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  • El Presidente Salvador Sánchez Cerén destacó hoy la vida ejemplar que llevó Monseñor Óscar Arnulfo Romero, quien en su apostolado proclamó la paz, la fe en Dios y la justicia para los más pobres y perseguidos injustamente.

“Monseñor Romero era ya considerado un santo por muchas personas en todo el mundo, por su vida ejemplar, su mensaje de fe, paz, justicia y defensa de las poblaciones más desprotegidas”, sostuvo el gobernante tras un acto en el que inauguró, junto a las autoridades romanas, una estatua del obispo mártir con la que se le rinde homenaje a quien mañana será proclamado santo de la Iglesia católica.

La alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, coincidió con el Presidente en el reconocimiento que a nivel mundial tiene la obra de Monseñor Romero, al tiempo que destacó sus esfuerzos por alcanzar la paz en El Salvador.

“Es, precisamente, en el signo de su recuerdo, en el signo del diálogo, de la paz y del amor, que Monseñor Romero profesó a lo largo de toda su vida que nosotros estamos aquí reunidos, hoy en día, en la ciudad de Roma, para conmemorar esta estatua, que es un recuerdo de él, para que su ejemplo de vida no se olvide en el futuro”, dijo la alcaldesa.

El cardenal salvadoreño, Monseñor Gregorio Rosa Chávez, se sumó también al reconocimiento, destacando que el espíritu que caracterizó a Monseñor Romero está reflejado en el simbolismo de la estatua develada este sábado.

“Romero, con los brazos abiertos a todos, eso necesita El Salvador, un abrazo en el que todos podamos sentirnos hermanos, hijos con un destino común y un futuro común, ese es el desafío que hoy queremos asumir delante de esta estatua que hoy vamos a bendecir, un país donde de veras sea presente el reino de Dios”, dijo el cardenal.

Roma (Italia), 13 de octubre de 2108.