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El presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, juramentó esta mañana al licenciado Hato Hasbún como comisionado presidencial de Seguridad Ciudadana y Convivencia y al ingeniero Carlos de Jesús Pozo como comisionado presidencial para Asuntos Fronterizos de El Salvador.

Ambas figuras fueron creadas recientemente por el presidente Sánchez Cerén a través de un decreto ejecutivo con el objetivo de coordinar los esfuerzos de las instituciones que intervienen tanto en el tema de seguridad como en el tema aduanero.

Estos nombramientos “son importantísimos para la vida no sólo política, sino para garantizar la seguridad y tranquilidad de las personas, y además fortalecer los lazos de amistad entre los países centroamericanos (…) para avanzar en el proceso de la unión aduanera”, aseguró el mandatario tras tomar juramento a los comisionados, en un acto realizado en Casa Presidencial.

El gobernante indicó que el comisionado presidencial de Seguridad Ciudadana y Convivencia tendrá dentro de sus atribuciones la coordinación de las distintas instituciones gubernamentales que actuarán en la implementación de las acciones del Plan El Salvador Seguro –elaborado por el Consejo de Seguridad Ciudadana y Convivencia (CNSCC)– en 50 municipios, en los cuales se registran altos índices de inseguridad.

Para ello “se necesita una estrecha coordinación, esa será una de las funciones del licenciado Hasbún, de interactuar, de cohesionar y que estas instituciones, en el municipio, en el territorio, actúen de forma coordinada”, aseguró el mandatario.

“Pero además, también hay que garantizar el acceso a la justicia y la protección a las víctimas en esos lugares, por lo tanto (el comisionado de Seguridad) también va a tener atribuciones de coordinar con las otras instancias del Estado: con el ministerio público, con la Asamblea Legislativa y con el poder judicial”, añadió.

Por su parte, el comisionado Hasbún aclaró que su rol en ese cargo no será de sustituir a los funcionarios que ya tienen establecido su trabajo en el área de seguridad, como es el caso del ministro de Justicia y Seguridad Pública.

“No se trata de sustituir absolutamente nada, cada quien sigue en sus funciones dirigiendo los planes específicos, en este caso concreto de seguridad (…) esta es una tarea estrictamente de buscar apoyarles para articular esos esfuerzos”, dijo.

Respecto a las atribuciones del Comisionado para Asuntos Fronterizos, el presidente Sánchez Cerén destacó que su trabajo priorizará la unión aduanera con Guatemala y Honduras, países que junto a El Salvador conforman el Triángulo Norte de Centroamérica.

“Es una tarea de coordinación administrativa y operativa para armonizar a todas aquellas instituciones que tienen que ver con la parte de migración y con la parte de aduanas, para afinar y facilitar sus procesos”, puntualizó el mandatario.

“Esto es parte de un proceso de integración centroamericana, pero además es una demanda de la población y es una demanda también de los sectores productivos, de los inversionistas extranjeros, que esperan una mayor agilización de los procesos en las aduanas”, aseguró.

El comisionado Pozo añadió, por su parte, que otro punto importante de su trabajo será la coordinación que debe de existir con los países vecinos para homologar los procedimientos para tener aduanas integradas, facilitando de esa manera el tránsito de mercancías.

“En la actualidad la velocidad que viajan los transportes (de mercancías) en la región no anda arriba de los 25 kilómetros por hora. El reto es aumentar esa velocidad”, aseguró el comisionado para Asuntos Fronterizos.

El comisionado Hasbún –quien también funge como secretario de Gobernabilidad y Comunicaciones de la Presidencia– es actualmente el coordinador del CNSCC; por su parte, el comisionado Pozo se ha desempeñado como embajador de El Salvador en Honduras.

San Salvador, 23 de marzo de 2015.