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El presidente Salvador Sánchez Cerén rindió hoy el balance del primer año de gestión, marcado por el optimismo y la confianza en el presente y futuro de El Salvador, sustentados en los progresos de la economía y la profundización de los programas sociales.

“Estamos avanzando por el camino correcto, construyendo un país en el que todos participamos, acordando soluciones a partir de la diversidad y riqueza de pensamientos, teniendo al centro de nuestro trabajo el bienestar de las familias salvadoreñas y la unidad nacional”, expresó el estadista.

En su mensaje a la nación ante la Asamblea Legislativa, el presidente afirmó que “trabajamos para responder a los desafíos y demandas más sentidas de la población: la seguridad, el desarrollo social y económico”.

Agregó que el gobierno desarrolla su gestión “teniendo presente ese amor por la justicia social que nos legó nuestro pastor, mártir y beato, Monseñor Romero. Él y su mensaje son luz en este camino hacia un mejor El Salvador”.

El presidente informó que al cierre de 2014 la economía creció 2%, superando los niveles de los años anteriores, mientras se prevé que ese indicador se eleve a 2.5% este año, en concordancia con las evaluaciones del Fondo Monetario Internacional.

El gobernante recordó que este crecimiento favorece la recuperación de empleos y la mejora del salario real.

A ello se suman la baja en la inflación, la reducción en 32% de las tarifas de la energía eléctrica y el aumento de las remesas, favoreciendo la economía familiar, apuntó.

Señaló que la política exterior abierta al mundo permitió alcanzar un monto histórico de cooperación financiera no reembolsable por más de $1.000 millones.

Resaltó que la pobreza fue reducida del 24,9% en 2009 a 20% en 2014, mientras la pobreza extrema bajó de 10.5% a 6.2% en ese mismo período.

El estadista expresó que “gracias a las políticas sociales, El Salvador se ubica como el segundo país con menor desigualdad en América Latina”.

Este logro ha sido reconocido por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, subrayó.

Al solidarizarse con las víctimas de la delincuencia y sus familias, el jefe de Gobierno reafirmó la determinación de actuar con firmeza para erradicar este mal.

“Es tiempo de sentar bases sólidas y duraderas para una sociedad en paz y armonía. Con la voluntad de todo un país, tengo la plena confianza en que lo lograremos”, afirmó.

Ratificó también que continuará con un gobierno de concertación y de diálogo con todas las fuerzas políticas, económicas y sociales de nuestro país y también con los demás órganos del Estado.

“Trabajemos sin egoísmos partidarios o personales, por un El Salvador próspero, seguro y educado”, exhortó el presidente al concluir su mensaje a la nación.

San Salvador, 1 de junio de 2015.