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El presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, descartó hoy que el país sea o esté en peligro de convertirse en un Estado fallido y cuestionó que los medios de comunicación únicamente retomaron esta interpretación que hizo el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, y no el espíritu principal de su mensaje que fue la transformación y unión del país.

“El mensaje que dio fue más profundo, es una interpretación bíblica de lo que se tiene que hacer en El Salvador, tiene que seguirse el camino del Divino Salvador que es la transformación, y por eso en esa fecha se celebraba la transfiguración que parte de transformar internamente nuestros corazones”, expresó el mandatorio durante el programa Gobernando con la Gente realizado en la colonia La Rábida, en San Salvador.

El jefe de Estado explicó que el mensaje central de monseñor Escobar Alas encerraba un llamado a todos a trabajar por la comunidad y por la familia, y en su análisis de la situación nacional planteó el riesgo de un Estado fallido; sin embargo, el mandatario afirmó que esta interpretación del religioso no corresponde a la realidad del país.

“El Estado sigue funcionando, sigue desarrollando  sus misiones de educación, llevando servicio a la población, garantizando la seguridad, garantizando la justicia”, remarcó el gobernante.

Detalló que, desde el punto de vista jurídico, un Estado fallido implica una situación de caos y El Salvador no vive esa realidad, aunque no se puede ignorar  que se tiene que trabajar mucho por alcanzar la tranquilidad en las comunidades, respecto a las problemáticas de la inseguridad y la exclusión.

El presidente Sánchez Cerén manifestó que es importante resaltar el centro del mensaje que dio la Conferencia Episcopal de El Salvador el pasado 5 de agosto, en el que plasmó el compromiso de la iglesia Católica para transformar al país, basada en  la interpretación bíblica de la transfiguración y de la transformación.

El gobernante dio lectura a unos párrafos de la declaración de la Conferencia Episcopal en los cuales la instancia católica expresó que “a la plegaria debe unirse el compromiso de todos y cada uno, todos debemos convertirnos en artesanos de la paz”.

En esta declaración, la Conferencia Episcopal manifiesta que ha aceptado colaborar con el gobierno de la República, manteniendo su  identidad e independencia en el esfuerzo  por construir un  país libre de violencia.

Además señala que “mientras se va configurando  la comisión del gobierno en la que habrá cuatro representantes de la iglesia, tenemos que empeñarnos sin tardanza en lo que es propio de nuestra condición de bautizados, discípulos  misioneros de Jesucristo”.

San Salvador, 9 de agosto de 2014.