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Una misión mexicana se encuentra en el país para asesorar al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), en el diseño e implementación del Plan Nacional de Manejo del Fuego dentro del Sistema Áreas Naturales Protegidas (ANP) y en el Mecanismo de Coordinación Nacional para la Atención a Incendios Forestales.

La misión conformada por miembros de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) y la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), ambas de México, compartirá experiencias con los nacionales sobre el manejo del fuego en un taller de trabajo que durará dos días.
La asesoría técnica también servirá para el diseño e implementación de un Sistema de Alerta para incendios forestales el cual incorporará no lo solo los puntos de calor sino también otras variables meteorológicas relacionadas con la temperatura, humedad del suelo, radiación solar, etc.

La actividad fue inaugurada por la Ministra de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Lina Pohl, junto al Secretario de Vulnerabilidad, Jorge Meléndez, el Embajador de México en El Salvador, Francisco Javier Olavarría y el jefe de la misión de CONAFOR, Alfredo Nolasco.

La variabilidad climática que ha impactado al país en los últimos años ha provocado déficit de lluvias, incremento en las temperaturas y  sequías meteorológicas, factores  que han sido detonantes en el incremento de incendios forestales, por lo que el MARN está tomando medidas para enfrentar estos impactos.

El Plan Nacional de Manejo de Fuego partió de la necesidad de articular el trabajo del  MARN con  las alcaldías, agricultores y población en general, para enfrentar desde sus causas el problema  de los incendios forestales.

La idea de Pohl es que las municipalidades adopten un papel más protagónico, en el manejo del fuego, pero también que los agricultores en las zonas cambien prácticas agrícolas como la quema, que en su mayoría de casos,  son los detonantes de grandes incendios forestales que arrasan con cientos de hectáreas año tras año.

El  Plan busca articular todos los esfuerzos bajo  un perfil preventivo y participativo, en las Áreas Naturales Protegidas, pero con características adaptadas para cada una así como también, incorporar la evaluación de pérdidas y daños a través de instrumentos idóneos de monitoreo.
Las ANP son importantes porque en ellas se  resguarda una enorme cantidad de especies de la biodiversidad, funcionan como áreas de recarga hídrica, poseen un enorme potencial ecoturístico y ofrecen servicios ecosistémicos: leña, madera, medicina natural, alimentos.