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El presidente Salvador Sánchez Cerén y el canciller venezolano, Elías José Jaua recorrieron esta tarde el lugar donde vivió la última etapa de su vida Monseñor Óscar Arnulfo Romero, en la Capilla del hospitalito de la Divina Providencia, en San Salvador, así como el altar en el que el 24 de marzo de 1980 el obispo mártir oficio su última misa.

El canciller venezolano se sorprendió al conocer el espacio donde habitó Monseñor Romero, una pequeña casa convertida ahora en museo en el que se encuentran artículos personales y algunas fotografías sobre la vida del mártir salvadoreño.

El funcionario también contempló la habitación de la casa, lugar en que cada noche reflexionaba sobre el sufrimiento del que era víctima el pueblo salvadoreño, del cual siempre fue defensor.

El Presidente Sánchez Cerén y el jefe de la diplomacia de Venezuela fueron guiados por religiosas pertenecientes a la orden de Las Carmelitas, con quienes Monseñor Romero compartió durante el tiempo en que vivió en el lugar. Las religiosas contaron algunas de las experiencias cotidianas con el arzobispo, que sirvieron para caracterizar su personalidad.

El canciller venezolano también estuvo frente al altar en el que Monseñor Romero ofició su última misa la tarde del 24 de marzo de 1980, cuando fue asesinado.

Luego, el Presidente Sánchez Cerén y el canciller Jaua recorrieron los pasillos del Hospital Divina Providencia, mismos que Monseñor solía recorrer para dar aliento a los pacientes que ahí eran atendidos.

Al finalizar el recorrido, el diplomático venezolano agradeció al presidente Sánchez Cerén y a las religiosas Carmelitas por el recorrido y calificó este sitio como un “lugar santo”.

San Salvador, 4 de julio de 2014.