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El representante residente en El Salvador del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Roberto Valent, invitó hoy a los distintos sectores de la sociedad salvadoreña a unirse en torno de la ejecución del “Plan El Salvador Seguro”, presentado este día por el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia (CNSCC).

“La cohesión, armonía y buena disposición mostradas por el Consejo (…) ha permitido conjuntar a todos los sectores de la vida nacional hacia un mismo objetivo, habiendo logrado por  primera vez en la historia reciente del país un plan realmente consensuado e integrado”, aseguró Valent, quien participó en el evento en donde el presidente Salvador Sánchez Cerén recibió el documento.

“Este mismo espíritu es el que debe mantenerse durante la implementación y la evaluación del Plan para garantizar el logro de los resultados propuestos”, añadió.

De acuerdo a Valent –quien forma parte de la secretaría técnica del CNSCC–, la ejecución y seguimiento del Plan estará a cargo del Estado, a través de sus tres órganos y los gobierno locales, en asocio con las iglesias, la empresa privada, las organizaciones de la sociedad civil y la comunidad internacional.

Detalló que el Plan contiene 124 acciones prioritarias y urgentes, de corto, mediano y largo plazo para enfrentar la violencia y la criminalidad, garantizando el acceso a la justicia y la atención y protección a víctimas, las cuales se desprenden de los cinco ejes de la Política Nacional de Justicia, Seguridad Pública y Convivencia del gobierno.

Dentro de estas acciones mencionó algunas ligadas a la prevención, la persecución del delito y rehabilitación y reinserción, como el impulso al empleo juvenil con perspectiva de género, el incremento de la presencia del Estado en municipios prioritarios identificados como los más violentos; una mejor coordinación entre la Fiscalía General de la República y la Policía Nacional Civil; desarrollar alianzas con la empresa privada y el sector educativo para reforzar programas de rehabilitación y reinserción, entre otras.

“A partir de este primer ejercicio de definición de acciones y costos, se calcula que para la implementación del Plan se requiere como mínimo y para los próximos cinco años alrededor de 2 mil millones de dólares adicionales a los recursos que ya se invierten por los diferentes sectores de la sociedad, empresa privada, iglesias, organizaciones no gubernamentales, cooperación internacional y el Estado”, aseguró Valent.

Por su parte, el arzobispo auxiliar de San Salvador, monseñor Gregorio Rosa Chávez –quien también forma parte del CNSCC–, destacó los esfuerzos realizados por todos los sectores representados en el Consejo en la elaboración del Plan.

Este trabajo tiene por objetivo “ofrecer nuestra contribución a la construcción de un país en el que la vida sea más fuerte que la muerte”, dijo.

“Fuimos capaces con la ayuda de Dios y de la comunidad internacional, de acabar con la guerra, ¿por qué no podemos acabar también con la violencia demencial que nos agobia?”, planteó el religioso.

San Salvador, 15 de enero de 2015.