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  • Casa Abierta reunió a jóvenes que trabajan en la promoción de la cultura de paz con cuatro firmantes de los Acuerdos de Paz. La esperanza de un nuevo acuerdo que permita solucionar los principales problemas del país crece en la conciencia de las  nuevas generaciones.

Las generaciones que nacieron en la era de paz han enfrentado otros desafíos de la nación y son ahora protagonistas de los cambios que poco a poco van marcando en rumbo del país hasta que sea verdaderamente una sociedad solidaria, inclusiva y en desarrollo pleno.

El Presidente de la República, acompañado de su esposa, la Primera Dama Margarita Villalta de Sánchez, llamó hoy a estas generaciones a mantener viva la herencia de la paz, mientras que a la nación en general le propuso que el mismo espíritu que alentó a la firma de los Acuerdos, hace 25 años, prevalezca en el nuevo dialogo que ha planteado para hacer realidad un segundo acuerdo que permita resolver los problemas de la nación.

“Hay que tener una inspiración superior, que nos motive a ser creativos, a poner lo individual en función de la sociedad, a pensar que esta sociedad hay gente en situaciones difíciles, y que tenemos que ser solidarios con ellos, y esa aspiración superior es la patria, esta sociedad en la que vivimos, la patria que es la nación, es el país”, señaló el estadista.

Remarcó que para aquel tiempo, cuando él fue signatario de los Acuerdos, “las aspiraciones del gobierno eran unas y las aspiraciones del FMLN eran otras, pero abandonamos esas aspiraciones, sin abandonar al país, y pusimos los entendimientos comunes en función de El Salvador”.

Junto a la pareja presidencial estuvieron presentes en esta primera Casa Abierta de 2017 jóvenes impulsores de la campaña Soy Paz, emprendedores apoyados por el programa presidencial JovenES con Todo, otros más que se destacan en las diferentes ramas del arte y participan en los programas de prevención de la violencia que impulsa la Secretaria de la Cultura en los territorios, así como estudiantes de la Academia Nacional de Seguridad Pública (ANSP), institución surgida de los Acuerdos.

Se sumaron también los firmantes: Ana Guadalupe Martínez, Francisco Jovel y Nidia Díaz; así como el ministro de relaciones exteriores, Hugo Martínez, los secretarios de cultura, Silvia Elena Regalado, y de comunicaciones, Eugenio Chicas; y el representante residente del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Christian Salazar.

Las palabras del Presidente tocaron lo más profundo de la conciencia de los jóvenes.

Madelyn Reyes, vive en Mejicanos, y es beneficiaria de los programas de INJUVE.  “Antes era imposible imaginar que en mi municipio el gobierno y la población y los jóvenes íbamos a trabajar de la mano para poder sacarlo adelante, había una exagerada enemistad, era imposible trabajar en Mejicanos”, explicó.

“Ahora ustedes se pueden acercar y se van a dar cuenta que hay una gran cantidad de proyectos que se han podido realizar gracias a que hemos podido trabajar en conjunto tanto jóvenes como  municipalidades”, añadió la joven estudiante de psicología.

A los firmantes les dijo que “fue una tarea ardua y muy difícil que ustedes enfrentaron” y “25 años más tarde nos enfrentamos ante un nuevo reto y es seguir creciendo como nación y es allí donde entramos los jóvenes”.

Nidia Diaz, una de las firmantes de los Acuerdo, recordó los momentos de su juventud: “Tuvimos esos compromisos que ustedes tienen, nada más que el momento histórico no era igual, pero asumimos los retos que nos demandó ese momento en situaciones súper difíciles”.

“Vivíamos en un régimen dictatorial, autoritario, conservador, que veía en las luchas que nosotros teníamos como una amenaza a los interés de los poderosos, y en ese tiempo también veían a nuestra región, particularmente a El Salvador, como un traspatio de intereses geopolíticos, principalmente Estados Unidos y las relaciones entre las personas no fomentaban la igualdad”, aseguró.

Ana Guadalupe Martínez, otra de las firmantes, dijo que la lucha emprendida por muchas generaciones jóvenes tenía como propósito “dejarle a los jóvenes (de hoy) la posibilidad de construir una sociedad democrática, donde hubieran los espacios que hoy ustedes han reconocido que se están construyendo y se están desarrollando, espacios para el diálogo, para las artes, para la construcción de otras ideas, de otra manera de hacer política.

Al hablar de la dictadura y la represión desde los antiguos cuerpos de seguridad, Francisco Jovel -otro de los firmantes, destacó la trayectoria profesional de la Policía Nacional Civil, su formación a cargo de la Academia Nacional de Seguridad Pública, instituciones que son fruto de los Acuerdos de Paz.

“Una de las cosas peores que había en los tiempos de las dictaduras era el divorcio completo entre la policía y el ciudadano; entre el soldado, el militar y el ciudadano, incluso los militares decían los civiles y los uniformados. Así, sentando una especie de barrera, había una especie de ausencia de búsqueda de una relación apropiada entre la policía y el ciudadano”, expresó Jovel.

La joven Jackeline López llegó desde Chalatenango para formar parte de Casa Abierta, a ella la firma de la paz hace 25 años le dio la garantía de “disfrutar de los derechos”, pues “ahora tenemos libertad de expresión, libertad de estudiar, libertad de ir donde queramos, discutir las ideas que tenemos cosas que antes no se podía, pero tenemos que recordar cómo fue que eso paso, los sacrificios que se hicieron”.

Al hablar por sus compañeros de las organizaciones de Chalatenango, López expresó que los jóvenes de hoy “queremos construir un mejor El Salvador” y para ello ahora gozan de espacios de participación, como los que promueve el Gobierno del Presidente Salvador Sánchez Cerén a lo largo y ancho del país.

 

San Salvador, 22 de enero de 2017.