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El presidente Salvador Sánchez Cerén dio un nuevo impulso al Programa Nacional de Alfabetización en su habitual encuentro con distintos sectores de la sociedad en la residencia presidencial, convertida en un centro promotor de cultura por iniciativa del estadista y la primera dama, Margarita Villalta de Sánchez.
 
El programa Casa Abierta, que transmiten los medios públicos Televisión El Salvador Canal 10 y la Radio Nacional, acompañados por otros privados y comunitarios, fue dedicado por el gobernante este sábado 5 de septiembre al noble empeño de rescatar de la ignorancia a cientos de miles de personas.
 
La cita en la elegante casa que fuera residencia de los gobernantes que le precedieron –Sánchez Cerén y Margarita decidieron continuar su vida en su casa de familia-, fue propicia para el homenaje, revisar lo hecho y el compromiso para seguir adelante.
 
Razones existen para esos tres actos, en primer lugar, gracias al esfuerzo de decenas de miles de voluntarios, autoridades del Ministerio de Educación, instituciones sociales y privadas, alcaldías, y los propios beneficiados, el analfabetismo ha bajado en el país 6.1 por ciento.
 
El censo de 2007 estableció que el 17.9 por ciento de la población era analfabeta entonces, una fría cifra que denuncia el drama de unos 640 mil salvadoreñas y salvadoreños cuyas vidas eran agobiadas por la ignorancia, además del desamparo en que los mantuvieron gobiernos atentos solo a las élites ricas y de poder.
 
Las estadísticas oficiales indican que ese doloroso indicador descendió a 11.8 por ciento hasta la fecha, en una tendencia sostenida al descenso.
 
Sánchez Cerén ha contado que como educador desde el inicio de sus actividades revolucionarias tuvo la decisión  de luchar contra ese mal social que hace más infeliz y vulnerable  la vida de los pobres.
 
La mejor coyuntura para la realización de esos sueños comenzó desde el triunfo del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en las elecciones presidenciales del 9 de marzo de 2009, cuando Sánchez Cerén fue postulado a la vicepresidencia como compañero de fórmula de Mauricio Funes.
 
Tras asumir como ministro de Educación ad honorem el 1 de junio de ese año,  comenzó la ardua tarea de organizar el Programa Nacional de Alfabetización, el cual comenzó formalmente en marzo de 2010.
 
Pese a los limitados recursos, pero con el entusiasmo de miles de funcionarios, voluntarios, educandos y familias, el programa comenzó a entregar frutos y el 19 de diciembre de 2011 fue proclamado el primer municipio liberado de ese flagelo: Comacarán.
 
La tarde de ese día, exactamente a las cinco con 17 minutos, Sánchez Cerén  y el alcalde Enris Antonio Arias comenzaron a izar la enorme bandera que proclama al municipio como libre de analfabetismo.
 
Una multitud se había reunido en la plaza central del poblado y con vítores, aplausos y agitando pequeñas banderas de papel con la frase “Comacarán, libre de analfabetismo”, festejó el acontecimiento, ya grabado con letras de oro en la historia de El Salvador.
 
Un municipio sin analfabetos es un verdadero tesoro, es la más grande de las alegrías. Además, es un sueño personal que comienzo a ver cumplido, afirmó Sánchez Cerén durante el acto de proclamación.
 
Es tan especial como encender una luz en donde ha habido oscuridad, es encontrar vida en donde ha reinado la incertidumbre, subrayó, visiblemente emocionado.
 
Camacarán, el municipio que abrió ese camino hacia la luz, tenía entonces tres mil 199 habitantes (censo de 2009), y se encuentra en el departamento de San Miguel, a unos 160 kilómetros al este de la capital, en una zona de colinas rocosas, donde la población vive esencialmente de la agricultura y la ganadería.
 
Otros 28 territorios han alcanzado después ese éxito social y educativo que mejora tremendamente la calidad de vida de sus habitantes y para este año, gracias a un trabajo continuo, otros 23 lo lograrán, de acuerdo con las metas  del Ministerio de Educación.
 
El presidente Sánchez Cerén ratificó este 5 de septiembre que su gobierno trabaja  para proclamar a El Salvador libre de analfabetismo en 2019, cuando concluye su mandato de cinco años.
 
“En El Salvador nos hemos propuesto mejorar las condiciones de vida de los salvadoreños y no puede ignorarse que para mejorar las condiciones de vida se deben tener conocimientos, habilidades, destrezas y estas se adquiere en el conocimiento y en la educación”, expresó.
 
Ahora, decenas de miles de personas podrán leer por primera vez y entender la nobleza de ese mensaje, entre ellas María Hernández Argueta, a quien, a los 67 años, le fue encendida la luz de la alfabetización.
 
Yo no sabía que era una letra, era como andar como ciego. Ahora me siento bien, ya no tenemos que poner el dedo para firmar, relató.