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El presidente Salvador Sánchez Cerén, al participar  hoy en la conmemoración del XXIII aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz,  se comprometió a continuar luchando con optimismo por la construcción de un país donde la paz y las oportunidades para el pueblo salvadoreño sean las principales prioridades.

Durante el acto, celebrado en el Anfiteatro del CIFCO con la presencia de más de 10 mil personas, el mandatario aseguró que con la firma de los Acuerdos de Paz, el 16 de enero de 1992 en el Castillo de Chapultepec, México, “nació el compromiso de la construcción social, mediante la concertación y la negociación permanente, quedando superada para siempre la práctica autoritaria del ejercicio del poder del Estado”.

“Como uno de los firmantes, recuerdo la emoción que nos llenó a todos de esperanza por un futuro de libertad, inclusión y equidad”, aseguró el jefe de Estado.

La ceremonia  contó también con la participación del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, funcionarios de los tres órganos del Estado, así como por representantes de la sociedad civil y de la población en general, procedentes de todo el territorio salvadoreño.

En su discurso, el mandatario rindió un homenaje a todos aquellos que “ofrendaron su vida, a los desaparecidos, a quienes siempre tenemos presente con el respeto y reconocimiento por su entrega y sacrificio”.

“Me permito nombrar a Schafik Jorge Hándal, a Mélida Anaya Montes, a Monseñor Oscar Arnulfo Romero, al doctor Abelardo Torres, a los padres jesuitas, y a tantos hermanos y hermanas que edificaron este camino”, dijo el gobernante.

El jefe de Estado aseguró además que los Acuerdos de Paz propiciaron grandes transformaciones en El Salvador y permitieron que la sociedad recuperara “su esencia democrática, basada en la pluralidad y la tolerancia, con respeto irrestricto a los derechos humanos, a la diversidad de ideas y a las diferencias”.

Agregó, que en estos 23 años se han impulsado numerosas iniciativas encaminadas a construir una nueva institucionalidad y profundización de la cultura democrática como la Reforma Constitucional, el establecimiento de reformas al Sistema de Justicia; la conformación de una Asamblea Legislativa plural e inclusiva y la creación de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.

Asimismo, destacó el fomento de una Fuerza Armada no deliberante y respetuosa de la Constitución de la República; la creación de una Policía Nacional Civil basada en el respeto a los derechos humanos, un Tribunal Supremo Electoral garante de la transparencia y responsable del ejercicio libre del voto y el Consejo Nacional de la Judicatura.

En su intervención, el mandatario reconoció los retos a los que se enfrenta el país para alcanzar la paz y la tranquilidad que desean las familias salvadoreñas, para lo cual instó a seguir con optimismo construyendo el país con el “que soñamos”.

“Que esta esperanza, inspirada por niñas y niños, y por esta juventud vibrante que nació bajo un sistema de libertades en El Salvador, mantenga siempre viva la vocación democrática y pacifista”, dijo el gobernante.

La ceremonia de conmemoración tuvo como antesala una serie de actos culturales realizados por el coro de la Escuela de Izalco, el ballet Folklórico Nacional, la secretaría de la Cultura y el Instituto Nacional de la Juventud (INJUVE).
San Salvador, 16 de enero de 2015.