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  • Palabras del Presidente de la República de El Salvador Sánchez Cerén, en la ceremonia de condecoración al presidente Juan Manuel Santos, de Colombia, con la Orden Nacional José Matías Delgado en el Grado Gran Cruz Placa de Oro

 

Estimadas Amigas y Amigos

Es un gran honor para mí presidir este acto para otorgar la  Orden Nacional José Matías Delgado en el Grado Gran Cruz Placa de Oro al excelentísimo presidente de Colombia y gran amigo de El Salvador, Juan Manuel Santos, por su trabajo incansable por la democracia en su patria y uno de los artífices más importantes del proceso de paz en Colombia.

Señor Presidente, su visita a El Salvador consolida los estrechos lazos que unen a nuestras naciones y da un impulso importante a nuestra economía, desarrollo y bienestar para nuestro pueblo que al igual que el pueblo colombiano trabaja día a día con fe, con esperanza y confianza por un presente y un futuro mejor.

 

Es oportuno destacar que el gobierno del Presidente Santos ha dado un invaluable apoyo a nuestro país a través de acuerdos de cooperación en iniciativas y programas en educación, cultura, protección social, modernización del Estado, salud, medio ambiente y cambio climático entre otros.

 

Especial mención y agradecimiento merece el apoyo que Colombia  nos ha proporcionado en materia de seguridad, un tema medular para nuestro país, en momento que libramos una batalla frontal contra el crimen, batalla que ganaremos con la unión de todos los sectores del país, con nuestros propios esfuerzos y con el apoyo de países amigos como Colombia.

 

De manera solidaria y sostenida el gobierno de Colombia nos ha compartido su experiencia en seguridad ciudadana, fortaleciendo el conocimiento y actuación de nuestras instituciones que trabajan en la seguridad pública.

 

Estimado Presidente Santos:

 

Agradezco la confianza depositada en El Salvador por su gobierno y por importantes sectores empresariales de Colombia, que con sus inversiones inyectan dinamismo y contribuyen al desarrollo de la economía salvadoreña.

 

En ese sentido me complace mucho el encuentro que usted y nuestro Vicepresidente sostuvieron esta mañana con representantes de la Cámara Colombo – Salvadoreña de Comercio.

 

También deseo reiterar el compromiso que mi gobierno tiene en trabajar sin descanso en la mejora continua del clima de inversiones ene l país, para que nuestras relaciones económicas se consoliden y florezcan aún más.

 

Reconozco y felicito por el papel tan fundamental que ha desempeñado en la consolidación de nuestras relaciones y en los frutos tan abundantes que nos ha brindado a nuestro querido amigo el Embajador Julio Riaño, para quien pido un fuerte aplauso, en quien encontramos toda la disposición para trabajar de manera conjunta ágil y efectiva.

 

De la misma manera saludamos los esfuerzos (…) por la vía del diálogo y la negociación.

 

Iniciamos un proceso de construcción democrática que no ha estado exento de dificultades de aciertos y desaciertos, como todo proceso resultado de la acción de seres humanos, aún hoy tenemos grandes retos por delante, pero hemos generado avances irreversibles.

 

En virtud de esta experiencia, como amigo del pueblo colombiano, ponemos a disposición nuestro conocimiento y capacidades en aquellas áreas que tenga a bien determinarse en el marco del mandato adoptado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para la etapa posterior al conflicto.

 

Como anuncié esta mañana, nuestro país cumplirá con mucho gusto la invitación oficial de Naciones Unidas a proponer personas que tuvieron experiencia en el proceso de paz en El Salvador, para que colaboren con el proceso de consolidación de la paz en Colombia.

 

No dudamos que muy pronto en Colombia ondeará la bandera de la paz y el pueblo colombiano con las resoluciones tomadas en este proceso construirá un porvenir de prosperidad y reconciliación nacional.

 

Presidente Santos, reitero mis agradecimientos por su visita a El Salvador, esta ocasión nos ha permitido sostener un sustancioso y fructífero diálogo político e identificar las líneas estratégicas para continuar fortaleciendo nuestros vínculos.

 

Su visita me ofrece la oportunidad de otorgarle un reconocido mérito por la histórica y apreciable labor en el fortalecimiento y ampliación de nuestras relaciones que ha traído incontables beneficios a nuestro país El Salvador.

 

Esta condecoración que hoy le otorgamos, la Orden Nacional José Matías Delgado en el grado Gran Cruz Placa de Oro, es el más alto reconocimiento que está destinado a aquellas personas que han prestado servicios extraordinarios a nuestro país.

 

Se la entrego con mucho gusto, por ser usted un hombre incansable y comprometido con el desarrollo de su pueblo, con la unidad regional y el fortalecimiento de los lazos fraternales entre nuestras naciones.

 

Esta condecoración representa el profundo agradecimiento y reconocimiento a usted, Presidente Santos, pero también a su pueblo, a su gobierno, que han estado comprometidos con nuestro país, hacemos votos porque esta relación continúe consolidándose y que nuestras naciones se acerquen a la vez que crezcan nuestros pueblos hacia la paz, la democracia y el desarrollo que tanto merecen.

 

Le prometo, señor Presidente Santos, que vamos a continuar conversando sobre los temas de interés que usted tiene, y ahora tiene ahí otro maestro, el Vicepresidente, es un experto también en la guerra y en la paz, así que va a tener dos maestros.

 

Muchas gracias.

 

Presidente Juan Manuel Santos

Recibimiento de Condecoración

 

Señor Presidente de la República de El Salvador, Salvador Sánchez y su muy querida Margarita, Presidente de la Corte Suprema, Oscar Armando Pineda, señor Vicepresidente de la República, Oscar Ortíz, su señora Elda, señores Ministros de Relaciones Jaime Miranda y señora Canciller de Colombia María Ángela Holguín, ministros y altos funcionarios de El Salvador y de Colombia, señores embajadores de El Salvador en Colombia, Francisco Humberto Galindo y de Colombia en El Salvador Julio Aníbal Riaño,

 

Señor Presidente una solicitud adicional que se me quedó en el tintero, por ningún motivo le vaya a otorgar la ciudadanía a nuestro Embajador, porque con ese cariño que veo que le tienen, se nos queda aquí de por vida, entonces queremos recuperar, pero le agradezco mucho que lo tengan en tan alto estima.

 

Señor Comandante de la Armada Nacional, señor Director de la  Policía Nacional Colombia  y señoras empresarios de El Salvador y Colombia, a todos los invitados especiales, un saludo muy especial.

 

Antes que nada quiero agradecer su amable hospitalidad que nos hace sentir a todos los colombianos que estamos en este salón histórico, como en la casa, el Presidente Salvador Sánchez decía que ahora tenía un maestro en su persona y otro en el de la vicepresidencia, Vicepresidente.

 

Y eso obedece a que ahora en la rueda de prensa que llegamos unos minutos tarde, les dije a los periodistas la razón por la cual habíamos llegado tarde, y es que el Presidente Salvador Sánchez y yo tenemos varias cosas en común, a veces posiciones totalmente diferentes o a veces en un orden invertido que él fue jefe negociador por parte de la guerrilla y ahora es Presidente de la República, yo soy Presidente de la República y negociador jefe de las negociaciones por parte del gobierno, pero más importante aún es que él ha sido profesor y ahora es Presidente, y yo soy Presidente y quiero ser profesor.

 

Entonces nos demoramos un tiempo y ahora voy a aprovechar que viene esta oportunidad para ser buen alumno y aprovechar un buen profesor para ver cómo podemos cerrar ese proceso de paz en Colombia lo más pronto posible.

 

Pero también decirle que nos sentimos en casa y es natural que así sea, porque El Salvador y Colombia somos, por tradición, naciones amigas y como buenos amigos nos respetamos y nos ayudamos. Y esa amistad, señor Presidente y querido salvadoreños, la sentimos hoy.

 

Me siento muy honrado, al recibir de sus manos, señor Presidente la Orden Nacional José Matías Delgado en el Grado de Gran Cruz, lo recibo con gratitud a nombre de todo el pueblo colombiano, como un testimonio del afecto sincero que nos une.

 

Para nosotros ha sido muy provechosa esta visita porque hemos afianzado nuestros vínculos comerciales, nuestros vínculos de inversión y nuestros vínculos en todos los sectores que usted mencionó, medio ambiente, educación que es tan importante para el futuro de cualquier país, en materia de tecnología, en todo lo que venimos trabajando juntos.

 

Y por eso, la presencia nuestra de los empresarios colombianos es una muestra del interés de seguir fortaleciendo esas relaciones.

 

Los empresarios colombianos, los grupos económicos colombianos han venido invirtiendo en El Salvador aprovechando entre otras cosas las bondades que nos brinda el tratado de libre comercio vigente y porque que creen en el futuro de El Salvador, en sus reglas de juego, en la conveniencia de seguir trabajando juntos, creen en su seguridad hacia el futuro y allí estamos también más que interesados en ayudar.

Hemos rendido homenaje a un símbolo latinoamericano de la lucha para la protección de los derechos humanos, como es monseñor Oscar Romero, que tenemos allí su cuadro detrás y hemos reafirmado nuestra disposición a seguir cooperando en todos los frentes, como lo venimos haciendo desde hace varios años.

Por supuesto la experiencia en la búsqueda y construcción de la paz ha sido fundamental para Colombia, el proceso salvadoreño lo hemos estudiado, lo seguiremos estudiando y por eso esta conversación que tendrá que terminar en algún momento, pues para mí sería muy, muy larga porque he aprendido mucho en el corto tiempo que he podido hablar con usted.

Colombia fue participe en el grupo de Contadora que se creó el año 83, con aporte de ese gran compatriota que fue Augusto Ramírez Ocampo, yo le decía que aquí está su hermano, donde está el doctor Ramírez Ocampo, allá esta.

Dirigió la misión de verificación de la ONU para El Salvador y hoy me alegra poder decirles a los salvadoreños que así como ustedes lograron la paz hace 24 años en Colombia también la vamos a lograr espero que este año.

Ese será el fin del último y más antiguo conflicto en todo el hemisferio americano y por eso como usted lo decía Presidente Sánchez es tan importante para la región y para el mundo.

Gracias por su respaldo, a nuestros esfuerzos por conseguir este anhelo de todos los colombianos.

Y de mí parte yo les deseo a El Salvador todo lo mejor y sobre todo que tengan unidad, que tanto se requieren en las democracias para superar los retos de la pobreza y la violencia. Cuando los pueblos se polarizan, cuando no se unen son los problemas los que se imponen, cuando hay unidad en los objetivos, unidad en la acción los problemas se resuelven.

Hace casi 100 años cuando en el años 1917 San salvador se estremeció por un terrible terremoto el gran poeta colombiano Porfirio Barba Jacob escribió una sentida narración sobre esta tragedia, hoy quiero recordar los versos que Barba Jacob escribió hace un siglo para honrar el coraje de este país y el coraje de sus habitantes:

¡Oh vigorosas alamas latinas, que el infortunio jamás domeña, aún entre escombros y aún entre ruinas es grande el alma salvadoreña!

Muchas gracias.