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 “Ahora a las 9 se me fue el agua”, aseguró el presidente Salvador Sánchez Cerén ante un público que no pudo contener los aplausos y risas al escucharlo este sábado en la populosa colonia Dolores, de San Salvador, donde realizó su segundo programa Gobernando con la Gente.

No todos los días se escucha a un jefe de Estado admitir que sufre cortes en el servicio de agua en su casa, pero la situación ha servido para describir la visión que el mandatario tiene sobre su cargo: La de un Presidente cercano a la gente, que conoce perfectamente los problemas que vive la población.

El comentario del gobernante corresponde también a que no vive en la lujosa Residencia Presidencial, un inmueble estatal construido en la colonia Escalón, sino en su propia casa familiar.

En la colonia Dolores y otras comunidades aledañas el problema de falta de agua potable es crónico y este sábado, según algunos habitantes del lugar, se cumple el quinto día de servicio irregular.

“A mí me pasa igual que a ustedes”, aseguró el gobernante ante quienes le acompañaron durante el  programa en el Centro Escolar Dr. Darío González.

Para solventar estas problemáticas el mismo presidente de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA), Marco Fortín, estuvo presente en la colonia Dolores para compartir el trabajo que se realiza para resolver, en el mediano plazo, los problemas de falta de agua que sufre buena parte de la población más pobre del país.

El gobierno, dijo Fortín, tiene el compromiso de invertir unos 400 millones de dólares en este quinquenio para resolver los problemas y, en lo inmediato, esta por ser aprobado un préstamo que permitirá reparar la planta potabilizadora Las Pavas, la que principalmente provee agua a la capital, así como otras importantes estaciones de bombeo.

A la visión del gobierno de lograr la eficiencia de los servicios que ofrece a la población, como es el caso del agua, la salud y la educación, se suma la realización del programa Gobernando con la Gente, en el cual el Presidente y sus funcionarios responden de forma directa a las demandas de la población.

“Este gobierno lo que quiere es construir la felicidad de las familias, la felicidad de las personas, que tengan acceso a la educación, acceso a la salud, acceso a la vivienda, acceso a créditos productivos”, aseguró el jefe de Estado a los habitantes de la Dolores, a quienes se les sumaron representantes de otras comunidades de la zona sur de la capital.

“Y no es un sueño, lo podemos hacer”, añadió, con un tono que dejó éntrelos asistentes la misma sensación que queda al ver una mano extendida.

El llamado hecho por el mandatario a la comunidad confirma esta sensación: “Ustedes ya no pueden ser personas que se contente solo con votar, ustedes tienen que ser actores de los procesos de cambio del país, lo que queremos es hacer una cultura de participación, una cultura donde todos los ciudadanos puedan no solo hablar, sino que actuar para alcanzar esa felicidad que necesita el pueblo salvadoreño”, dijo.

“Este espacio es para conversar,  para escucharles a ustedes y que nosotros les podamos dar respuesta y comprometernos. Vamos estar pendientes del cumplimiento de esos compromisos”, dijo el jefe de Estado.

Durante el programa, el Presidente también hizo un reconocimiento al esfuerzo de los servidores públicos que se esmeran por realizar su trabajo, y agradeció, compartiendo un pastel, al equipo de médicos y médicas voluntarios que hacen posible la realización de los Festivales para el Buen Vivir, quienes están próximos a celebrar su día.

A la comunidad el gobernante le dijo: “En la medida que ustedes participen el país se engrandece y las obras son más grandes”.

“Ese es el propósito de mi gobierno, fortalecer la democracia en nuestro país, y la democracia no es simplemente ir a votar. La democracia se ejerce a diario y las libertades se practican a diario, y todos debemos sentirnos que somos libres en este país”, aseguró.