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  • El estadista salvadoreño fue invitado, de manera especial, por ambas partes negociadoras, en reconocimiento a sus aportes y compromisos con la paz y la reconciliación en Colombia.

 

  • El mandatario compartió con ambas partes en conflicto la experiencia de negociación y paz en El Salvador. 

El presidente Salvador Sánchez Cerén participó hoy como testigo de honor en la firma del acuerdo de cese al fuego definitivo y la dejación de armas suscrito por el gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP), el cual constituye un primer paso para la construcción de la paz definitiva.

El presidente Sánchez Cerén recibió una invitación por el gobierno de ese país para participar en la histórica firma, como un reconocimiento a su vocación pacifista y a su experiencia como signatario de los Acuerdos de Paz en El Salvador en 1992.

 

El documento, firmado por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y el jefe de la FARC-EP, Timoleón Jiménez, en La Habana (Cuba), establece puntos como: El cese al fuego y de las hostilidades bilateral y definitivo y El  abandono de las armas por parte de las FARC.

 

Asimismo, contempla garantías de seguridad y lucha contra las organizaciones criminales responsables de homicidios y masacres o que atentan contra defensores de derechos humanos, movimientos sociales o movimientos políticos, y la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz.
El jefe de Gobierno salvadoreño, a su llegada anoche a Cuba, saludó la histórica firma, la cual consolida a América Latina como una zona de paz.
Para el presidente Santos, este día marcará la historia de Colombia, ya que después de más de 50 años de “enfrentamiento, muertes, atentado y dolor”, se ha puesto punto final al conflicto armado con las FARC-EP.

 

“Lograr este acuerdo nos llena de fe y esperanza. Han sido más de 30 años de intento para poner punto final a este conflicto, y hoy  hemos dado el paso más definitivo en esta dirección, no solamente se acordó el fin de las confrontaciones con el cese al fuego, sino también se definió un programa preciso para que las FARC-EP dejen las armas para siempre”, dijo el mandatario colombiano.

Por su parte, el jefe de la FARC-EP manifestó que este acuerdo acerca un paso más al pacto que pondrá fin al conflicto y permitirá la construcción de una paz estable y duradera.

 

“Desde el principio sostuvimos que la firma de este acuerdo es la mejor oportunidad que tendrá nuestro país para enrumbarse hacia la justicia social y el progreso sobre la base que serán abiertas las compuertas de la democracia verdadera, para que los movimientos sociales y políticos de oposición, gocen de plenas garantías”, manifestó el líder guerrillero.
La ceremonia contó además con la participación del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, quien aseguró que la firma de este acuerdo fortalece el compromiso por la paz.
“Confiamos que los logros del día de hoy van a proveer para el paso final de la negociación, nuestras expectativas son muy altas en este momento, que este acuerdo alcanzado se va a convertir en una realidad, los animo y aliento a que cumplan esta meta”, dijo el secretario de la ONU.
En el acto participaron además los presidentes de Cuba, Raúl Castro (país garante junto a Noruega); de Chile, Michelle Bachelet y de Venezuela, Nicolás Maduro (países acompañantes), al igual que los mandatarios de República Dominicana, Danilo Medina, y de  México, Enrique Peña Nieto.

 

 

 

La Habana (Cuba) 23 de junio de 2016.