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El presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, entregó este día un total de 177 viviendas a familias en la comunidad Santa Lucía, del municipio de San Julián, en Sonsonate, quienes por 13 años habían habitado en viviendas temporales tras los terremotos que afectaron al país en enero y febrero de 2001 y por daños de otros fenómenos naturales.

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“Sabemos que no ha sido nada fácil vivir durante 13 años en viviendas temporales. Gracias a Dios y al trabajo en conjunto que hemos realizado, esa situación desfavorable ha terminado, ahora cuentan con casas seguras y dignas”, dijo el mandatario durante el acto de entrega de los inmuebles.

El jefe de Estado expresó su satisfacción por la entrega de las viviendas y reiteró que como gobierno lucharán por asegurar a todas las familias salvadoreñas su derecho a una vivienda digna.

“Este día reciben un espaldarazo, un apoyo, en el esfuerzo diario de todos ustedes por darles algo mejor a sus hijos e hijas. Si el tema de la vivienda es solventado, ustedes podrán enfocarse en otros propósitos familiares”, afirmó.

Agregó que “como Presidente de la República, me llena de mucha alegría presenciar un momento como este, pues por muchos años he acompañado las causas del pueblo, de los menos favorecidos. Ha sido nuestra lucha asegurarles a todas las familias salvadoreñas su derecho a una vivienda digna”.

Para la construcción de las 177 casas el gobierno, a través del Viceministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano, invirtió más de $830 mil dólares provenientes de  los $70 millones de un préstamo del BID, los cuales están destinados al Programa de Vivienda y Mejoramiento Integral de Asentamientos Urbanos Precarios, un visionario proyecto que pretende beneficiar a 60 mil familias salvadoreñas de escasos recursos.

El programa abarca proyectos como la construcción de 3,452 viviendas, mejoramiento de piso para 8,515 casas, subsidio para 258 familias y beneficios con obras físicas de protección y transformación comunitaria para un total de 3 mil hogares. Además, se propone alcanzar la cifra de 40 mil familias beneficiadas a través de la regularización de sus lotes.

Asimismo, el mandatario anunció que, con el apoyo de la Alcaldía Municipal de San Julián, que dirige el alcalde Gabriel Serrano, los habitantes de esta comunidad serán beneficiados con obras de urbanización, como el sistema de agua potable, aguas lluvias y energía eléctrica pública.

“Como Gobierno nos proponemos darles más que cuatro paredes, nosotros queremos entregarles una vivienda digna, asegurar el derecho de sus hijos a educación y salud de calidad, darles seguridad a sus comunidades y convertir todos los espacios públicos en lugar de convivencia”, manifestó.

El jefe de Estado aseguró que desde el pasado quinquenio, una de las prioridades es atender el déficit habitacional y la precaria situación en que viven miles de salvadoreños.

“Con el gobierno del Presidente Funes inició esta gran misión de darles un techo seguro a todos ustedes. Nosotros asumimos el compromiso de continuar con esta gran obra”, dijo el mandatario.

El gobernante expresó además que la entrega  de estas viviendas constituye un paso más para reducir la vulnerabilidad del país y reiteró que todos los salvadoreños y salvadoreñas tienen derecho a una vivienda segura y digna.

“Les invito a cuidar sus viviendas y les animo a seguir trabajando por la sana convivencia en esta comunidad. La paz y la seguridad es un trabajo colectivo y constante. Si son una comunidad unida y solidaria alcanzarán muchos más beneficios compartidos”, dijo.

Durante el acto, el Presidente de la República, se conmovió con la interpretación de la canción Casas de Cartón, que hizo Lisandro, un niño de la comunidad.

La historia que relata la canción, compuesta por el venezolano Alí Primera y que también es interpretada por el grupo Los Guaraguao, del mismo país, es muy parecida “al sufrimiento que muchos de ustedes tuvieron que vivir en sus casas improvisadas”, dijo el mandatario.

Sin embargo, dijo que este día vio en Santa Lucía “alegría en los corazones” y mucha fe, basada en “lo más profundo de nuestros corazones y nuestros sentimientos religiosos”.

San Salvador, 31 de julio de 2014.