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El 23 de mayo de 2015 la iglesia Católica declarará beato a Monseñor Óscar Arnulfo Romero y Galdamez, un reconocimiento universal a uno de los más grandes hijos de la tierra salvadoreña, quien hizo suya la causa de los más pobres desde las enseñanzas del evangelio de Jesucristo.

“Yo no dudo que si monseñor estuviera vivo, así como está su obra, él estuviera al frente de esa búsqueda de unirnos, de unir voluntades para llevar tranquilidad, para llevar paz a nuestras familias”, dijo el presidente Salvador Sánchez Cerén minutos antes de que monseñor Vincenzo Paglia, el postulador de su causa, diera la noticia al mundo de que su beatificación será el 23 de mayo.

Su ejemplo, dijo el Presidente, “nos permite, a partir de su doctrina, de su pensamiento, tratar de unir a nuestro país y enfrentar los nuevos retos que tenemos”.

Entre alegría y aplausos el presidente Sánchez Cerén recibió de Monseñor Paglia el documento que recoge la investigación sobre el martirio de monseñor Arnulfo Romero que realizó el Vaticano, con lo cual se dio paso al decreto de la Congregación para las Causa de los Santos que autoriza la beatificación, por la vía del martirio, del Siervo de Dios Óscar Arnulfo Romero y Galdámez.

El decreto fue avalado por el papa Francisco el pasado 3 de febrero, “un día señalado por Dios”, pues “la Iglesia hace memoria litúrgica de San Óscar y también marca el aniversario del nombramiento de Monseñor Romero como Arzobispo de la Arquidiócesis de San Salvador”, dijo el delegado del Vaticano.

“Se trata de una noticia muy importante y linda, este documento tan importante para todos los salvadoreños. Reconozco la esperanza y la fe que nunca perdió monseñor Paglia durante 18 años”, señaló el Presidente tras recibir el documento y en referencia al camino recorrido por la causa de Romero.

“Es un hijo que engrandece a este país, es un hijo de todo el mundo, ahora ha convertido su vida en una esperanza para la humanidad”, externó con júbilo el presidente salvadoreño.

El mandatario también hizo entrega a Monseñor Paglia de una pintura de Monseñor Romero, creación del joven artista salvadoreño Josué Villalta, cuyas obras giran en torno a la vida del mártir y sus múltiples facetas acompañando al pueblo salvadoreño.

Acompaña al cuadro del artista una carta del presidente Salvador Sánchez Cerén, titulada “Este pueblo aprenderá a sonreír”, frase pronunciada por monseñor Romero en su homilía del 16 de diciembre de 1979.

El Presidente reveló que confiaba en que por fin la causa de Monseñor Romero sería avalada por el Vaticano, pues durante su visita al papa Francisco, el 25 de abril de 2014 cuando aún era gobernante electo, las conversaciones tuvieron como punto central su legado.

“Fue una reunión en donde se fortaleció en mí la esperanza de que algo iba a suceder el 2015, que algo trascendental iba a ser parte de este año”, afirmó.

Todas las conversaciones con el papa Francisco y Monseñor Paglia tuvieron como centro “la figura de Monseñor y la identificación de él con la causa de la paz, con la causa de los pobres, con la causa de generar esperanza y generar el futuro de nuestro país”, reiteró.

El delegado del Vaticano resumió con una frase el sentir de la iglesia Católica: “Romero desde el cielo se ha convertido en el pastor bueno y beato que une hoy a todo su pueblo, por el cual dio su propia vida”.

San Salvador, 11 de marzo de 2015.