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El presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, se comprometió hoy en la ceremonia de su investidura a reivindicar la memoria histórica y a impulsar iniciativas de manera conjunta, que acompañen y ayuden a que las familias conozcan la verdad.“Es tiempo también de asumir la responsabilidad con las personas lisiadas y los excombatientes. Nuestro gobierno afirma hoy el compromiso de atender y dar los beneficios necesarios para que ellos y los familiares de los combatientes caídos puedan reincorporarse plenamente a la vida social y laboral”, afirmó el mandatario en su primer mensaje a la nación.

“Yo, como firmante de los Acuerdos de paz, sé que su eje transversal es promover una sociedad abierta a la negociación, al diálogo y al debate permanente y respetuoso de las ideas”, expresó el Jefe de Estado.

Por ello, aseguró, es necesario “encontrar siempre los puntos en común, las necesidades colectivas y las oportunidades de construir juntos un país en donde vivamos en progreso, con dignidad, donde tengamos justicia y paz duradera. Solo así lograremos una verdadera reconciliación nacional”.

El Presidente de la República rindió tributo al pueblo salvadoreño que derramó su sangre luchando por la justicia: “Merecen especial reconocimiento los campesinos, obreros, estudiantes, sindicalistas, intelectuales, artistas y profesionales, que se organizaron y entregaron todo por una patria libre. Reconozco también a los soldados y oficiales del ejército que murieron en cumplimiento de su deber”, dijo.

En especial, rindió un homenaje al líder Schafik Jorge Handal y a la maestra Mélida Anaya Montes. “Su lucha permanente fue por los más pobres y excluidos. Es lo que identifica a mi partido, el FMLN: la justicia social. En ella se asientan los principios éticos y el sentido de mi gobierno”, afirmó el mandatario salvadoreño y aseguró que Monseñor Óscar Arnulfo Romero guiará a este nuevo gobierno.

Expresó su deseo de que ésta y las futuras generaciones valoren y comprendan nuestra historia, que estimen los logros alcanzados y se comprometan en trabajar para desaparecer por completo la injusticia, el odio y el miedo.

“Este día reivindicamos la paz, la democracia y el derecho que logramos como pueblo para decidir sobre nuestro propio destino y progreso”, afirmó.

San Salvador, 1 de junio de 2014.