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Querido pueblo salvadoreño:

En este ambiente de celebración familiar, agradezco la oportunidad de llegar a la intimidad de sus hogares para compartir la alegría de despedir un año de avances, y recibir el año nuevo llenos de confianza y optimismo.

En el 2017 mi gobierno reafirmó su convicción de que el bienestar de las familias es el centro de todo nuestro trabajo, y por eso destinamos cerca del 50% del Presupuesto General de la Nación al desarrollo de nuestras políticas sociales.

Gracias a la activa participación de la ciudadanía, que hizo suyas las políticas públicas, fue posible avanzar en el camino de hacer de El Salvador un país más productivo, educado y seguro.

El crecimiento de la economía y los avances en la reducción de la pobreza que hemos logrado nos permitirán generar nuevos empleos y consolidar las condiciones de nuestro sistema de educación y salud.

Continuaremos impulsando los exitosos programas como Una Niña, Un Niño, Una Computadora, el paquete escolar, la alimentación de los estudiantes, Jóvenes con Todo y la Universidad en Línea, que tanto contribuyeron al desarrollo del país.

A partir de este próximo año los bachilleres del sistema público podrán acceder de forma gratuita a la Universidad de El Salvador, otro sueño que cumplimos para nuestra juventud.

Amigos y amigas

Los éxitos que alcanzamos con el Plan El Salvador Seguro nos permiten cerrar este año con una significativa reducción de delitos, y nos dan la certeza de avanzar con firmeza en esta heroica misión para llevar seguridad y tranquilidad al país.

Estos logros son el resultado de nuestra política permanente de dialogo, y que también nos permitió alcanzar grandes acuerdos de nación como la reforma del sistema de pensiones, el aumento al salario mínimo y el pacto para la recuperación del café.

Con ese mismo espíritu de poner al centro los intereses de país y el bienestar de la gente continuaremos en el 2018 juntos encontrando soluciones a los desafíos de país y construyendo El Salvador que todos deseamos.

Queridas familias salvadoreñas:

Reciban un saludo de paz y alegría de mi familia, de mi esposa Margarita, mis hijos y nietos, es nuestro deseo que en cada hogar celebremos esta época especial en convivencia, fortaleciendo los valores cristianos y de solidaridad que caracterizan a nuestro pueblo.

Iniciemos el 2018 con alegría, fe y esperanza de hacer realidad nuestros propósitos personales, familiares y de país.

¡Feliz año nuevo!