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  • El gobernante participó en el acto litúrgico con el que la feligresía católica recordó el martirio del santo salvadoreño, consumado hace 39 años en un acto motivado por odio a la fe que profesaba.

El Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, y la Primera Dama, Margarita Villalta de Sánchez, se unió a la feligresía de la Iglesia católica en la conmemoración del aniversario número 39 del martirio de San Óscar Arnulfo Romero, santo salvadoreño reconocido a nivel mundial por su defensa de los pobres, su exigencia por el respeto a los derechos humanos y su demanda por justicia social.

El aniversario del martirio del santo salvadoreño fue conmemorado con una misa celebrada en Catedral Metropolitana por el arzobispo metropolitano, José Luis Escobar Alas, con la participación de obispos de la Conferencia Episcopal de El Salvador y del cardenal salvadoreño, monseñor Gregorio Rosa Chávez.

Durante la homilía, el arzobispo metropolitano destacó la misión pastoral que realizó San Romero, señalando que la misma trascendió de la mera predicación del evangelio y se orientó a su puesta en práctica.

“Monseñor Romero no redujo su misión al anuncio de la buena noticia: denunció la lógica de este mundo asentada sobre los ídolos del poder y la riqueza, la autocomplacencia y la violencia de las armas, que provocan cientos de víctimas inocentes”, expresó monseñor Escobar Alas.

El arzobispo también felicitó a los diputados de la Asamblea Legislativa por la decisión de dejar sin efecto los artículos de la ley de aguas que ya habían aprobado en el seno de la Comisión de Medio Ambiente y Cambio Climático, solicitando además que se apruebe una normativa que garantice el derecho humano a este recurso y evite su privatización, en consonancia con la postura gubernamental.

Asimismo, se pronunció en favor de un sistema de pensiones digno y justo para los trabajadores, trabajadoras, jubilados y jubiladas, así como por la aprobación de una ley de reconciliación nacional en donde prevalezca la justicia para las víctimas del conflicto armado.

“Estoy seguro que desde el cielo [San Óscar Romero] ora por nosotros y nos acompaña en estos esfuerzos de justicia, aquí en medio de nosotros, para que tengamos leyes justas que garanticen el derecho al agua a todos, y pensiones dignas y justas, y para que seamos una sociedad en verdad reconciliada en la justicia, y así vivamos en paz”, dijo el jerarca católico.

Monseñor Óscar Arnulfo Romero fue asesinado el 24 de marzo de 1980 por un grupo paramilitar de extrema derecha, mientras celebraba la eucaristía en la Capilla del Hospital Divina Providencia, en San Salvador.

En 2015 el Papa Francisco firmó un decreto en el que la Iglesia católica reconocía el martirio del obispo salvadoreño in odium fidei (en odio a la fe), liberando la causa de canonización de Romero promovida por la iglesia salvadoreña desde la década de 1990, proceso que culminó el 14 de octubre de 2018 con la proclamación del obispo mártir como santo de la Iglesia católica.

San Salvador, 23 de marzo de 2019.