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  • Una joven de la comunidad Santa Marta, en Cabañas, aprovechó el espacio que le brindó Casa Abierta para demandar que el futuro se construya sin borrar las huellas del pasado.

 

Antonia Recinos, joven habitante de la comunidad Santa Marta, Cabañas, tomó el micrófono que se cede en el programa Casa Abierta y demandó el cumplimiento de una aspiración legítima para El Salvador: construir el futuro sin olvidar el pasado.

 

“Soy hija de un padre y una madre excombatientes en este país, que aportaron fuertemente a la construcción de paz; una mujer joven que en este país ha visto cómo su madre cuenta, aún con dolor, la pérdida de un joven de 19 años, combatiente”, declaró Antonia en presencia de algunos firmantes de los Acuerdos de Paz, incluido el Presidente Salvador Sánchez Cerén.

 

“Aquella fecha importante, el 16 de enero de 1992, fue el inicio de una etapa que nos permite como salvadoreños y salvadoreñas construir la paz verdadera, que debe iniciar desde cada uno y cada una”, añadió.

 

Antonia sabe el valor de la paz. La comunidad en la que vive, Santa Marta, vivió a flor de piel durante la década de los ochentas el dolor que la guerra trajo consigo.

 

Su población tuvo que migrar hacia Honduras en 1980, huyendo de los violentos operativos contrainsurgentes desplegados por el ejército en la zona en la que habitaban.

 

Los habitantes de la comunidad tuvieron que vivir, durante varios años, en calidad de refugiados, bajo duras condiciones que les impedían tener certeza sobre el futuro. La paz, firmada en 1992, les permitió regresar a El Salvador y repoblar las zonas de las que habían huido, proceso en el cual la organización comunitaria ha sido clave.

 

“Yo me niego firmemente como mujer joven a repetir esos episodios de crisis tan fuertes, que tuvieron un alto costo, sobre todo para poblaciones como Santa Marta, y muchas otras”, declaró Antonia.

 

La joven trabaja de forma organizada dentro de su comunidad, de la cual dice sentirse profundamente orgullosa. Su labor coincide con la necesidad del involucramiento de los jóvenes en la construcción del país que soñamos desde la firma de los Acuerdos de Paz, tema principal del programa al cual fue invitada el pasado sábado.

 

“Amo a este país, y porque amo a mi comunidad y porque sé que puedo ser parte de esta construcción, permanentemente y a diario, también reto a que desde el Estado se puedan promover políticas que favorezcan que la memoria histórica no quede en el olvido, porque hablar de memoria histórica no es querer volver al pasado, hablar de memoria histórica es saber de dónde venimos y hacia dónde no queremos regresar”, dijo Antonia, con lágrimas en los ojos.

 

“Me niego, como joven de este país, a que el dolor me arrebate los sueños, me niego profundamente a que el dolor nos arrebate la esperanza”, añadió.

 

 

San Salvador, 23 de enero de 2017.