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Me uno al saludo a Roberto Valent, eres un gran amigo para El Salvador y lamentamos tu salida, esperamos que donde te encuentres no olvides este país tan hermoso y de grandes retos y compromisos. Gracias por todo el respaldo y apoyo que nos has dado.

 

Cuando me dijeron que hoy se iba a lanzar el Consejo Nacional de Educación, me recordé que el día viernes, por iniciativa de mi esposa Margarita, estuvimos aquí con 40 jóvenes, un coro presidencial de las comunidades más vulnerables, trabajados con el apoyo de la Secretaría de la Cultura, quienes demostraron las habilidades artísticas. Son jóvenes que viven en situación de vulnerabilidad.

 

También el lunes de esta semana me trasladé a Santa Ana, donde estaba la Ciudad de los Niños, que ante era la corrección de menores y que ahora le hemos llamado la Ciudad de la Niñez y la Adolescencia, es un espacio lugar en el que tengo la ilusión y la idea de convertirlo en un espacio para todos los jóvenes que están en riesgo.

 

Miles y miles de jóvenes por el fenómeno de la inseguridad y la violencia están en riesgo de ser atrapados. No podemos hablar de la educación sino ponemos los pies en la tierra, la violencia es un fenómeno que está ahí y que lo podemos enfrentar y combatir, porque es necesario para garantizar la seguridad de la sociedad salvadoreña.

 

Quiero agradecer  a  todos los miembros del Consejo por aceptar ser parte de este grupo de mujeres y hombres visionarios, comprometidos con su país. Gracias por hacer suyo el reto de continuar transformado El Salvador.

 

Como Presidente de la República y como maestro de profesión, me siento muy feliz por dejar constituido este día el Consejo Nacional de Educación.

 

Sean bienvenidos nuestros amigos de la prensa. Gracias por estar transmitiendo al pueblo salvadoreño este hecho sin precedentes a favor de la Educación en nuestro país. Hoy estamos sembrando esperanza, futuro, para el pueblo salvadoreño.

 

Amigas y amigos:

 

En nuestro Plan Quinquenal de Desarrollo 2014-2019, que es la ruta que tenemos, es la orientación que tenemos en los cinco años,  establecimos las tres grandes prioridades: Seguridad, Productividad y Educación, que concentran los esfuerzos principales de nuestra gestión para hacer de El Salvador un país próspero, equitativo, incluyente, solidario y democrático.

 

Hemos asumido con firmeza el mandato de la Constitución, que en el Artículo 53  establece que “El derecho a la educación y a la cultura es inherente a la persona humana; en consecuencia, es obligación y finalidad primordial del Estado su conservación, fomento y difusión”.

 

Y lo hemos hecho con la convicción de convertir esos derechos en obras.

 

Cuando asumí en 2009 la conducción ad honorem del Ministerio de Educación, pusimos en marcha el Plan Social Educativo Vamos a la Escuela, la primera etapa de transformaciones del sistema educativo salvadoreño.

 

Los objetivos de este noble programa siguen siendo la universalización real de la educación, aplicar un enfoque de derechos humanos para la niñez, adolescencia y la juventud, y elevar la calidad educativa.

 

Nuestros retos ahora, en este gobierno, tienen que ver  con cuatro grandes temas que ya mencionó el ministro de Educación: La formación docente, porque no podemos tener calidad educativa, si nuestros maestros maestros no están capacitados con los nuevos conocimientos que tiene el mundo en el área educativa. Por eso la formación docente es un pilar en este esfuerzo.

 

Evaluar el sistema educativo en su complejidad para encontrar las rutas de mejorarlo; la formación técnica tan urgente y tan necesaria en el país y también el tema de infraestructura para tener centros agradables en nuestro país.

 

Quisiera decirles que mi gobierno está trabajando porque los niños y los jóvenes tengan las condiciones materiales necesarias para una educación de calidad. Así  hemos ampliado la entrega de paquetes escolares hasta bachillerato y hemos iniciado el programa Un niño, una niña,  una Computadora.

 

También trabajamos por la dignificación del maestro, pese a las limitaciones presupuestarias, mejoramos sus salarios y condiciones de trabajo. Sabemos que hay mucho por hacer, pues la herencia de abandono fue muy grande, pero estamos en la ruta correcta.

 

Con estos programas estamos transformando la vida de las comunidades más pobres y sembrando esperanza para un futuro más prometedor. Esos programas tienen otra virtud: la de dinamizar las economías de las comunidades, de las micro, pequeñas y medias empresas y de los artesanos. Sólo el paquete escolar genera más de 110 mil empleos, directos e indirectos, y el Programa Vaso de Leche ofrece un mercado seguro a dos mil 300 ganaderos nacionales.

 

Son otras formas de generar oportunidades de desarrollo y crecimiento.

 

Somos conscientes de que una misión de tal trascendencia como asegurar el derecho a la educación y trabajar por su fomento y difusión merece un ordenado mecanismo de participación que involucre a todo el país.

 

La creación y funcionamiento de este Consejo es muy importante para nuestro Gobierno, pues la educación es el pilar en que se sostiene el desarrollo de las personas y la sociedad  y para continuar reduciendo las históricas desigualdades que ha sufrido nuestra sociedad debemos poner el acceso a la educación de calidad en el centro de todo nuestro trabajo.

 

Debido a su importancia y complejidad, la mejor forma de garantizar este derecho es escuchando todas las voces de la sociedad.

 

Señoras y señores:

 

Nos mueve precisamente la necesidad de continuar elevando la calidad educativa. Y cuando hablamos de “calidad educativa” nos referimos a una educación accesible a todos los ciudadanos y ciudadanas, una educación liberadora y formadora de personas como lo enseñó el maestro Freire.

 

Una educación que garantice el conocimiento para nuestra niñez y juventud, pero que a la vez les ayude a desarrollar sus capacidades, talentos y actitudes que les preparen para su vida adulta.

 

Queremos entregar a esta y a las futuras generaciones las herramientas necesarias para que construyan su bienestar y felicidad. Queremos forjar en ellos ciudadanos libres, responsables, críticos, capaces de llevar a nuestro país por la ruta correcta.

 

El Consejo Nacional de Educación tiene como finalidad mantener un diálogo constante y sincero que permita concertar las diferentes ideas y propuestas entre las entidades gubernamentales, ONG´s y Sociedad Civil, para la ejecuciónn de políticas públicas. Por eso la composición de esta instancia es amplia y plural.

 

De aquí saldrán acuerdos nacionales sostenibles, de corto, mediano y largo plazo en materia educativa, con el fin de continuar una transformación hacia una educación integral, universal y de calidad.

 

Para conseguir ese objetivo el Consejo tendrá, como ya se mencionó entre otras de sus  atribuciones:

 

Proporcionar insumos que ayuden a enriquecer las políticas y planes nacionales de educación.

 

Proponer acciones y soluciones  que viabilicen la implementación de las políticas y planes en materia de educación.

 

Promover el desarrollo de estudios, informes y evaluaciones sobre asuntos relacionados con la educación.

 

Dar seguimiento a las políticas públicas en materia de educación y emitir opiniones sobre su ejecución.

 

Estoy seguro que ustedes realizarán con éxito la tarea de articular su trabajo junto a los demás esfuerzos que se están desarrollando bajo la bandera de la participación.

 

Es decir, es necesario trabajar de la mano con el Consejo de Seguridad que ya está desarrollando el plan “El Salvador Seguro” en municipios identificados como prioritarios por su vulnerabilidad. En el caso de estos municipios, el Consejo de Educación está invitado a respaldar el fortalecimiento de la educación.

 

Al pueblo salvadoreño informamos que este Consejo está formado voluntariamente de diferentes actores de la vida nacional, con una diversidad de pensamiento y propuestas, pero sentados a la misma mesa y con un mismo objetivo.

 

El Consejo lao integran el sector académico, centros de pensamiento e investigación, organizaciones no gubernamentales, sindicales y estudiantiles, gremiales, alcaldías, empresarios, partidos políticos, las iglesias, medios de comunicación, así como de organismos internacionales y cooperación.

 

Un papel muy importante lo jugará la Secretaría Técnica del Consejo, la cual facilitará el diálogo entre los participantes.

 

La Secretaría Ejecutiva del Consejo estará a cargo de la Secretaría de Gobernabilidad de la Presidencia, la cual convocará, facilitará y presidirá las sesiones del Consejo.

 

Finalmente, señalo otra gran atribución que el Consejo tendrá: la necesidad de contribuir a identificar mecanismos para el financiamiento de políticas y planes de educación.

 

Si queremos un mejor desarrollo social, un El Salvador productivo, debemos invertir en educación.

 

Como lo dije el primer día de mi Gobierno, la meta es alcanzar gradualmente un

Presupuesto para educación equivalente al 6 por ciento del Producto Interno Bruto.

 

Amigas y amigos:

 

Asistimos hoy a un acto sin precedentes. Este es el inicio de muchas transformaciones que como país estamos llamados a alcanzar.

 

El pueblo salvadoreño puede estar seguro de que estará bien representado a través de los integrantes de este Consejo.

 

Agradezco a cada uno de ustedes la disposición y entrega con la que han decidido participar. Para animarnos a seguir, hasta ver a nuestra niñez y juventud que con mucha esperanza van todos los días a sus centros escolares. Ellos y ellas creen en nuestro país y nos invitan a hacer lo mejor de nuestra parte.