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El programa Banca Mujer, creado hace un año por el presidente Salvador Sánchez Cerén mediante el Banco de Desarrollo de El Salvador (BANDESAL), vino a demostrar la capacidad emprendedora de la mujer salvadoreña y como dijo una de las beneficiadas, confirmar que el país va por el camino correcto.

La afirmación se hizo elocuente en el programa Casa Abierta de este sábado 31 de octubre, durante el cual varias mujeres relataron al líder de la nación, su esposa, Margarita Villalta de Sánchez, y a través de los medios, a la nación, sus historias de éxito que las puso a salvo de la pobreza, junto a sus familias y empleados.

¿Realmente somos el sexo débil? Se preguntó una de las empresarias privadas que apoya el programa, Vilma María Orellana, y su respuesta fue contundente: No.

La forma en que varias de las invitadas se abrieron paso en la vida, contadas con sencillez y humildad, le dio la razón a Orellana. Cerca de ellas, en la antigua residencia de los gobernantes anteriores, el Presidente asintió con una sonrisa.

“Un día comenzamos este sueño con mi esposo, teníamos tres dólares en nuestra bolsa y no encontrábamos el camino, sin embargo, comenzamos”, explicó Flor Morena Tejada, ya dueña de un próspero restaurante de Chalatenango.

“Teníamos un sueño y solo nos hacía falta un aliado y al final del camino lo encontramos”, agregó.

“No sabíamos de dónde… Hasta que un buen día, en Nueva Concepción, fuimos al lanzamiento de Banca Mujer y pensamos que esta es una oportunidad. Nos la dieron y aquí estamos”, dijo.

Y añadió: “Los clientes dicen que somos lo mejor… Tenemos nueve empleadas, mujeres emprendedoras que tienen una familia que dependen de ellas y nos sentimos orgullosos por ello”.

Ermida Idalia Martínez Rodríguez también comenzó con muy poco, o casi nada, y con el apoyo de los créditos de varias instituciones y BANDESAL, se fue extendiendo con la venta de bebidas refrescantes desde Apopa a la capital y otros lugares hasta convertirse en “la Señora de las Minutas”, como le llaman ahora.

“Mi negocio comenzó con un carretón”, relató Ermida Idalia. “Me siento bien nerviosa y no tengo palabras cómo agradecerles, mejor dicho, cómo hablarles”, dijo, mientras miraba al Presidente y la Primera Dama. “Nunca imaginé estar aquí, frente a ustedes”, afirmó.

“Soy una mujer sencilla, una mujer pobre, que gracias a todos ustedes hemos salido adelante… Gracias a todos los que nos brindan ese apoyo que nosotros los pobres necesitamos”, expresó.

Las historias de férrea voluntad para salir adelante con el apoyo de las instituciones financieras del estado, FOSOFAMILIA y otras como el Instituto Nacional de la Juventud (INJUVE), pusieron nuevamente este sábado un rostro humano a los programas sociales del gobierno.

También es la de María Felicita Pérez de Torres. “Comencé con muy poco… un pequeño negocio, pero poco a poco fue creciendo. Me siento bien apoyada por ustedes”, manifestó.

Otra mujer, Ivón Cruz, de 29 años, contó como salió adelante, con el apoyo financiero de INJUVE, con una panadería. “Sinceramente, yo pensé el gobierno jamás me va a ayudar a mí”, dijo.

El programa Banca Mujer fue presentado por el presidente Sánchez Cerén el 10 de octubre de 2014 en el municipio de Nueva Concepción, para ayudar a las micro, pequeñas y medianas empresas de iniciativa femenina.

Desde entonces ha apoyado a más de 2,900 mujeres con el otorgamiento de créditos productivos por 4.5 millones de dólares, además de 679 garantías equivalentes a 1.1 millones. En este quinquenio la cifra de beneficiadas fue fijada en 20 mil.

Las mujeres asistentes al Casa Abierta al agradecer ese apoyo expresaron su confianza en que continuará.

“Vamos a seguir trabajando, vamos a seguir luchando para que este país siga creciendo. Estoy segura que falta mucho por hacer, pero estoy segura que estamos en el camino correcto”, afirmó Flor Morena Tejada.