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El presidente Salvador Sánchez Cerén inauguró hoy  la Conferencia Centroamericana “Estrategias efectivas para  la atención de riesgos por desastres: su financiamiento y aseguramiento”, organizada por el Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres Naturales en América Central (CEPREDENAC) y los entes rectores de Protección Civil de los países de esta región.

La Conferencia que se efectuará hoy y mañana en la capital, ha reunido a  expertos latinoamericanos, quienes desarrollarán temáticas relacionadas a la protección financiera ante los desastres a través de cinco sesiones. Además,  se cuenta con la participación de instituciones gubernamentales de Centroamérica, organismos del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), universidades centroamericanas y organismos internacionales.

“Es un honor para El Salvador ser sede de esta importante conferencia (…) la mayor riqueza de estas sesiones será el intercambio de experiencias que nos permitirá a los países centroamericanos, ampliar nuestras posibilidades en cuanto a estrategias efectivas para atender los riesgos de desastres en la región” expresó el mandatario.

A través del desarrollo de esta Conferencia se espera conocer los enfoques, mecanismos financieros e instrumentos que en caso de desastres se han implementado en América Latina, permitiendo identificar sus avances y dificultades.

Asimismo, se busca aportar  una base conceptual e instrumental para impulsar el desarrollo de estrategias efectivas de financiamiento y aseguramiento de riesgos por desastres, para enfrentar de mejor forma los efectos e impactos de los mismos sin producir grandes desbalances en las cuentas fiscales.

El mandatario explicó que las constantes amenazas de fenómenos naturales y el incremento de la densidad poblacional han expuesto a la región a catástrofes a lo largo de la historia, causando miles de muertes, damnificados y un impacto negativo en la economía de las naciones, con altos costos y desequilibrios en las finanzas públicas.

“Todos los gobiernos de la región centroamericana estamos conscientes de la necesidad de integrar la gestión de riesgos en las políticas, planes y programas de desarrollo sostenible de nuestros países (…) Compartimos el fundamental principio de la dignidad humana y de esto parte también nuestro compromiso de estar a la altura con estrategias de prevención y mitigación en caso de desastres para garantizar la protección y bienestar de las personas”, dijo el mandatario.

Destacó además los programas que el Gobierno salvadoreño impulsa para disminuir  la vulnerabilidad en la que vive la población y que han permitido contar con información científica oportuna para actuar de manera responsable y efectiva ante eventos naturales.

“De acuerdo al Reporte Mundial de Riesgo de Desastres de las Naciones Unidas, en el año 2012 El Salvador se consideraba el décimo país más vulnerable a nivel mundial. Este dato justifica el trabajo que estamos realizando desde la Dirección de Adaptación al Cambio Climático y Gestión Estratégica del Riesgo en el Ministerio de Obras Públicas, que ha significado un avance importante en nuestro país en el aumento de la resiliencia ante los desastres en el Marco de Acción de Hyogo 2005-2015”, dijo el mandatario.

Además, resaltó la creación del programa GENSAI con asistencia de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) y en colaboración al Ministerio de Obras Públicas (MOP), el cual busca fortalecer la capacidad de la Dirección de Adaptación al Cambio Climático y Gestión Estratégica del Riesgo para mejorar la gestión ante la vulnerabilidad de la infraestructura pública debido a fenómenos naturales.

En su discurso, el mandatario también destacó la importancia de trabajar  estrategias en la región que permitan garantizar un ambiente sano, productivo y seguro para la población, a través de la protección y recuperación de su riqueza biológica y recursos naturales, la minimización de  la degradación ambiental y la generación o resiliencia ante los efectos del cambio climático.

“Necesitamos estrategias de seguridad ambiental hacia el despegue socioeconómico que estamos impulsando, orientadas a imprimir resiliencia a la economía, la sociedad y la infraestructura social  y productiva, dirigidas a desarrollar capacidad de protegernos ante el riesgo y reimpulsarnos para mejorar la calidad de vida de nuestra gente”, dijo.

Expresó también que “Necesitamos poner como el primordial objetivo de nuestras políticas la superación de la extrema pobreza, entender el crecimiento económico como una tarea estratégica dirigida a superar las desigualdades extremas, la exclusión y por lo tanto la vulnerabilidad de los sectores más pobres, que resultan mayormente afectados en los casos de desastre”.

San Salvador, 27 de octubre de 2014.