Print Friendly

 

El presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, destacó la figura del beato salvadoreño Óscar Arnulfo Romero y la importancia de su legado para el país, en ocasión de celebrarse el natalicio del obispo mártir este 15 de agosto.

 

“Su vida estuvo dedicada a los humildes, a los pobres, luchó por los más humildes, por los más sencillos, por los más pobres de este país, por todos los salvadoreños, y no descansó, no desmayó, aunque estuvieran las peores amenazas”, afirmó el mandatario durante el programa Gobernando con la Gente, realizado en el municipio de Jiquilisco.

 

“Aunque sabía que lo podían asesinar, él nunca se doblegó en su fe, que no puede haber en un país injusticia, que debe haber justicia, que los más pobres deben tener oportunidades; no puede ser una sociedad en la cual unos pocos tengan mucho y la mayoría no tenga nada. Esa es la injustica contra la que luchaba monseñor Romero”, añadió.

 

Indicó también que esta fecha debe ser motivo de reflexión para todos los salvadoreños, los creyentes y no creyentes.

 

“Monseñor Romero une a la sociedad salvadoreña, porque luchó siempre por la paz; monseñor Romero, el beato Romero, es una luz de esperanza para terminar con la inseguridad y llevar la seguridad a nuestro pueblo”, subrayó el gobernante, quien también recordó el mensaje del papa Francisco en el que hizo un llamado a mantener “la unidad en la esperanza” por El Salvador.

 

 

Jiquilisco (Usulután), 15 de agosto de 2015.