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  •  El gobernante informó los progresos de El Salvador en materia social, económica y seguridad.

 

El Presidente Salvador Sánchez Cerén informó hoy sobre los avances de El Salvador en la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, durante su disertación en el 72° periodo de sesiones ordinarias de la Asamblea General de la ONU, que se celebra en la ciudad de Nueva York (Estados Unidos).

 

La Agenda 2030 fue adoptada por los 193 Estados miembro en 2015, y la misma constituye un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, y tiene a su vez el propósito de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.

 

Este instrumento plantea 17 Objetivos con 169 metas de carácter integrado que abarcan las esferas económica, social y ambiental. El Salvador fue el primer país en el mundo que firmó con la ONU un acuerdo para la implementación acelerada de los mismos.

 

En este sentido, el mandatario aseguró que durante su gobierno se ha destinado más de la mitad del gasto público en educación, salud y protección social, con el fin de reducir la pobreza extrema y potenciar el desarrollo social.

 

De igual forma, se ha incrementado la asignación de recursos a programas enfocados a la reducción de la pobreza.

 

En materia de educación, dijo que se han logrado importantes avances en la erradicación del analfabetismo y el incremento de la oferta educativa inclusiva, manteniendo una alta cobertura de educación primaria en los últimos 4 años.

 

“Asimismo, destacan los avances en materia de seguridad alimentaria y nutricional, reduciendo la desnutrición crónica infantil. Impulsamos la agricultura familiar, apoyando a los pequeños productores, mejorando sus ingresos, y garantizando la seguridad alimentaria a través de procesos participativos y sostenibles”, aseguró el estadista.

 

El gobernante aseguró que en materia de empleo y oportunidades, se estableció el Sistema Nacional de Empleo, beneficiando a jóvenes con programas que mejoran sus capacidades para el trabajo, y se realizan esfuerzos para generar un clima favorable para las inversiones extranjeras.

 

Expresó que en el ámbito fiscal existen importantes desafíos que exigen consensuar acuerdos que permitan alcanzar un mayor dinamismo y desarrollo económico que acompañe los avances sociales y beneficie a la población.

 

 

Manifestó además que el desarrollo sostenible requiere de un entorno de paz y seguridad, por esa razón su administración impulsó un proceso de diálogo a nivel político y multisectorial que tuvo como principal resultado el Plan El Salvador Seguro.

 

“Este Plan tiene un enfoque integral en el abordaje del fenómeno de la violencia y con énfasis en el área de la prevención y un alto respeto a los Derechos Humanos. A dos años del inicio de su implementación, constatamos buenos resultados de este proceso, disminuyendo alrededor del 50 por ciento las cifras de homicidios y otro porcentaje similar en el caso de extorsiones”, dijo.

 

En su mensaje, el gobernante reiteró “la urgente necesidad” de vincular la Agenda 2030 con la Agenda de Acción de Addis Abeba, que establece más de 100 medidas y prácticas para generar inversiones que impulsen el desarrollo sostenible en los próximos 15 años.

 

“Desde nuestra visión concebimos una estrategia de financiamiento que abarque todas las fuentes y apele a las responsabilidades compartidas para alcanzar los ODS a nivel nacional”, dijo

 

Agregó que sobre esa base “reconocemos que la Agenda de Desarrollo Sostenible para erradicar la pobreza y la desigualdad, es un reto para los Países de Renta Media, de los cuales El Salvador es parte”.

 

“Para las naciones consideradas en esa categoría es imprescindible eliminar las mediciones basadas únicamente en la renta promedio, o sea solo en los ingresos económicos, y que esconden las desigualdades económicas, sociales y culturales”, acotó.

 

En este sentido, reafirmó ante los 193 Estados que integran la ONU, el llamado a ir más allá y avanzar hacia la implementación de un cálculo multidimensional.

 

“Igual de relevante es referirnos a la deuda soberana, pues por sus impactos negativos sobre el desarrollo, resulta prioritario un mecanismo de reestructuración que promueva un reparto justo y compartido entre deudores y acreedores, basado en las necesidades humanas”, acotó.

Nueva York (Estados Unidos), 21 de septiembre de 2017