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El Salvador inicia un nuevo año con buenas expectativas, al tener las bases para el despegue económico y social y al encaminarse, bajo el liderazgo del Presidente Salvador Sánchez Cerén, una serie de proyectos y programas estratégicos que transformarán significativamente áreas claves para el desarrollo nacional.

Enero es un mes significativo en la historia salvadoreña y en 2015 se dan hechos trascendentales como la presentación del Plan Quinquenal de Desarrollo 2014-2019 (PQD 2014-2019), la visita del Secretario General de la ONU, Ban ki-moon en el marco de la celebración del XXIII aniversario de los Acuerdos de Paz, el inicio de la primera fase y segunda fase de operaciones del SITRAMSS y la presentación por parte del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia al Presidente de la República del resultado de trabajo de las mesas técnicas recogidas el Plan El Salvador Seguro.

Dentro de estos hechos trascendentales, el PQD dibuja la hoja de ruta de este gobierno en estos cinco años y contiene los lineamientos para profundas transformaciones del estado salvadoreño, que permitirán cambiar la vida de toda la población, en especial de los más pobres.

“En estos cinco años vamos a continuar ese proceso que se inició a partir del 2009, de darle voz a los sin voz, como decía Monseñor Romero, de darle oportunidades a la población, que pueda no solo controlar la ejecución de las políticas, sino participar en la ejecución de las políticas”, afirmó el Presidente de la República durante la presentación de dicho plan.

Este Plan Quinquenal rompe con la visión cortoplacista ya que tiene las bases para la construcción de una visión de 20 años, porque como lo dijo el presidente Sánchez Cerén “queremos transformar la sociedad, hacer una nueva cultura democrática, más apegado a nuestros valores, los valores de libertad, los valores de respeto a las personas, el valor de respeto a nuestra leyes, a nuestra Constitución, queremos seguir fomentando esa nueva cultura democrática en El Salvador”.

Después de salir de una profunda crisis, el país se encuentra en un momento crucial para completar el despegue económico y social. Durante los últimos años la economía del país ha venido recuperándose de los impactos negativos de la gran crisis financiera internacional, de los graves efectos de los desastres naturales y de otros factores que han afectado las posibilidades de un crecimiento más sostenible.

Para el 2014 se espera un crecimiento de 2.2%, el cual es el mejor de los dos últimos años y supera la barrera del 2%. Pero también un dato alentador es que las proyecciones a futuro muestran que la economía podría crecer a más del 3% en los próximos años, lo que podría significar superar “la trampa del bajo crecimiento” económico.

Este crecimiento es el resultado del dinamismo de algunos sectores como la industria manufacturera, la maquila, el comercio y servicios, el sistema financiero entre otras actividades; pero también está asociada al crecimiento y fortalecimiento de las capacidades de las pequeñas y medianas empresas que favorecidas por las compras gubernamentales y el dinamismo del consumo interno han crecido y se proyectan hacia otros niveles de desarrollo, lo que significa que este gobierno está fortaleciendo el tejido productivo con acciones y estrategias como la Política Nacional de Fomento, Diversificación y Transformación Productiva.

En los primeros 7 meses de gobierno se ha impulsado un acercamiento con los sectores empresariales nacionales e internacionales, a través de una serie de reuniones realizadas en el marco de la función del Comisionado Presidencial para la Promoción y Desarrollo de la Inversión Pública y Privada, misión encomendada al vicepresidente Oscar Ortíz, lo que demuestra que el crecimiento económico es una prioridad de la administración del presidente Sánchez Cerén, como mecanismo de solución al problema fiscal y para cumplir con las promesas de campaña en el área social.

A nivel internacional hay confianza en la capacidad y honestidad de este gobierno como lo prueban los más de 600 millones de dólares en cooperación obtenidos con Fomilenio 2, Unión Europea y Fondos de Yucatán.

Además, hay indicadores de competitividad que han mejorado, haciendo de El Salvador la décima economía más competitiva de América Latina, posicionándose en aspectos como mejor en infraestructura, eficiencia de mercado de bienes, sofisticación de negocios, salud y educación primaria, entre otros (Índice de Competitividad Global, Foro Económico Mundial).

La búsqueda de una solución negociada al conflicto entre el gobierno y la empresa italiana Enel Green Power es un hecho trascendental que está mandado un mensaje de la capacidad de solución a problemas complejos.

La economía del país crecerá a un ritmo mayor ya que se esperan inversiones importantes como resultado del interés de inversionistas extranjeros y nacionales en las áreas de energía, logística, transporte, industria, maquila, agroindustria, turismo y servicios internacionales.

De acuerdo a datos del Banco Central de Reserva (BCR), la inversión privada total en 2014 se estima en $1,561.3 millones para todo 2014, frente a $1,529.6 millones en 2013, con un crecimiento real del 2.1%, lo que augura un panorama positivo al mostrar una tendencia estable y creciente.

El flujo neto de la IED en el tercer trimestre de 2014 fue de US$ 71.5 millones, se mejora la tendencia poco dinámica registrada al cierre del 2013 y al comparar el primer trimestre de 2014 al monto registrado en el tercer trimestre se muestra un aumento de US$ 51.8 millones.

Por otra parte, el gobierno cuenta con un paquete importante de inversiones para los próximos años en los sectores señalados que serán incentivados por programas como FOMILENIO II, Fondos de cooperación de la Unión Europea que en su conjunto suman más de 500 millones de dólares, asimismo otros proyectos de préstamos y de interés de la cooperación por más de 115 millones.

En la prosperidad del país debemos participar todos los salvadoreños y juntos debemos poner nuestros empeños y confianza en un futuro mejor construyendo el “Buen vivir” para toda la población, en especial de los más vulnerables.

Sin duda, 2015 será un gran año, a inicios del primer mes se conoció el reconocimiento del martirio de Monseñor Oscar Arnulfo Romero por parte del Vaticano y posteriormente, Monseñor Gregorio Rosa Chávez manifestó que el Papa Francisco podría llegar a El Salvador en septiembre para canonizar a nuestro “San Romero de América” en una celebración especial. Estas noticias deben despertar en los salvadoreños “el sentido de pueblo” porque pueblo es “una comunidad de hombres (y mujeres) donde todos aspiran al bien común”, como lo dijo el profeta en una homilía un 5 de enero de 1978.

Roberto Ladino