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Con la declaratoria de territorio Libre de Analfabetismo, Nueva Trinidad se convirtió hoy en el municipio número 100 de El Salvador y el décimo tercero del departamento de Chalatenango en alcanzar dicha condición, gracias al Programa Nacional de Alfabetización (PNA) que impulsa el gobierno nacional.

El esfuerzo realizado en el norteño departamento a lo largo de varios años por cuatro mil 600 alfabetizadores voluntarios, promotores, instituciones y autoridades locales fue reconocido por el mandatario salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, quien entregó personalmente sus diplomas a una representación que los alfabetizados.

Nueva Trinidad, municipio principalmente agrícola de alrededor de mil 800 habitantes tenía en 2009 una tasa de analfabetismo de más del 18 por ciento, pero logró reducirla a menos del cuatro por ciento a través de la implementación del PNA.

Actualmente 578 voluntarios atienden allí a 999 personas interesadas a aprender a leer, escribir y realizar operaciones matemáticas básicas.

“El propósito es llegar a cero analfabetismo”, afirmó el alcalde local, Teófilo Córdova, tras agradecer quienes apoyan la campaña de alfabetización, y especialmente al presidente Sánchez Cerén, artífice y principal impulsor de este empeño educativo.

Poco antes de develar una placa conmemorativa e izar la bandera que distingue a ese municipio como victorioso en esta batalla por el conocimiento, el mandatario salvadoreño expresó satisfacción por ser parte de un pueblo que no descansa en el empeño de construir un país mejor.

“Este logro que festejamos hoy es una de las mejores maneras de demostrar con orgullo que somos hijos de esta hermosa tierra”, apuntó, y agradeció a quienes hicieron posible esta victoria por “no rendirse ante a las dificultades, por no tirar la toalla, y demostrar de qué estamos hechos los salvadoreños”.

El jefe de Estado expresó su gratitud a la Brigada Educativa Cubana en El Salvador y las autoridades de esa isla caribeña por su apoyo en la implementación método de alfabetización Yo sí puedo, adaptado a la idiosincrasia y condiciones de nuestro país, un gesto que –dijo- “fortalece nuestros lazos de hermandad y nos pone en la ruta de nuevas conquistas sociales”.

Gracias al PNA, implementado desde 2009 por los gobiernos del cambio, personas como María Ángela Menjívar, los agricultores Ramón Fernández y Mario Alemán, y Lorenza Córdova pudieron acceder al conocimiento de las letras y los números, y otros como Miguel Issac Rivas, Ramón Franco y Griselda Sánchez, tuvieron la oportunidad, como alfabetizadores o promotores, de contribuir con sus familia y sus comunidades, e impulsar el desarrollo educativo del país.

De acuerdo con el mandatario salvadoreño “liberar a El Salvador de ese flagelo será una de las grandes victorias de nuestro pueblo, que reafirmará la unidad, el humanismo, la solidaridad y amor al prójimo que nos caracteriza a los salvadoreños”.

En sus palabras, no faltó el tributo a la prédica y accionar de Monseñor Romero, quien pagó con su vida la defensa de su fe, su amor y vocación por los pobres en momentos oscuros de la historia salvadoreña, y el próximo mes será canonizado por el Vaticano.

Nueva Trinidad,Chalatenango,  Libre de Analfabetismo.