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  • Pronunciado en cadena de radio y televisión el viernes 15 de julio de 2016.

 Querido pueblo salvadoreño,

 

Ante las últimas sentencias emitidas por los magistrados de la Sala de lo Constitucional, me dirijo a ustedes para expresar con claridad la posición de mi gobierno sobre estas acciones que afectan la institucionalidad y han generado distintas reacciones en el país.

 

Sobre la declaración de la inconstitucionalidad de la Ley de Amnistía de 1993, quiero enfatizar que quienes conducimos este gobierno, siempre hemos tenido un claro compromiso y acompañamiento con las víctimas del conflicto, y con edificar una sociedad justa y democrática en la que no se repitan las condiciones, ni los hechos que llevaron a esas graves violaciones de derechos humanos.

 

Ha sido en el marco de nuestros gobiernos que iniciamos el proceso de reparación a los familiares de las víctimas y a la construcción de una institucionalidad garante del respeto humano.

 

Expreso mi más firme compromiso de seguir trabajando por la justicia, la reconciliación y la promoción de una cultura de paz que contribuya con la convivencia social.

 

Como hemos señalado de manera reiterada, ante otras resoluciones de esta Sala, estas no se ubican ante los verdaderos y actuales problemas del país,  y lejos de ayudar a resolver la problemática diaria de los salvadoreños, la agudiza.

 

Estas sentencias ignoran, o no miden los efectos que pueden tener no solo en la frágil convivencia que existe en el interior de nuestra sociedad, sino que además, no contribuyen a fortalecer la institucionalidad existente.

 

A partir de las sentencias, con el pretexto de resolver una problemática constitucional, vinculada con la aprobación de un crédito, los magistrados de la Sala de lo Constitucional aprovecharon la ocasión para modificar las reglas de elección de los Diputados suplentes, en rompimiento de la seguridad jurídica y con efectos retroactivos.

 

Querido pueblo salvadoreño,

 

Expreso mi confianza en que el Proceso de Paz en El Salvador se ha consolidado y es irreversible.

 

Hago un llamado a todos los sectores comprometidos con la paz, el progreso y la justicia social a asumir esta situación con responsabilidad y madurez en función de los intereses del país.

 

El compromiso de mi gobierno es  trabajar activamente por la unidad nacional en torno a la búsqueda de un nuevo acuerdo de nación que solucione los temas urgentes que afectan el desarrollo y el bienestar de la población, precisamente ahora que estamos a las puertas de la celebración del 25 aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz.

 

Estamos llamados a diseñar mediante los mecanismos de diálogo el modelo de sociedad que deseamos para el futuro y no debemos, ni podemos permitirnos desenfocarnos del trabajo cotidiano por resolver los verdaderos retos que el país enfrenta.

 

Necesitamos seguir creciendo económicamente para generar más y mejores empleos, fortalecer una economía inclusiva que brinde espacios y oportunidades especialmente a los jóvenes; ampliar y profundizar nuestra agenda social, sobre todo en salud y educación, para edificar una sociedad vigorosa y capaz de construir sus propios sueños, comprometidos por trabajar activamente y en unidad por la seguridad pública, en la urgencia del momento que es el control de los territorios y la urgente necesidad de programas de prevención que aseguren tranquilidad a la familia salvadoreña.

 

Trabajemos por fortalecer y ampliar los mecanismos de diálogo y participación ciudadana para alcanzar una Agenda de Nación en torno a los verdaderos retos y soluciones que el país demanda.

 

Continuemos consolidando las instituciones y el Estado de Derecho para garantizar la estabilidad necesaria para el progreso de la nación.

 

De esta forma sigamos construyendo juntos soluciones, movilizándonos activamente con el compromiso de defender la institucionalidad que alcanzamos con los Acuerdos de Paz.

 

Que Dios bendiga a El Salvador.