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  • Ambos participaron en la misa celebrada por el Nuncio Apostólico en Catedral Metropolitana, durante la cual también quedó manifiesto el júbilo por el anuncio de la canonización del beato salvadoreño Óscar Arnulfo Romero.

El Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, y la Primera Dama, Margarita Villalta de Sánchez, se unieron a la comunidad católica salvadoreña en la celebración del quinto aniversario de la elección del Papa Francisco, en honor a quien se realizó una misa en Catedral Metropolitana de San Salvador, durante la cual también hubo júbilo por el anuncio de la canonización del beato salvadoreño Óscar Arnulfo Romero, avalada recientemente por Su Santidad.

“Mi gobierno se une al pueblo salvadoreño en este celebración de los cinco años del papado de Francisco, son cinco años en los que el pueblo salvadoreño ha sido bendecido con la canonización de monseñor Romero y eso también permite al pueblo seguir trabajando por la paz, seguir trabajando por la justicia, seguir trabajando también por los más necesitados”, aseguró el Presidente, luego de participar en la eucaristía.

“El Papa Francisco nos ha dado grandes mensajes, mensajes importantes que tienen que ver con la defensa de nuestros migrantes, con la defensa del medio ambiente y nos ha inspirado a trabajar por la paz mundial”, añadió el jefe de Gobierno.

La liturgia fue oficiada por el Nuncio Apostólico, Léon Kalenga, quien hizo especial énfasis en la canonización de monseñor Romero, suceso con el cual, aseguró, ha estado plenamente comprometido.

“A usted, Presidente, yo recuerdo que le expliqué que una de las tareas que tenía en este país era beatificar y canonizar, ayudar al Papa Francisco a canonizar a nuestro querido pastor y profeta mártir monseñor Óscar Romero, ahora lo puedo decir: misión cumplida”, expresó el Nuncio Apostólico, quien agradeció al jefe de Estado y a la Primera Dama por participar en la celebración.

Monseñor Kalenga también aprovechó la ocasión para dedicar a la Primera Dama la bendición apostólica del Papa Francisco con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer.

“Ella, doña Margarita, ha sabido y sabrá seguir promoviendo acciones en favor de las mujeres salvadoreñas”, aseguró.

Durante la homilía, a cargo del obispo electo de San Miguel, Fabio Colindres, fue destacado el rumbo que el Papa Francisco ha dado a la Iglesia católica en favor de los pobres, opción que también caracterizó la vida y obra de monseñor Óscar Arnulfo Romero.

“El Papa se ha vuelto experto en alentarnos en el camino hacia Dios y hacia los hermanos más distantes y marginados”, aseguró monseñor Colindres.

“Francisco habla de una reorientación de la política como una forma elevada de caridad y de amor que sirva al hombre (…) política como servicio a los más necesitados, es un tema que debe cuestionarnos, motivarnos en vistas al máximo bien común que radica en el amor, la unidad, la justicia y la paz”, añadió.

También destacó el profundo afecto que el Papa Francisco profesa por la vida y obra de monseñor Óscar Arnulfo Romero, cuya canonización aprobó luego de firmar los decretos que validan el milagro por intercesión del beato salvadoreño, requisito fundamental para elevarlo a los altares.

“Romero finalmente, por la misericordia de Dios, será puesto como modelo de pastores por su entrega total a sus hermanos y por su amor radical por la iglesia”, dijo.

El arzobispo de San Salvador, monseñor José Luis Escobar Alas, también agradeció al Papa Francisco sus oficios para lograr la canonización de Romero.

“No tenemos palabras para expresar nuestro sentimiento de inmensa gratitud, alegría, dicha y felicidad. Es el más grande acontecimiento de la historia de nuestro país y de la iglesia en El Salvador, la elevación a los altares de nuestro amadísimo monseñor Óscar Arnulfo Romero”, manifestó el arzobispo.

San Salvador, 11 de marzo de 2018.