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La pasada semana hubo una gran expectativa en el mundo para quienes están interesados en la paz, la justicia, el progreso, y la sustentabilidad; mientras, vivíamos un notorio silencio de las agencias de la información -que aún viven ideológicamente “La Guerra Fría”-, ignorando la pluralidad y los temas de verdadera relevancia para la sobrevivencia humana.

La celebración de la XVII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) bajo el lema “Unidos por el camino de la paz” se llevó a cabo en la hermosa Isla de Margarita “Perla del Caribe”, paraíso turístico venezolano que pertenece al estado insular Nueva Esparta. Bautizada por Cristóbal Colón como La Asunción en 1498, durante su tercer viaje, fue nombrada al año siguiente como “La Margarita”; no obstante este territorio realmente ya había sido inmemorialmente descubierto y habitado por los naturales originarios Waikeries, quienes la denominaban en su lengua “Paraguachoa”, cuyo significado se debate entre “peces en abundancia” y “gente de mar”.

El MNOAL es el segundo y más importante agrupamiento después de la Organización de Naciones Unidas (ONU), está integrado por 120 países y 17 observadores. Sus orígenes datan de las postrimerías del fin de la Segunda Guerra Mundial, en la que, por la naturaleza del desenlace de ese conflicto, la mayoría de naciones quedó en el medio de un esquema bipolar entre dos superpotencias: EE.UU. y sus aliados, frente al campo socialista.

En el proceso de tensión que agravó muchos conflictos regionales y locales, extendiéndose por casi medio siglo, conocido como “La Guerra Fría”, emergieron y se estimularon en diversas regiones del mundo luchas de liberación nacional; para el caso de Asia se destacan: la guerra y la división de las dos Coreas, la Revolución China, y la liberación del norte y sur de Vietnam. En el continente africano son relevantes: las luchas anti coloniales de Libia, Angola, Namibia, Etiopía, Sudáfrica, entre otros. Y en nuestra América se distinguen los procesos en Cuba, Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Chile y Colombia.

En ese mismo espacio de tensión y presión, generado por los agrupamientos de potencias de la Guerra Fría, es que un grupo de países con incidencia emergente (Indonesia, Egipto e India) bajo el fuerte liderazgo de los presidentes Sukarno, Nasser y Nerú -en el orden-, establecen el primer acercamiento para generar un ámbito político y diplomático alternativo a los bloques imperantes confrontados.

La conferencia inicial fue convocada para llevarse a cabo en Bandung, Indonesia, en 1955, cuando apenas tenía ocho años de constituida la ONU. Es en Indonesia donde se establece el cimiento conceptual de lo que seis años después (1961) en Belgrado, Yugoslavia, sería la primera conferencia del MNOAL para su fundación, bajo el liderazgo del presidente yugoslavo y Mariscal Antifascista Josip Broz Tito, primer secretario general de dicho agrupamiento.

Desde Bandung se sentaron de manera previa las bases del “no alineamiento” en fundamentos de coincidencia universal, tales como: a) Pleno respeto al derecho de autodeterminación de los pueblos; b) No discriminación por credo, raza, sistema político; c) Rechazo a los pactos militares multilaterales; d) Rechazo a toda forma de imperialismo; e) Desarme nuclear; f) No injerencia en los asuntos internos de cada país; g) Fortalecimiento de la ONU; h) Plena democratización de las relaciones internacionales; i) Búsqueda permanente del desarrollo socioeconómico de los pueblos; y j) Reestructuración del sistema económico internacional.

Han transcurrido 55 años desde la primera conferencia del MNOAL en Belgrado y, aunque los acontecimientos transcurridos entre los años 1989 y 1991 con la disolución del campo socialista, dieron por terminada la llamada “Guerra Fría”, es la conferencia del MNOAL celebrada en Yakarta en 1992 la que reconoce la nueva condición de unilateralismo y globalización que caracteriza la nueva situación de las relaciones internacionales.

Continúa vigente la búsqueda permanente de justicia, paz, libertad, igualdad, soberanía, dignidad de los pueblos y países que dieron origen al movimiento, constituyendo ahora un foro de concertación política del Sur para el Sur y de defensa de sus intereses; compartiendo solidaridad para el desarrollo y privilegiando el trato diplomático para la resolución de controversias. Nuevos retos se suman a la lista de las viejas amenazas: la lucha contra el terrorismo, la violencia y el narcotráfico; superación de la pobreza y enfrentar conjuntamente el cambio climático.

En nuestra región pertenecen de manera plena al MNOAL: Cuba (1961), República Dominicana (2000), Jamaica (1970), Ecuador (1983), Panamá (1976), Belice (1976), Guatemala (1993), Haití (2006), Bolivia (1979), Honduras (1995), Nicaragua (1979), Perú (1972), Chile (1973), y Venezuela (1989), entre otros. El Salvador ha definido su política exterior como abierta al mundo, sin barreras ideológicas, no estamos enfrentados como país a ningún bloque, por lo que resultaría natural una clara definición de no alineamiento y no solo de observación como la mantenida desde hace más de 40 años (octubre de 1975) hasta ahora; entonces, no hay sorpresa, no debe haber sobresaltos, somos de hecho un país No Alineado y hay 120 países más que creen que ésta es una alternativa para tratar temas comunes.

Martes, 20 de septiembre de 2016