Print Friendly

 

Desde el pasado 21 de abril un nuevo personaje se sumó a la loable lista de héroes que componen la historia de El Salvador. Aunque difiere en su apariencia física de los demás, la causa que lo llevó a ocupar este puesto es similar: arriesgar su vida para defender la de otros.

 

Se trata de un canino llamado Oso, quien el referido día defendió un puesto policial en Santa María Ostuma, en el departamento de La Paz, cuando delincuentes a bordo de una motocicleta se detuvieron frente a las instalaciones para lanzar un artefacto explosivo.

 

“Cuando los sujetos se detuvieron frente al puesto para lanzar la granada, el perro  se percató, pudo olfatear el peligro y se abalanzó sobre ellos, eso evitó que la granada cayera bien adentro”, comentó uno de los agentes policiales destacados en esa delegación.

 

La historia ha sido difundida por varios medios de comunicación y desatado opiniones positivas de la ciudadanía en redes sociales sobre la lealtad de los perros.

 

Aunque logró defender a los policías que se encontraban dentro, el canino no corrió con la misma suerte, ya que la granada explotó en la calle hiriéndolo y tiñendo de rojo su blanco pelaje.

 

“Fue una acción valiente de Oso, dijo el agente,  destacando con sus palabras la gratitud que sienten hacia el canino por haber salvado la vida  de sus compañeros.

 

Oso “el héroe”, como lo llaman ahora, no estaba en la delegación por simple casualidad, ya que desde hace aproximadamente un año encontró en la delegación un lugar donde los policías le brindan modestamente alimentación y cuidados.

 

El canino no solo permanece atento y vigilante afuera de la estación, también sigue a sus compañeros en labores de patrullaje, algunas veces con mucho orgullo se pasea en la unidades en busca de los agresores de la ley.

 

Actualmente, Oso se encuentra en las instalaciones de la unidad canina de la División Antinarcóticos (DAN) de la Policía Nacional Civil (PNC) y ha sido nombrado policía honorario por su reacción en defensa de los agentes.

 

El médico veterinario que lo atendió explicó  que recibió al can con lesiones en la zona pélvica y laceraciones en la cabeza, por lo que se estabilizó y luego de sedarlo con anestesia inhalada, se le practicó una laparotomía exploratoria (incisión en las heridas) para ver posibles daños.

 

La operación duró una hora aproximadamente. Sin embargo Oso ya se encuentra estable y recuperándose con el suministro de antibióticos, analgésicos, suero, asepsia y sus respectivos alimentos, y dentro de una semana regresará junto a sus compañeros, quienes lo esperan con ansias.

 

“El perro se está recuperando en la DAN, lo necesitamos en el puesto, porque no es la primera vez que responde así. Aunque las otras no han sido granadas, pero sí personas ebrias con machete u otros, él avisa, y eso permite que no se dé un hecho”, comentó orgulloso el agente.

 

Ahora Oso ya no es un simple nombre para muchos ciudadanos y menos para los elementos de la Policía Nacional Civil, quienes recordarán por muchos años al héroe canino que se convirtió en un ejemplo de lealtad al ser humano y valentía en una situación de peligro.