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El presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, exaltó hoy en la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible post 2015 el legado del beato Óscar Arnulfo Romero a favor de la justicia social y la dignidad humana, apuestas planteadas en los nuevos 17 Objetivos Globales.

“Para el pueblo de El Salvador, esta cumbre que definirá los destinos de la humanidad, ocurre en un año especial, el año de la beatificación de nuestro arzobispo mártir Óscar Arnulfo Romero”, afirmó el estadista al iniciar su intervención en este foro mundial.

En esta cumbre los gobiernos aprobarán las apuestas de desarrollo de la humanidad para el periodo 2015-2030, las cuales orientarán las acciones tras los avances que han presentado las naciones al trabajar por el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, adoptados en el año 2000.

Con estas 17 nuevas apuestas el mundo busca erradicar de la pobreza y el hambre, el acceso a la salud, la educación, el agua y la energía, la materialización de la equidad de género, el combate al cambio climático y la protección de los ecosistemas.

“La beatificación de esta voz universal acompañará los objetivos de este encuentro mundial, pues Monseñor Romero trabajó y ofrendó su vida por los ideales de justicia y dignidad humana que hoy nos proponemos”, dijo el presidente Sánchez Cerén, al dedicar el inicio de su discurso al obispo mártir, que hizo de la opción preferencial por los pobres su apostolado.

El mandatario deseó que “el mensaje de valentía y paz del beato Romero nos guíe también en esta cumbre y nos de impulso para construir bienestar y felicidad en el planeta”.

Nueva York (EE.UU.), 25 de septiembre de 2015.