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El presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, participó hoy con mucho gozo en la beatificación de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, ceremonia religiosa a la que asistieron miles y miles de personas junto a delegaciones de todos los continentes y los mandatarios de Ecuador, Panamá y Honduras, así como representantes de los gobiernos de Cuba, Venezuela, Costa Rica, Guatemala y Belice.

El gobernante llegó al templete instalado por la iglesia Católica frente al monumento al Divino Salvador del Mundo, patrono de El Salvador, para participar de la eucaristía en la que el cardenal Angelo Amato leyó en latín la carta en la que el papa Francisco informa sobre la proclamación como beato de Monseñor Romero, cuyo día de celebración será cada 24 de marzo.

Tras esta lectura, el monseñor Jesús Delgado, quien fue el secretario personal de Monseñor Romero cuando ejerció su apostolado al frente de la Arquidiócesis de San Salvador, leyó la carta en español.

“Facultamos para que el venerable siervo de Dios, Óscar Arnulfo Romero Galdámez, obispo y mártir, pastor, según el corazón de Cristo, evangelizador y padre de los pobres, testigo heroico del reino de Dios, reino de justicia, fraternidad y paz, en adelante de se le llame “Beato” y se celebre su fiesta el día 24 de marzo en que nació para el cielo”, expresó delgado al trasladar el mensaje del Sumo Pontífice.

Junto al presidente nchez Cerén acompañaron el rito litúrgico los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, de Panamá, Juan Carlos Varela, de Honduras, Juan Orlando Hernández, el primer vicepresidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, el vicepresidente de Venezuela, Jorge Arreaza, el vicepresidente de Costa Rica, Helio Fallas, el vicepresidente de Guatemala, Alejandro Maldonado, y el viceprimer ministro de Belice, Gaspar Vega.

La plaza del Salvador del Mundo y más de 50 cuadras a la redonda se colmaron de peregrinos que llegaron desde todo El Salvador para presenciar este acontecimiento histórico que ha llenado de alegría y esperanzan a la nación salvadoreña, a la luz del legado de Monseñor Romero, asesinado el 24 de marzo de 1980 y reconocido beato de la iglesia católica 35 años después.

El presidente nchez Cerén dijo temprano, a través de su cuenta personal de Twitter @sanchezceren, que “el legado de Monseñor Romero por la verdad, la paz y la dignidad ilumina a nuestros pueblos”.

Afirmó que el pueblo salvadoreño “abre sus corazones a la fe para seguir marchando por el camino virtuoso” que inició el obispo mártir de El Salvador.

Por su parte, el presidente Correa a su llegada esta mañana al Aeropuerto Internacional Monseñor Óscar Arnulfo Romero felicitó al pueblo salvadoreño por la beatificación del mártir.

Romero, afirmó el mandatario suramericano, nos inspira y convoca a seguir trabajando por la justicia, la verdad y la solidaridad.

San Salvador, 23 de mayo de 2015.