofertas técnicas y económicas a través de una Licitación Pública Internacional.

 

Luego se llevará a cabo la selección de un operador Internacional especializado para que administre y explote la infraestructura y servicios asociados y posicione al puerto internacionalmente.

 

En este punto, felicito a CEPA por el esfuerzo que se ha realizado con el apoyo de las Naciones Unidas, en un trabajo que es ejemplo de transparencia y verdadera visión de desarrollo para el país.

 

Este es el proyecto de infraestructura portuaria más importante para la zona oriental. De hecho, es  el proyecto de infraestructura más importante construido en El Salvador durante los últimos 25 años.

 

A nivel centroamericano, constituye uno de los activos logísticos estratégicos más relevantes de la región y es considerado un puerto con potencial para ser clasificado como transbordo, con una zona de influencia económica importante, debido a que abarca tres países de la región.

 

Hace unas semanas, estuvimos inaugurando las remodelaciones realizadas en el Aeropuerto Internacional Monseñor Óscar Arnulfo Romero, como parte del proyecto de ampliación y modernización del principal puerto aéreo del país.

 

En esa ocasión, hablaba sobre los grandes compromisos que como gobierno hemos asumido en materia de economía, me refiero a la generación de empleo y el crecimiento económico del país.

 

Decía que una de las estrategias más efectivas que estamos poniendo en marcha, es la inversión en la obra pública. Ahora, el lanzamiento de la licitación para la concesión del puerto es otro proyecto importante que estamos desarrollando como parte de esta estrategia.

 

Me satisface decir que el proyecto del aeropuerto, junto a la licitación del puerto son dos de las acciones exitosas que podemos enmarcar dentro de los logros gubernamentales en estos primeros 100 días de nuestro Gobierno.

 

Arrancar las operaciones en el puerto permitirá desarrollar las zonas extra portuarias, la ciudad puerto y toda la zona oriental del país.

 

Esto significa áreas potenciales para parques industriales con enfoque sostenible, manufactura de componentes pesados, ensamblaje vehicular, zonas de desarrollo de energía, incremento del turismo.

 

Este proceso nos pone en sintonía con el anunció que hicimos los presidentes de Honduras, Nicaragua y El Salvador  de crear una zona de paz y desarrollo en el Golfo de Fonseca.

 

Queridos habitantes de La Unión, sin duda, este proyecto significará un mayor crecimiento de la economía del departamento, un mayor desarrollo del municipio y sus alrededores.

 

Sobre todo permitirá mejorar las condiciones de vida para ustedes, con la generación de empleos y una nueva dinámica del mercado local-nacional. Estas solo pueden ser buenas noticias para todos.

 

Las operaciones del puerto  pondrán a La Unión y al país en la mira de la inversión extranjera  y ampliará nuestras posibilidades de participar en los mercados extranjeros. Su ubicación estratégica en el centro de las rutas de navegación, significa una ventaja en la competitividad de servicios logísticos, industriales y turísticos.

 

En la estrategia de movilidad, logística, transporte y puertos, nuestro gobierno ha trabajado el compromiso de dar un salto hacia el futuro. La capacidad operativa de este Puerto es un ejemplo claro de ese compromiso con la modernización y el desarrollo.

 

Ahora, en El Salvador contamos con un puerto con tres frentes de atraque para terminales de contenedores, multipropósito y pasajeros. Un puerto con capacidad de recibir buques hasta de 300 metros de longitud y 6 mil contenedores de capacidad. Un área de terminales con capacidad operativa para manejar hasta 750 mil contenedores por año.

 

Podemos imaginar, entonces, la importancia que tiene la concesión de esta terminal portuaria, que es una inversión de tan grandes alcances. Así pues, el Puerto de la Unión Centroamericana requiere contar con un operador de clase mundial para su administración y desarrollo.

 

Son un total de 49.2 manzanas de área a concesionar, entre plataforma de muelle, patio de contenedores y área para el manejo de todo tipo de carga, además del equipo necesario para su funcionamiento. Pero lo más valioso, lo más importante a encomendar es el trabajo de nuestra gente, su capacidad, su potencial y su fuerza.

 

Amigos y amigas, representantes de las empresas precalificadas para el proceso de concesión, todos los beneficios que esperamos con el funcionamiento de este puerto, a nivel de departamento, de país, de región centroamericana, tienen como núcleo nuestro más grande interés, que es garantizar el desarrollo económico y social para el bienestar de nuestra gente.

 

Muchas veces he dicho que la mayor riqueza en El Salvador y su potencialidad más importante, está en la gente. Por ello, creemos que la estabilidad macroeconómica tiene un valor estructural y estratégico para la calidad de vida de la población y para el desarrollo global del país.

 

Por esto, creemos en grandes proyectos estratégicos como este. Proyectos que, sin duda, significan grandes inversiones públicas y privadas. Pero estamos convencidos de que la mejor inversión de todas es aquella donde lo económico está en función del desarrollo humano.

 

Felicito a las cuatro empresas precalificadas por cumplir con las bases de licitación. Estoy seguro que en cualquiera de los casos, contaremos con la calidad y experiencia de empresas de prestigio a nivel internacional.

 

Una vez más, invito a todos a formar parte del camino hacia el progreso. Juntos, y juntas, los diferentes sectores públicos y privados, lograremos el desarrollo socioeconómico de la nación entera.

 

Aprovecho esta oportunidad para reiterar a los amigos empresarios y empresarias del país, que hagamos un aporte constructivo a la patria, invirtiendo en los territorios, poniendo al día sus impuestos y generando condiciones de empleo digno para nuestra gente.

 

Sigamos, todos, una misma ruta hacia el desarrollo equilibrado y el bienestar del pueblo salvadoreño.

 

Nuestra meta común es alcanzar el Buen Vivir.

 

¡Sigamos adelante!

 

Muchas gracias y que Dios  les bendiga a todos.