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  • El jefe de Estado y la Primera Dama, Margarita Villalta de Sánchez, participaron en la misa solemne realizada en Catedral Metropolitana para honrar al patrono de los salvadoreños.

El Presidente Salvador Sánchez Cerén y la Primera Dama, Margarita Villalta de Sánchez, se unieron a la feligresía católica salvadoreña en la celebración eucarística en honor al Divino Salvador del Mundo, patrono de los salvadoreños, realizada en Catedral Metropolitana.

Durante la misa solemne, celebrada por el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, también estuvieron presentes el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Oscar Armando Pineda; el alcalde de San Salvador, Ernesto Muyshondt; diputados y diputadas de la Asamblea Legislativa así como funcionarios de distintas dependencias de gobierno.

En la homilía, el arzobispo destacó la importancia de la celebración en honor al Divino Salvador del Mundo este año, enmarcada en el anuncio de la canonización de Monseñor Óscar Arnulfo Romero.

“Nos acercamos a los 500 años de celebrar al Divino Salvador del Mundo pero este año, 2018, nuestra celebración es histórica porque es la ocasión especial para agradecer al Divino Salvador del Mundo el que nos conceda la gracia de ser elevado a los altares en su calidad de santo a nuestro amado mártir, obispo y pastor, San Oscar Arnulfo Romero”, aseguró el arzobispo.

El jerarca católico también hizo un llamado a los diputados y diputadas de la Asamblea Legislativa para que tomen decisiones en favor de la población en distintos ámbitos.

“Hoy, a la vez que le expresamos nuestra gratitud al Señor, le suplicamos por intercesión de Monseñor Romero ilumine las mentes y mueva las voluntades de nuestros legisladores para que lejos de aprobar leyes injustas promuevan y aprueben una justa ley de aguas, defiendan el derecho de la propiedad de los campesinos y promuevan una justa reforma de las pensiones”, dijo.

Sobre el tema del agua, el arzobispo enfatizó su petición: “a los señores diputados, en nombre del Señor, primero que no privaticen el agua, que no promuevan un proyecto de ley que pretenda legitimar las injusticias que conlleva la comercialización del agua, que por favor aprueben la ley general del agua que garanticen su derecho a todos los salvadoreños”.

Además, pidió por el respeto de los derechos de los migrantes, principalmente a quienes se han visto afectados por la suspensión por parte del gobierno estadounidense del Estatus de Protección Temporal (TPS) y de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), al tiempo que solicitó que se les reconozca a estos compatriotas “el gran aporte a la nación de Estados Unidos y se les haga justicia resolviéndoles favorablemente su situación migratoria”.

“Pedimos al Divino Salvador del Mundo nos conduzca a todos por caminos de justicia y santidad para que se transfigure verdaderamente nuestro país y podamos vivir en auténtica paz social, unidad y fraternidad, como conviene a todos”, añadió.

Con este acto la feligresía católica salvadoreña cierra las actividades realizadas en honor al Divino Salvador del Mundo, las cuales se realizan año con año la primera semana de agosto.

San Salvador, 6 de agosto de 2018.