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  • El gobernante informó, durante un homenaje a las víctimas,  los importantes avances de las medidas emprendidas para preservar la memoria histórica de la comunidad. Anunció próximas declaratorias de bienes culturales de monumentos y protección de sitios emblemáticos del lugar.          

 El Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, anunció este sábado que se intensificarán las acciones para preservar la memoria histórica referida a los hechos atroces que ocurrieron en El Mozote y zonas aledañas hace 36 años.

 

“Continuaremos trabajando en el rescate de la memoria histórica con la realización de una ruta que hará visible los sitios emblemáticos de El Mozote y lugares aledaños”, aseguró el Presidente durante el acto en que se homenajeó a las víctimas de este caserío ubicado en el municipio de Meanguera (Morazán).

 

“Trabajamos en la promoción de declaratorias de bien cultural al Monumento a la Memoria, en cantón Cerro Pando, y en la declaratoria modificativa para el establecimiento de niveles de protección diferenciada en el caserío El Mozote”, informó el gobernante a las víctimas y sus familias, presentes en el lugar.

 

Detalló que actualmente se lleva a cabo un proceso de identificación y evaluación de lugares relevantes y emblemáticos con el fin de otorgarles protección. Los resultados de este proceso, añadió, serán entregados y revisados en Casa Presidencial durante el primer trimestre de 2018.

 

“También, es importante que se pueda materializar cuanto antes la creación de un Centro de Memoria Histórica en El Mozote, de cuya ejecución ya se tienen considerables avances”, agregó.

 

El jefe de Estado destacó que las medidas próximas a implementar se sumarán a las acciones que ya están en marcha para ayudar a reparar las secuelas que quedaron en la comunidad tras las masacres.

 

“Estas medidas incluyen un importante componente para el rescate de la memoria histórica, no con el objetivo de abrir heridas, sino para hacer perdurable la reflexión y comprender nuestra historia reciente”, dijo.

 

En ese sentido, indicó que a través de la red de Casa de la Cultura y Convivencia se han realizado valiosas acciones para el rescate de la memoria histórica con la niñez y juventud en las comunidades, apoyando a colectivos artísticos juveniles, realizando talleres artísticos y encuentros e intercambios entre víctimas y juventud.

 

Destacó además la realización de festivales culturales conmemorativos a nivel nacional en donde el grupo de teatro infantil La Colmenita El Mozote ha realizado más de 40 presentaciones de teatro, música y danza en 27 municipios del país.

 

“Fortalecemos la convivencia de la niñez y Juventud de El Mozote, Cerro Pando y La Joya con donación de equipos de sonido e instrumentos musicales y garantizamos el acceso a las Tecnologías de Información y Comunicaciones con equipo de cómputo”, aseguró.

 

Agregó que, a través del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (ISDEMU), se desarrollan actividades de recuperación de las memorias de las mujeres sobrevivientes de la masacre de El Mozote y lugares aledaños, cuyos testimonios fueron publicados en el libro y documental “La memoria de las luciérnagas”.

 

“También, se ha dado atención psicosocial a mujeres mediante soporte emocional y psicológico. Se llevan a cabo encuentros de mujeres sobrevivientes con El objetivo de que compartan las diferentes experiencias en el proceso de superación de lo vivido en el conflicto armado”, añadió.

 

“Esta fecha nos hace reflexionar sobre las terribles consecuencias del abuso del poder y nos demanda un profundo compromiso de solidaridad que debe hacerse realidad por medio de la reparación y la conservación de la memoria histórica”, señaló el Presidente.

 

La masacre de El Mozote ocurrió entre el 10 y el 12 de diciembre de 1981, perpetrada por el ejército salvadoreño dirigido en aquella época por la Junta Revolucionaria de Gobierno, y dejó un saldo de cerca de 1,700 víctimas, incluyendo a hombres, mujeres y niños ejecutados, familiares de estas víctimas, personas desplazadas y sobrevivientes. Es una de las más crueles masacres en Latinoamérica en el contexto de un conflicto armado.

 

El Gobierno salvadoreño reconoció en 2012 su responsabilidad en la masacre y emprendió un programa de reparación y alivio a las víctimas que ha sido profundizado por la administración del Presidente Sánchez Cerén.

 

 

Caserío El Mozote, Meanguera (Morazán), 9 de diciembre de 2017.