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  • El pasado 14 de octubre en horas de la madrugada de El Salvador, el pueblo del profeta mártir, asesinado el 24 de marzo por odio a la  fe, celebró lleno de júbilo el ascenso de su pastor a los altares.

El Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, agradeció hoy en nombre del pueblo salvadoreño a su santidad el Papa Francisco por reconocer el legado de San óscar Arnulfo Romero.

El profeta mártir fue elevado a los altares junto a seis beatos más, en una ceremonia religiosa oficiada por Su Santidad en la Plaza San Pedro, en Roma, la mañana del 14 de octubre.

 

En un mensaje emitido desde esa ciudad italiana, el gobernante aseguró que este acontecimiento “nos une como pueblo que cree en la dignidad humana, en la fraternidad y fortalece las relaciones bilaterales con El Vaticano establecidas desde 1922”.

“Nuestro brazo se ha reforzado con otros sucesos previos (a la canonización) como el nombramiento de monseñor Gregorio Rosa Chávez como cardenal y la buena nueva de admisión de la causa de beatificación del Padre Rutilio Grande”, dijo.

Aseguró que con la intersección y la puesta en práctica del mensaje de San Romero se contribuirá a la construcción de un futuro de paz e igualdad en El Salvador.

“Durante una de sus homilías en 1977, monseñor Romero dijo: jamás me he creído líder de ningún pueblo, porque no hay más que un líder, Cristo Jesús que es la fuente de la esperanza”, recordó el mandatario.

“Esas palabras aún resuenan en cada rincón de nuestro país, son fuente de vida y de verdad para muchos salvadoreños, y muestran la humildad que rigió su sacerdocio, su identificación y cercanía con el pueblo”, agregó.

Manifestó que el profundo valor humanista y el mensaje de paz y de justicia de San Romero ha sido transmitido a otras culturas y naciones por la comunidad católica salvadoreña en el mundo, mediante diversas manifestaciones culturales y eventos eclesiásticos.

“San Romero  es un ejemplo a seguir, nos inspira a continuar luchando por la justicia social y el respeto a los derechos humanos. Nos exige dar voz a los que no la tienen y proteger a los desposeídos, principios que han motivado la gestión de mi gobierno”, manifestó.

El gobernante reiteró el deseo de El Salvador de que Su Santidad el Papa Francisco visite pronto la “tierra de este nuevo santo”.

 

En la pronunciación del discurso del mandatario estuvieron presentes el cuerpo diplomático ante la Santa Sede; la vicepresidenta de Costa Rica, Epsy Campbell Barr; la designada presidencial de Honduras, Olga Alvarado; el nuevo Nuncio Apostólico de Argentina, Léon Kalenga y representantes de la comunidad salvadoreña en Italia, quienes expresaron al mandatario su alegría por el histórico acontecimiento de canonización.

 

Ciudad del Vaticano (Italia), 15 de octubre de 2018