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  • El Papa Francisco celebró este miércoles el Consistorio público para la creación de cinco nuevos cardenales, entre ellos el obispo salvadoreño Gregorio Rosa Chávez, hombre de fe y paz, así como uno de los principales promotores de la causa de canonización de monseñor Óscar Arnulfo Romero.

El Salvador celebra la creación del Cardenal Gregorio Rosa Chávez en un Consistorio público que ha tenido lugar este miércoles por el Papa Francisco en la ciudad del Vaticano, en el cual también han sido creados otros cuatro cardenales, quienes en sus nuevos cargos asumirán atribuciones como la elección del Sumo Pontífice y actuar como consejeros del máximo jerarca de la Iglesia católica.

 

Se trata del primer cardenal de El Salvador, honor que ha correspondido a uno de los representantes de la Iglesia católica en el país que más ha hecho visible su compromiso con el bienestar de la población, en especial de los sectores más vulnerables, y con la búsqueda y mantenimiento de la paz.

 

Monseñor Rosa Chávez es originario del municipio de Sociedad, departamento de Morazán, donde nació el 3 de septiembre de 1942 en el seno de una familia humilde. En el año 1957 ingresó al Seminario Menor San José de la Montaña, en San Salvador, donde continuó luego su preparación eclesiástica en el Seminario Central, donde realizó estudios de filosofía y teología.

 

Fue ordenado como sacerdote el 24 de enero de 1970 en la catedral de San Miguel. Cursó estudios de comunicación social en la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica.

 

Entre 1971 y 1982 destacó como director de medios de comunicación de la Diócesis de San Miguel, profesor de teología y rector del Seminario Central San José de la Montaña y miembro de la Junta Directiva de la Organización de Seminarios Latinoamericanos.

 

Fue por aquella época en la que consolidó una amistad con monseñor Óscar Arnulfo Romero, mártir de la Iglesia católica y beatificado, en el apostolado del Papa Francisco, el 23 de mayo de 2015.

 

Durante el arzobispado de Monseñor Romero (1977-1980), Monseñor Rosa Chávez colaboró estrechamente en la labor de denuncia de la injusticia social y la predicación del evangelio que caracterizó la vida pastoral del beato, hasta su martirio por odio a la fe.

 

“Yo siento que vengo en nombre de él acá, a recibir ese honor, él lo merecía, fue cardenal por su sangre (…) yo vengo en su nombre a algo que él tenía que haber recibido, pero Dios lo llamó antes y lo coronó con el martirio”, declaró monseñor Rosa Chávez en declaraciones a la agencia Rome Reports en días antes del Consistorio público que ha tenido lugar este día.

 

El desde ahora cardenal católico también jugó un papel determinante en el proceso de diálogo que derivó en la firma de los Acuerdos de Paz en 1992, que puso fin a 12 años de conflicto armado en El Salvador.

 

Desde 1982 servía como obispo auxiliar de la Arquidiócesis de San Salvador y fungió como párroco de la iglesia San Francisco, también en San Salvador. El 21 de mayo de este año, el papa Francisco anunció su nombramiento como cardenal.

 

El Gobierno del Presidente Salvador Sánchez Cerén se congratula con esta designación, reconociendo su apoyo constante a la búsqueda de soluciones de los problemas que enfrenta El Salvador.

 

“Se convierte en el primer cardenal salvadoreño y es un orgullo para El Salvador contar con guías espirituales como monseñor Rosa Chávez”, expresó el Presidente Sánchez Cerén el pasado martes durante un acto público que aprovechó para enviar un saludo al ahora cardenal.

 

“Reconocemos su contribución al proceso de paz en El Salvador y su apoyo constante en la búsqueda de soluciones a los problemas”, agregó.

 

 

San Salvador, 28 de junio de 2017.