Print Friendly

Debemos avanzar más en la conexión de nuestra institucionalidad electoral con el mundo globalizado, hoy con la conectividad es más fácil lograrlo.

Durante la semana anterior se realizó en República Dominicana la 2a Asamblea General de la Asociación de Organismos Electorales del Mundo, conocida como A-WEB (Association of World Election Bodies). La selección de la sede es un merecido reconocimiento otorgado por la comunidad electoral a nuestros hermanos dominicanos, que han venido forjando una institucionalidad electoral moderna, políticamente muy sólida, con instituciones fuertes y armónicamente articuladas con el conjunto de poderes del Estado; con un sistema de partidos muy activo y con altos niveles de participación ciudadana en el sufragio. En esta evolución también se destaca el decisivo apoyo del gobierno central para el fortalecimiento de la organización electoral. A partir de esta conferencia la Junta Central Electoral de República Dominicana y su Presidente, Roberto Rosario Márquez, asumen la presidencia por dos años de tan prometedor organismo que ofrece perspectivas de fortalecimiento a la comunidad electoral internacional.

A-WEB reúne a más de cien países, con agrupamientos regionales a nivel continental en Asia, Europa, Europa del este, Oriente, África y América, destacándose nuestro continente por contar con mayores niveles de organización y cooperación de las instituciones electorales. Esta iniciativa fue impulsada en octubre de 2013 por la Comisión Electoral Nacional de Corea, cuando su presidente Lee In-Bok tuvo la extraordinaria visión de forjar una institución de alcance mundial y su país -caracterizado por su espíritu solidario y de cooperación- ofreció todo el apoyo para sostener la sede permanente de la secretaría general de A-WEB en la modernísima ciudad de Incheon, bajo la dirección de una figura unificadora y creíble Kim Yong-Hi.

El objeto de esta asociación es fomentar la cooperación, el fortalecimiento de los sistemas democráticos del mundo, socializar las experiencias y conocimientos del ámbito electoral, promover mejores prácticas mediante intercambios y capacitaciones de oficiales electorales y el laboratorio de aprendizaje basado en la complejidad de situaciones electorales que se presentan en los diferentes países, respetando las particularidades históricas, culturales, legales y políticas de los diversos sistemas electorales.

Esta conferencia mundial realizada en Dominicana, tuvo por objetivos: a) estudiar el rol y desafíos de los órganos electorales para garantizar la integridad de los procesos eleccionarios; b) pasar revista a la evolución de la arquitectura de los sistemas que aseguran el sufragio; c) establecer comparaciones en cuanto a la composición de estas instancias; y d) analizar la importancia de la autonomía presupuestaria y financiera de los órganos electorales, por supuesto con los debidos controles que aseguren la transparencia.

El evento tuvo un apartado especial dedicado a los medios de comunicación social y a las redes sociales, por su grado de interacción con la ciudadanía, su acelerada expansión y la responsabilidad e incidencia en los procesos eleccionarios, en tanto pesan considerablemente en el grado de equidad de las campañas, lo que amerita controles específicos que nada tienen que ver con la libertad de prensa y expresión, sino con una justa competencia en el marco de las normas de cada país.

Este particular debate, cuya mesa de trabajo contó con la participación de tres expresidentes: Laura Chinchilla de Costa Rica, Leonel Fernández de República Dominicana, José Luis Rodríguez Zapatero de España, así como de diferentes autoridades, técnicos y académicos que aportaron al mismo. El evento comparó los diferentes procesos de reforma, las relaciones y demandas de los partidos políticos, de la sociedad civil y las ONG afines al tema electoral.

Para nuestro país este evento pone en relieve nuevamente la agenda de reformas electorales pendientes: la ampliación y mejoramiento técnico del voto desde el exterior que facilite y amplíe la participación de nuestros compatriotas; estimular el interés y mayor inclusión que contribuya a una mayor participación política y electoral de los jóvenes; avanzar en la paridad de género que garantice equidad en la participación política de las mujeres; fortalecer la administración y justicia electoral con una política de mayores recursos y cooperación interinstitucional que facilite la realización de sus programas y asegure una ruta de modernización electoral para la ejecución de las reformas; elevar el nivel de incidencia de la población en la toma de decisiones con la implementación de mecanismos de participación directa; mejorar los mecanismos de relación elector-elegido para una verdadera rendición de cuentas. Estas referencias son solo algunas de nuestras tareas pendientes. Debemos avanzar más en la conexión de nuestra institucionalidad electoral con el mundo globalizado, hoy con la conectividad es más fácil lograrlo.

Así mis reflexiones sobre el evento comentado, involucrado gracias a todo el apoyo y la invitación de Asociación de Organismos Electorales del Mundo.